General

Gobierno de EEUU niega indemnizaciones a agricultores negros

Jul 23 2004

por Katherine Stapp

NUEVA YORK, 23 jul (IPS) Agricultores negros de Estados Unidos arruinados por políticas agrícolas racistas hasta 1996 solicitaron la intervención del Congreso legislativo porque el Departamento de Agricultura les negó a la mayoría la indemnización a que tenían derecho.

Hace cinco años, ante una demanda judicial colectiva, el Departamento
de Agricultura de Estados Unidos admitió que había tratado de manera
injusta a los agricultores negros que solicitaban asistencia, y prometió
pagarles hasta 2.300 millones de dólares como compensación.

Pero según el Grupo de Trabajo Ambiental y la Asociación Nacional de
Granjeros Negros, el organismo finalmente negó compensación a 86 por ciento
u 81.000 de los 94.000 agricultores que la reclamaron.

El Departamento de Agricultura negó responsabilidad por el resultado de
las reclamaciones, porque quedaron en manos de un árbitro.

Sin embargo, la agencia contrató abogados del Departamento de Justicia
para responder a reclamos individuales, a un costo de 12 millones de
dólares y 56.000 horas de trabajo, según un informe del Grupo de Trabajo
Ambiental y la Asociación de Granjeros Negros, titulado «Obstrucción de
Justicia».

Hasta ahora, el gobierno ha pagado 657 millones de dólares a 13.151
demandantes.

«Gran parte del arreglo se basó en la buena fe» de los demandantes,
pero «el Departamento de Agricultura aprovechó las deficiencias del acuerdo
para negar compensaciones», afirmó Arianne Callender, abogada del Grupo de
Trabajo Ambiental y principal autora del informe.

«También presentó cientos de apelaciones a sentencias favorables (a los
demandantes), tratándolos como adversarios. Y los agricultores no cuentan
con recursos para hacer frente a una gran agencia como el Departamento de
Agricultura», dijo a IPS.

«Las implicaciones son enormes. Si se permite que esto continúe, el
granjero negro se convertirá en algo del pasado», advirtió Callender.

Linwood Brown, uno de los agricultores que nunca recibió plena
compensación, describe la discriminación de que fue víctima en una sección
testimonial del informe.

«Yo solicitaba asistencia (del gobierno) al principios de cada año,
pero no recibía el dinero hasta junio o julio», declaró Brown, dueño de un
terreno de 33 hectáreas en Virginia, donde cultivaba maíz, frijoles de soya
y tabaco.

Una vez recibidos los fondos, «no tenía tiempo para plantar y
fertilizar en el momento adecuado, por lo tanto la producción se resentía,
y obtenía, digamos, 80 por ciento de la cosecha normal», explicó.

«Luego usaban ese argumento contra nosotros, diciendo que el
rendimiento era tan bajo que no nos podían otorgar los fondos solicitados»,
agregó Brown.

Además, también se exigía a los agricultores negros del condado de
Brown que se reunieran con un supervisor blanco para recoger sus cheques y
justificaran cada gasto, mientras a los granjeros blancos se les entregaba
una suma global, señala el informe.

Aunque Brown recibió una restitución parcial, se le negó compensación
por cada uno de los años, entre 1980 y 1994, en que fue víctima de un
tratamiento injusto.

«Esto mismo le ocurrió a muchos granjeros. El Departamento de
Agricultura concluyó que hubo discriminación, pero no les pagó. Por el
contrario, peleó cada caso hasta el final. El sistema de los buenos
muchachos todavía está vigente, y funciona bien», agregó.

El acuerdo de 1999 fue resultado de una demanda colectiva conocida como
«Pigford versus Veneman», en la que agricultores negros acusaron al
Departamento de Agricultura de negarles en forma deliberada créditos
esenciales y otra asistencia financiera que estaba rápidamente disponible
para granjeros blancos en situación similar.

La mayoría de los demandantes que no recibieron indemnización habían
presentado sus reclamos en forma tardía, porque sus abogados les informaron
mal del vencimiento del plazo. Otros no contaban con documentación
suficiente, les dijeron.

Incluso unos 9.000 agricultores (40 por ciento del total) que cumplían
los requisitos para recibir compensaciones automáticas de 50.000 dólares
(haber solicitado un préstamo al Departamento de Agricultura entre 1981 y
1996, que la respuesta de la agencia haya sido racialmente discriminatoria,
y haber presentado una queja por el tratamiento recibido) no recibieron nada.

El informe también acusa al Departamento de Agricultura de entorpecer
los esfuerzos de los agricultores damnificados por probar la discriminación
contra ellos, suprimiendo información que había compilado sobre la falta de
equidad en el tratamiento a granjeros negros y blancos.

Como resultado, los agricultores negros debieron reconstruir, por sus
propios medios, historias que estaban fácilmente disponibles en la agencia.

«Miles de nosotros estamos perdiendo nuestras tierras porque el
Departamento de Agricultura excluyó a los granjeros afro-estadounidenses de
los programas de créditos agrícolas durante décadas», afirmó John Boyd,
presidente de la Asociación Nacional de Granjeros Negros.

Entre 1982 y 2002, el número de granjas en manos de
afro-estadounidenses cayó de 54.367 a 29.090, y en total, la comunidad
perdió sus granjas a un ritmo tres veces superior que los blancos, señala
el estudio.

La Asociación y el Grupo de Trabajo Ambiental planean ahora presionar
al Congreso para que ordene al Departamento de Agricultura que compense
totalmente a los casi 9.000 granjeros que reunían las condiciones para la
indemnización automática y vuelva a estudiar los cerca de 64.000 reclamos
presentados fuera de fecha.
*****
+Informe «Obstrucción de la justicia», en inglés
(http://www.ewg.org/reports/blackfarmers)
+Departamento de Agricultura de Estados Unidos, en inglés
(http://www.usda.gov/)
(FIN/IPS
——————————————————————————–
‘Other news’ es una inciativa personal, que tiene el fin de proprocionar material que tendria que estar en los medios, y no esta por los criterios comerciales de la informacion. Esta abierta a recibir contribuciones de todos. Su area de trabajo es informar sobre temas globales, relaciones norte-sur, y gobernabilidad de la globalizacion. Su lema es una frase aparecida en el muro de la vieja aduana de Barcelona, a comienzos del 2.003: «Lo que los muros hablan, los medios callan». Roberto Savio