General

Los cómplices del golpe

Mar 24 2004

Adolfo Pérez Esquivel

¿Cuándo comenzó el terror del 24 de marzo de 1976?


ALAI-AMLATINA
24/03/2004, Buenos Aires.- Toda sociedad está
sujeta a cambios debido a la dinámica que vive, tanto a nivel
mundial como en los acontecimientos locales. Han transcurrido
28 años desde el golpe militar instaurado en la Argentina; una
de las dictaduras más sangrientas de toda su historia.

Debemos hacer memoria, que no es pasado, sino presente, que
tiene una fuerte carga emotiva, social, política y sobre todo
ética, que busca la Verdad y la Justicia, la reparación que la
sociedad debe a miles de víctimas del terrorismo de Estado.
¿Cuándo comenzó el 24 de marzo de 1976? – ¿ Cuáles fueron las
motivaciones para el golpe de Estado y quienes fueron los
cómplices abiertos y encubiertos para provocar el baño de
sangre y terror que vivió el país?

Nunca las fuerzas armadas pueden dar un golpe de Estado solas,
necesitaron del apoyo y la complicidad de sectores civiles, de
empresarios, de sectores de la iglesia, de su silencio también
cómplice y del apoyo exterior. No podemos olvidar que más de
80 mil militares de toda América Latina, fueron formados en la
Escuela de las Américas en Panamá y en las Academias Militares
de EE.UU. fueron quienes aplicaron la Doctrina de la Seguridad
Nacional, y el Operativo Cóndor, esa internacional del terror
que extendió sus tentáculos hacia Europa y EE.UU. para cobrar
sus víctimas. Recién después de 28 años, se puede vislumbrar
una esperanza que permita ir cicatrizando las heridas de la
sociedad. El actual gobierno que preside el presidente
Kirchner está dando pasos significativos en la política de
derechos humanos, en restablecer la justicia, superando la
impunidad jurídica que gobiernos que le precedieron trataron
de ocultar detrás de leyes injustas e inmorales, como también
beneficiando con los indultos a los responsables de graves
violaciones de los derechos humanos.

Uno de los hechos más elocuentes y significativos a la memoria
del pueblo, es la expropiación de la ESMA, Escuela de Mecánica
de la Armada, que durante la dictadura militar, fue un centro
de torturas y campo de concentración, donde pasaron cerca de
cinco mil prisioneros, en el que se apropiaron de niños y se
aplicó la siniestra metodología del secuestro y desaparición
de personas. La escuela del terror será transformada en el
Museo de la Memoria para las generaciones presentes y futuras
y para que Nunca Más vuelva a suceder a nuestro país, como a
ningún pueblo del mundo. Las fuerzas armadas cargan con la
responsabilidad de ser los brazos ejecutores de la barbarie
desatada contra el pueblo. Los cerebros del plan siniestro
aplicado en Argentina y toda América Latina, las transformaron
en tropas de ocupación del propio pueblo y alteraron su
verdadera función: la de estar al servicio del pueblo y ser
defensores de la soberanía y la libertad. Apuntaron a imponer
un modelo político, económico, cultural basado en la Doctrina
de la Seguridad Nacional, impuesta desde Washington con alto
costo en vidas y la destrucción de la capacidad productiva del
país, beneficiando a grandes empresas que se enriquecieron,
varias de ellas transnacionales, como Ford y Mercedes Benz,
responsables de entregar a sus trabajadores en manos de los
represores y mantener en sus plantas fabriles destacamentos
militares.

