General

?frica: Revolución para erradicar racismo y colonialismo

Sep 7 2004

Por Thabo Mbeki (*)

PRETORIA, Sep (IPS/ANC TODAY) – Durante siglos ?frica ha sido víctima de numerosos hechos que han situado por doquier a los africanos entre los más «desdichados de la tierra». Todo comenzó con el transporte a la fuerza de millones de africanos a través de los océanos ?ndico y Atlántico en calidad de esclavos, lo que diezmó la cohesión y la capacidad productiva de las sociedades africanas y llevó a la formación de colonias de esclavos en América del Norte y del Sur y el Caribe.

Al escribir sobre la «Génesis del Capitalismo Industrial» en «El Capital»,
Carlos Marx dijo: «El descubrimiento del oro y la plata en América, la
extirpación, la esclavitud y el virtual enterramiento en las minas de la
población aborigen, el comienzo de la conquista y el saqueo de las Indias
Occidentales y la transformación de ?frica en un coto para la caza comercial
de seres humanos de piel negra señalaron el promisorio amanecer de la era
del capitalismo productivo».

Hay una necesidad urgente de que los historiadores, los sociólogos y otros
estudiosos africanos analicen el impacto a largo plazo que produjeron en
nuestro continente estos tres fenómenos históricos: la esclavitud, el
colonialismo y el racismo.

Existen en Sudáfrica y en el resto del mundo quienes exigen que tratemos
estos tres fenómenos simplemente como una cuestión de archivo histórico sin
relevancia para nuestras luchas contemporáneas por el renacimiento de
?frica. En parte, ello está motivado por el propósito de constreñir a las
victimas de gruesas injusticias a olvidar el daño que les han hecho y de
crear en ?frica una amnesia colectiva que induzca a las propias víctimas a
culparse por la desdicha que sufren.

Esto lo vemos claramente en Sudáfrica, donde algunos insisten en que el
apartheid es una cosa del pasado y que toda referencia al continuado impacto
del pasado constituye una tentativa de «jugar la carta racial». Y sin
embargo, para nosotros, es muy importante entender el impacto de ese pasado
a fin de permitirnos hacer frente eficazmente al presente, no con algún
deseo de culpar a quienes son históricamente responsables de los más
terribles crímenes contra la humanidad sino para diseñar las políticas y los
programas que deben ayudarnos para lograr el renacimiento de ?frica.

Tenemos la responsabilidad de comprender por completo la realidad africana
contemporánea tal como fue modelada por la esclavitud, el colonialismo, el
neocolonialismo y el racismo, entre los cuales hay una continuidad tan clara
como la hay entre el pasado y el presente.

Durante el reciente período de neocolonialismo hemos visto sistemas
africanos de gobierno que continúan tratando a nuestros pueblos como masas
que merecen ser apartadas del proceso que determina su futuro, con muchos de
los nuevos gobernantes que obran como parásitos en la sociedad africana, tal
como lo hicieron antes los mercaderes de esclavos y los amos coloniales.

Hemos visto a sistemas africanos de gobierno sucumbir ante el orden
económico global nacido de la esclavitud y del colonialismo, que definió a
este continente como una fuente de materias primas producidas con mano de
obra barata e hizo inevitable que ?frica se viera sometida a un continuo
proceso de crecientes empobrecimiento y subdesarrollo.

Hemos visto cómo los nuevos gobernantes aceptaron el racismo que propulsó la
subordinación de los africanos a un «superior» mundo occidental y les hizo
ufanarse de la absorción de las culturas y las lenguas de sus ex
colonizadores, así como alejarse de sus propias culturas y lenguas, que han
aprendido a despreciar como «incivilizadas».

Y hemos visto cómo se ha arraigado la creencia de que el logro del objetivo
de una mejor vida para los nativos africanos depende de una continua buena
voluntad del mundo occidental para favorecer a las masas con la
transferencia de recursos en la forma de «ayuda» o de «asistencia exterior
para el desarrollo».

El conjunto de las cuestiones arriba mencionadas lleva a la generalizada
crisis económica y social de la cual ahora los pueblos de ?frica deben
librarse por ellos mismos. Lo que ello requiere es una verdadera revolución
para tomar el camino hacia la erradicación de la pobreza y del
subdesarrollo, la restauración de la dignidad de la gente, incluyendo la que
se halla en la diáspora, y la victoria en la lucha para poner fin a la
marginación global de ?frica y de los africanos.

Tal revolución liberaría las enormes energías latentes en la gente al
incluirla en el proceso de hacer la historia. La democratización genuina de
las políticas y de los sistemas de gobierno africanos y el otorgamiento de
facultades a las masas para que puedan ser sus propios libertadores son
decisivos para el logro de este objetivo.

El fracaso en la consecución de estas metas anularía la posibilidad
histórica que tenemos de hacer progresos decisivos hacia el renacimiento de
?frica y condenaría a todos los africanos a sufrir la perpetuación de su
condición de «desdichados del mundo». (FIN/COPYRIGHT IPS)

(*) Thabo Mbeki es el Presidente de Sudáfrica.

—————————————————————————–
‘Other news’ es una inciativa personal, que tiene el fin de proprocionar material que tendria que estar en los medios, y no esta por los criterios comerciales de la informacion. Esta abierta a recibir contribuciones de todos. Su area de trabajo es informar sobre temas globales, relaciones norte-sur, y gobernabilidad de la globalizacion. Su lema es una frase aparecida en el muro de la vieja aduana de Barcelona, a comienzos del 2.003: «Lo que los muros hablan, los medios callan». Roberto Savio