General

DERECHOS HUMANOS-IRAQ: Ni antes ni ahora

Jul 28 2003

por Peyman Pejman

AMMAN, 28 jul (IPS) Tres meses después de la declaración del fin
de las hostilidades en Iraq, los derechos humanos brillan por su
ausencia en este país, que ha sido ajeno ese concepto por varias
décadas.

No se sabe con exactitud el número de personas actualmente
detenidas por las fuerzas invasoras de Estados Unidos y Gran
Bretaña, pero algunos funcionarios lo sitúan entre 2.000 y 3.000.

Algunos están detenidos en el sur de Iraq, pero la mayoría
permanecen en una instalación transitoria en el Aeropuerto
Internacional de Bagdad, en condiciones que algunas organizaciones
de derechos humanos consideraron infrahumanas.

Antes de la invasión, Iraq padeció desde 1979 la dictadura de
Saddam Hussein, bajo la cual murieron o desaparecieron cientos de
miles de personas.

A eso se sumó en los años 80 la guerra contra Irán, en 1991 la
primera guerra del Golfo, y desde 1990 un embargo internacional
causante de la muerte de miles de personas, según Unicef y otros
organismos internacionales.

Con el objetivo de despertar la cultura de los derechos humanos
en Iraq, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) decidió
organizar este mes un seminario de tres días, con expertos del
exterior.

«No pretendemos decirles lo que son los derechos humanos ni qué
medidas son las apropiadas para Iraq», dijo a IPS Carol Rishmawi,
una asesora legal de la ONU en Bagdad.

«Nuestro objetivo consiste en presentarles modelos y normas
disponibles en todo el mundo y dejarles elegir lo mejor para
ellos», explicó.

Pero independientemente de las metas que el futuro gobierno
iraquí se fije, por ahora las fuerzas de ocupación deben respetar
y hacer respetar normas fundamentales, conforme a la Convención de
Ginebra.

Militares de la coalición, principalmente estadounidenses,
admitieron que no estaban preparados para todos los problemas de
derechos humanos que surgieron luego de tomar el control del país.

Los prisioneros, que al principio de la ocupación eran más que
ahora, son mantenidos en tiendas e instalaciones que no cumplen
con las normas mínimas, por admisión de las propias fuerzas de
Estados Unidos.

En respuesta a las críticas de organizaciones como Amnistía
Internacional, Human Rights Watch y el Comité Internacional de la
Cruz Roja, el administrador designado por Estados Unidos en Iraq,
Paul Bremer, y sus más cercanos colaboradores decidieron mejorar
las condiciones de vida de los prisioneros.

También se iniciaron procedimientos judiciales para determinar
qué prisioneros podrían ser liberados.

Las fuerzas de la coalición reabrieron tres tribunales en
Bagdad y designaron jueces para que se expidan con rapidez sobre
los casos que les remitan, luego de descartar posibles
vinculaciones con el antiguo régimen de Saddam Hussein.

Parte del problema de las fuerzas de coalición es el número de
personas que arrestan. Los soldados continúan deteniendo y
liberando a decenas de miles de supuestos delincuentes comunes que
Saddam Hussein había liberado de las cárceles iraquíes justo antes
de ser derrocado.

Las fuerzas estadounidenses-británicas reabrieron algunas de
las prisiones de peor fama del antiguo régimen, incluso la de Abu
Ghoreib, en las afueras de Bagdad. Algunos detenidos son enviados
a ese centro de reclusión en la actualidad.

En un informe publicado la semana pasada, Amnistía
Internacional criticó a las fuerzas de coalición por sus
detenciones prolongadas e injustificadas, y por trasladar a los
detenidos de un campamento a otro sin avisar a sus familias y
proporcionarles acceso a abogados.

Bajo las nuevas normas establecidas por las fuerzas de
coalición, regirá la presunción de inocencia y todo detenido
tendrá derecho a un abogado, aun si no puede costeárselo.

Las fuerzas de la coalición están computarizando las listas de
detenidos en cada sitio para mantener mejor informadas a sus
familias, afirmaron.

«El pueblo iraquí ya ha sufrido bastante. Es vergonzoso que
haya todavía personas detenidas en condiciones infrahumanas, sin
que las familias sepan dónde están ni acceso a abogados», comentó
Mahmoud Ben Romdhane, representante de Amnistía en Bagdad.

Algunos detenidos dijeron a Amnistía que no disponían de agua
suficiente para beber y bañarse y que son expuestos a calor
excesivo en los campamentos de detención. Otros denunciaron que
los obligan a escuchar música estridente y los mantienen las 24
horas en ambientes iluminados, para privarlos del sueño.

Amnistía afirmó que en algunos casos, los militares
estadounidenses y británicos no cumplieron con órdenes de
liberación emitidas por jueces. También denunció algunos casos de
uso excesivo de la fuerza.

Bremer y altos oficiales militares dijeron que investigarían
esos casos, sin ofrecer detalles, y anunciaron que trasladarían
prisioneros de los campamentos a centros de detención.

«Deseamos cooperar», declaró Bernard Kerek, un ex comisario de
policía de la ciudad de Nueva York contratado como funcionario de
enlace con el Ministerio del Interior iraquí.
*****
+Objetivo: Iraq – Cobertura especial de IPS
(http://www.ipsenespanol.net/iraq/index.asp)

(FIN/IPS)
———————————————————————————-
‘Other news’ es una inciativa personal, que tiene el fin de proprocionar material que tendria que estar en los medios, y no esta por los criterios comerciales de la informacion. Esta abierta a recibir contribuciones de todos. Su area de trabajo es informar sobre temas globales, relaciones norte-sur, y gobernabilidad de la globalizacion. Su lema es una frase aparecida en el muro de la vieja aduana de Barcelona, a comienzos del 2.003: «Lo que los muros hablan, los medios callan».
Roberto Savio