General

La reelección de Bush y sus incongruencias

Sep 10 2004

Theotonio dos Santos

La posibilidad de una victoria electoral de Bush aumenta la distancia entre la opinión pública del resto del mundo y la norteamericana.

Esta misma incongruencia se repite en el plano económico en el
cual los Estados Unidos re recupera a través de relaciones cada
vez más dependientes del apoyo irrestricto de las demás economías
del mundo.

La convención del Partido Republicano, a pesar de provocar la
reacción intensa de las fuerzas militantes de la población de
Nueva York, logró reforzar el imagen de Bush como conductor de
la guerra en contra del terrorismo. Al mismo tiempo, la
situación económica, a pesar de las restricciones impuestas
por el aumento de la tasa de interés, continúa en un cuadro
general de recuperación que favorece el imagen de Bush como
administrador.

Por otro lado, la convención demócrata no logró convencer a
los electores indecisos sobre las calidades de conductor
militar del candidato demócrata, ni demostró que los
demócratas tienen políticas económicas más claras para
terminar con el desempleo. En realidad, la oposición
demócrata se muestra tibia y vacilante, como los republicanos
caracterizan su candidato Kerry. Las manifestaciones más
duras en contra de Bush parecen cada vez más expresar una
corriente radical de la cual el aparato político electoral de
los demócratas quiere separarse.

En este clima, la candidatura Bush se afirma a cada día y se
refuerza la idea de una posible victoria republicana. Esta
perspectiva genera desesperación y desilusión en el resto del
mundo. ¿Sería el pueblo norteamericano completamente
insensible a la reacción mundial a su política unilateral y
agresiva? ¿Ellos no perciben que su opción por una política
tan odiosa tendrá efectos negativos en su contra? ¿O ellos
creen simplemente que los Estados Unidos son tan poderosos que
no tienen por que tomar en cuenta al resto del mundo?

Se puede percibir la parálisis en todas las fuerzas
conservadoras aliadas a los Estados Unidos. Solamente los
fascistas aventureros a la Berlusconni se sienten libres para
apoyar esta situación. En América Latina hay una enorme
confusión. Pero sobretodo en el Oriente Medio se siente el
peso de la continuidad de la guerra bajo la hegemonía del
radicalismo cada vez más insano.

Lo grave de todo esto no es solamente la incongruencia entre
las expectativas de la gente y la evolución de los hechos. Lo
más grave es la perspectiva de un choque creciente entre la
realidad y los cuadros mentales en que opera la política.
Esto es particularmente claro en el plano económico. Este
poder norteamericano de chantajear al resto del mundo sin
temer su reacción es una consecuencia de la creciente
articulación de su economía con la economía mundial.
Articulación que asume la forma de un déficit fiscal colosal a
ser financiado por el resto del mundo repleto de dólares y en
búsqueda de posibles fuentes de inversión. Al mismo tiempo y
fundamentando esta plétora de dólares está el déficit
comercial cada vez más colosal de Estados Unidos que llena a
las economías exportadoras de estos dólares de dudosa validez.

Los gastos norteamericanos en el exterior se refuerzan aún más
con la ampliación de sus actividades militares en todo el
mundo. Ya no pueden contar con el financiamiento ajeno como
en la guerra del Irak en 1990. Ahora tienen que pagar el
desplazamiento de sus bases militares por todo el mundo a
costos crecientes. ¿Por cuánto tiempo podrá persistir una
política tan aventurera? ¿Por cuánto tiempo los demás
gobiernos y pueblos aceptarán el riesgo de llenarse de títulos
de deuda pública y de las monedas de un país cuyo
endeudamiento y cuyos déficits comerciales y de servicios
tienden hacia la estratosfera? ¿Por cuánto tiempo podrá el
resto del mundo financiar estas aventuras militares y estos
desvaríos hegemónicos del grupo de ideólogos que asumió el
poder en los Estados Unidos?

Nuestro cálculo está basado en el desequilibrio de estoques
generado por esta situación. Creemos que no podrá ultrapasar
los quince a veinte años la acumulación de estos
desequilibrios colosales. Creemos también que el reajuste de
la economía mundial al final de este proceso será simplemente
colosal. Así como ocurrió entre la primera y la segunda
guerra mundiales. Para prepararse para esta situación, varias
regiones del mundo deberán encerrarse en sus mercados y
economías regionales. Estas deberán reforzarse en una fase de
transición, como mecanismo principal de autodefensa.

Las incongruencias deberán profundizarse. La retórica podrá
hablar de libre comercio pero la práctica estará marcada por
fuertes políticas proteccionistas y regionalistas. Todos
estarán buscando una forma de salvar el dólar, pero las
políticas concretas lo estarán ahogando a largo o incluso a
mediano plazo. Estados Unidos continuará blandiendo su espada
hegemónica mientras se debilita a cada día como liderazgo
mundial y depende cada vez más del resto del mundo.

Y lo más duro: Estados Unidos choca con el resto del mundo al
apoyar a un grupo de irresponsables para gobernarlo en
detrimento de la opinión pública mundial. Esperemos que la
luz de la experiencia histórica ilumine a los pueblos para
evitar este camino tan violento.

*Profesor titular de la UFF. Coordinador de la Cátedra y Red
de la UNESCO y la UNU sobre Economía Global y Desarrollo
Sostenible.

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‘Other news’ es una inciativa personal, que tiene el fin de proprocionar material que tendria que estar en los medios, y no esta por los criterios comerciales de la informacion. Esta abierta a recibir contribuciones de todos. Su area de trabajo es informar sobre temas globales, relaciones norte-sur, y gobernabilidad de la globalizacion. Su lema es una frase aparecida en el muro de la vieja aduana de Barcelona, a comienzos del 2.003: «Lo que los muros hablan, los medios callan». Roberto Savio