Está la empresa Ledesma, en Jujuy, de los Blaquier, que en la
«Noche de los Apagones» utilizó los camiones de la empresa
para secuestrar y hacer desaparecer a personas que
consideraban contrarias a sus intereses. Es el caso del
secuestro y desaparición del doctor Aredez, un médico dedicado
a la atención de los sectores sociales más desprotegidos.
Hasta el día de hoy es depredadora y daña la vida de la
población, sin ningún tipo de control sobre el bagazo de la
caña de azúcar que, al aire libre, contamina el medio ambiente
y provoca cáncer a las personas. Esta empresa continúa
gozando de la más absoluta impunidad. Muchas otras empresas
fueron beneficiadas por la dictadura militar. Una larga lista
de empresas logran pasar sus deudas privadas como deudas del
Estado. Hoy, el pueblo debe pagar aquello que nunca les
llegó, y así creció la perversa «Deuda Externa», a la que
denomino la «Deuda Eterna»: impagable inmoral, injusta. Entre
las empresas beneficiadas por la dictadura militar figuran
(los montos que se señalan corresponden a millones de
dólares): City Bank -213; Cogasco S.A. -1348; Banco de Londres
-135; Sevel -124; IBM -109; FORD -80; Loma Negra -62; Chase
Manhattan Bank -61; Bank of América -59; ESSO -55; FIAT -51;
Mercedes Benz -92; Banco Ganadero -157; Deutsche Bank -90;
Industrias Metalúrgicas Pescarmona -89.

¿Cómo y por qué, se benefició a estas y muchas otras empresas
a espaldas del pueblo?. El Juez Ballestero señala que: «…el
Poder Judicial de la Nación, en cumplimiento de sus facultades
constitucionales, ha establecido en la causa «Olmos Alejandro
s/denuncia» la completa ilegitimidad de los beneficios
económicos que recibieron las empresas mencionadas a
expensas del Pueblo Argentino, por medio de una serie de
maniobras planificadas y ejecutadas por quienes usurparon los
poderes del Estado(o el gobierno de la Nación) el 24 de marzo de
1976.

Vuelvo a insistir, los militares no estaban solos, recibieron
el apoyo de sectores políticos que fueron a conspirar en los
cuarteles para que los militares salgan a reprimir al pueblo.
Las oligarquías nacionales buscaron sus propios beneficios,
sin interesarles la vida del pueblo. Aquellos que buscaron
justificar la política de los «dos demonios» y que «aquí hubo
una guerra». Los de afuera, los que mandan, que buscaron y
buscan imponer sus políticas de dominación e intereses
políticos y económicos y para quienes el pueblo les resulta un
estorbo. Aquellos que sin medir las consecuencias buscaron
apropiarse de los recursos del país, del patrimonio del
pueblo, generando más hambre y exclusión social, mediante las
privatizaciones. En 1969, durante la dictadura del general
Onganía, comenzó la destrucción de los centros de
investigación científica de la Universidad Nacional de Buenos
Aires y la persecución a los científicos, en «La Noche de los
Bastones largos». Las guerrillas de distintos signos
ideológicos que creyeron ser liberadores del pueblo, sin el
pueblo, generando más destrucción y violencia, y que la
dictadura con sectores políticos fomentaron para su propio
provecho, generando la llamada «guerra entre los dos
demonios».

Aquí no hubo una guerra, se atacó a todo el cuerpo social, a
aquellos que nada tenían que ver con las guerrillas y que
trabajaban por una sociedad más justa y humana.

A 28 años debemos hacer memoria. Hoy, Estados Unidos,
responsables ideológicos y de la formación de las fuerzas
armadas, que provocaron las grandes masacres en toda América
Latina, presionan al gobierno y al parlamento para el ingreso
de sus tropas con inmunidad. Parece que los diputados y
senadores, no quieren tener memoria. La Cámara de Diputados
ya dio media sanción para el ingreso de las tropas
norteamericanas y hoy el gobierno de los EE.UU. presiona al
Senado para lograr su aprobación. A 28 años del genocidio de
un pueblo, ¿es posible que no hayan aprendido nada? – ¿O tal
vez continúan con las mismas ‘mañas’ que tanto dolor costó a
nuestro pueblo?

El 24 de marzo de 1976, tiene aún a quienes quieren continuar
ese camino. Y a otros que luchan por encontrar nuevos caminos
y esperanzas en que la memoria y la resistencia del pueblo
estén firmes y dispuestas a que Nunca Más vuelva a suceder
otro 24 de marzo. La lucha, las esperanzas y la resistencia
no terminaron. Estamos en camino junto a un pueblo que
reclama sus derechos a vivir en Paz y Libertad.

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