General

2004, año globalmente decisivo

Feb 23 2004

SERA EL 2004 EL AÑ0 DEL VIRAJE

Por Mario Soares (*)

LISBOA, Feb (IPS) – El 2004 será un año electoral, con elecciones perfectamente decisivas. Por ello, existe la probabilidad de que sea un año de viraje y clarificación.

Las elecciones más esperadas son desde luego las presidenciales estadounidenses que tendrán lugar en noviembre, porque pueden marcar (o no) el fin de un ciclo negro y muy complejo de la historia mundial.

En España, el 14 de marzo las elecciones legislativas concluirán el período
demasiado autoritario (para mi gusto) de José María Aznar, un castellano
arrogante, y pondrán a prueba a dos nuevos líderes: Mariano Rajoy,
gallego, del gobernante Partido Popular (PP) y José Luis Zapatero, leonés y
socialista del PSOE representan dos concepciones radicalmente distintas de
España. Las dos Españas de las que hablaba el filósofo Ortega y Gasset.

Las elecciones regionales francesas, en el mismo mes, serán igualmenrte
significativas. El Frente Nacional de Le Pen apuesta en ellas a todo o
nada. Por otra parte la estratificación de los partidos, tanto de dercha
como de izquierda, puede adquirir un nuevo perfil y mayor flexibilidad.

En las elecciones en Rusia -también en marzo- el presidente Vladimir Putin
es el gran favorito a la reelección con sondeos que le dan cerca de 75% de
las intenciones de voto.

El 13 de junio se celebrarán las elecciones europeas que, por primera vez,
se realizarán simultáneamente en los 25 estados-miembro de la Unión y serán
el inicio de una nueva e importantísima fase de la construcción continental.

En las elecciones estadounidenses no sólo se juega quien mandará en la
superpotencia en los próximos cuatro años sino asimismo una cierta
concepción del ordenamiento mundial. Es una confrontación entre dos
Norteaméricas: la de Bush, cerrada, celosa de su bienestar, «maccartista»,
arrogante y con una decidida vocación imperial; y la de Kerry, «liberal» en
la tradición de Roosevelt y Kennedy, empeñada en lo social, idealista,
abierta y pro-europea.

Hace un mes Bush lucía imbatible: los sondeos lo daban en alta porque
parecía que la economía mejoraba, la desocupación disminuía un poco y Sadam
Husein, finalmente, caía preso. Pero en las primarias surgió un hombre
nuevo, héroe de la guerra de Vietnam, culto y preparado. El senador John F.
Kerry arrasó en las primarias y ya habla como un vencedor: «Los Bush, padre
e hijo, sólo dan para un mandato». Según el último sondeo de Gallup, Kerry
le llevaba 7 puntos de ventaja a Bush.

Es cierto que las cosas pueden volver a cambiar. Bastaría que Bin Laden
caiga preso o que la desocupación descienda sensiblemente para que Bush
reciba un nuevo impulso. Pero habrá que ver, porque el descrédito de Bush
en la opinión pública norteamericana y mundial se ha expandido en manera
impresionante en la medida en que la gente tomó conciencia de las mentiras
invocadas para justificar la guerra, de sus costos humanos y materiales
astronómicos y de sus catastróficos resultados.

La depreciación del dólar y el aumento exponencial de los déficit gemelos
-al contrario de lo que se piensa- no favorecen la lucha contra la
recesión. Y es cada vez más chocante la política de Bush en favor de los
más ricos y carente de «compasión» hacia los más desfavorecidos.

La Norteamérica que el mundo ama y respeta -la «patria de la libertad»- no
tiene nada que ver con la que Bush encarna: unilateralista, indiferente a
los estragos que provoca particularmente en materia ecológica, enemiga de
las Naciones Unidas, fanática en el plano religioso y político, reacia al
multiculturalismo y al derecho a la diferencia.

Como se dijo en una reciente reunión de la Internacional Socialista en
Madrid, «la invasión de Iraq fue decidida no porque la administración Bush
estuviera convencida de que Sadam Husein tuviese armas de destrucción
masiva sino porque estaba convencida de que no las tenía.» Quería un
triunfo fácil, rápido y con bajos costos para mostrarle su fuerza al mundo
islámico -y no sólo-. Porque si así no fuese habría atacado a Corea del
Norte o a Irán, donde sí había armas de destrucción masiva.

Hoy sabemos que las razones invocadas para el ataque fueron meros
pretextos. Y se intenta atribuirle la culpa a los servicios secretos para
defender a Bush y a Blair, los únicos responsables ya que estaban en el
vértice de la cadena de decisiones.

Pero hay otros responsables. Hubo en todo el mundo bastantes personas que
advirtieron los riesgos que corría el Occidente al
emprender una política tan sectaria y funesta. Los pueblos se
sensibilizaron y en todo el orbe se manifestaron contra la
guerra. No faltó la palabra autorizada del Papa, que adoptó todas las
iniciativas que estaban a su alcance para evitar la guerra.

Pudo más la gritería de los amedrentados y de los partidarios de la
cruzada. Pero ya es hora de que los que fueron engañados en buena fe tengan
el coraje de hacer la autocrítica que se impone. Todo esto va a convivir
con nosotros a lo largo del 2004 y repercutirá en innumerables debates
relativos
a las citas electorales programadas. Puesto que sólo la verdad es portadora de
soluciones y de progreso, sin ella no tendremos paz ni venceremos al
terrorismo.
(FIN/COPYRIGHT IPS)

(*) Mario Soares, presidente de Portugal entre los años 1986 y 1996.

——————————————————————————–
‘Other news’ es una inciativa personal, que tiene el fin de proprocionar material que tendria que estar en los medios, y no esta por los criterios comerciales de la informacion. Esta abierta a recibir contribuciones de todos. Su area de trabajo es informar sobre temas globales, relaciones norte-sur, y gobernabilidad de la globalizacion. Su lema es una frase aparecida en el muro de la vieja aduana de Barcelona, a comienzos del 2.003: «Lo que los muros hablan, los medios callan». Roberto Savio