General

El país de las maravillas

May 20 2005

Alex Contreras Baspineiro

ALAI-AMLATINA 05/2005, Cochabamba.- Después de 18
meses de desgobierno, el presidente Carlos Mesa, en las últimas
horas, anunció el plan de reactivación «Bolivia Productiva y
Solidaria» que se pondría en vigencia a través de 50 normas entre
decretos, resoluciones y leyes; los movimientos sociales que se
encuentran movilizados en las calles y las carreteras ya no creen
en promesas y radicalizaron su posición buscando soluciones
estructurales para el país.

Al mejor estilo de las campañas proselitistas, el presidente Mesa
en una cadena de radios y canales de televisión, pronunció un
discurso de más de una hora haciendo conocer que aprobada la
Ley de Hidrocarburos, se cierra la página «y nos ponemos a
gobernar».

El nuevo rol del Estado dijo que será impulsar el desarrollo y la
actividad económica a través del fomento a la producción, con
seguridad jurídica, desburocratización en trámites y con el apoyo
al desarrollo económico productivo, competitivo y financiero. «Ese
Estado no sería viable sin la idea de solidaridad e inclusión, que
invierte en programas sociales, que se ocupe de tarifas solidarias,
de la salud y la educación», mencionó el Presidente de la
República.

Mesa dijo que el gobierno logrará ese objetivo en base a dos
proyectos: Bolivia productiva y competitiva y Bolivia solidaria,
ambos con cinco objetivos.

El primer proyecto tiene los siguientes objetivos: 1. Plataforma
exportadora eficiente, 2. Creación de empleo digno, 3. aumento de
productividad y competitividad, 4. Estabilidad económica y 5.
Acceso al financiamiento para sectores productivos.

El segundo plan también tiene cinco objetivos: 1. Extender la
protección social en salud, seguridad alimentaria y nutricional a los
sectores más vulnerables, 2. Transformar la reforma educativa con
la participación de maestros y padres, 3. Ejercicio pleno de los
derechos de pueblos indígenas, equidad de género y atención de
ancianos, 4. Consolidar la descentralización con autonomías y 5.
Democratizar el acceso a la tierra y los recursos naturales. En su
discurso de una hora y ocho minutos, el presidente Mesa ni se
inmutó por mencionar que Bolivia atraviesa la etapa más crítica
desde la recuperación del sistema democrático -producto del
desgobierno existente- con movilizaciones diarias en la sede de
gobierno, con enfrentamientos con los efectivos policiales, con
bloqueo de caminos en cuatro departamentos y con una marcha
de miles de bolivianos y bolivianas que se encuentran en las
carreteras del altiplano con rumbo a La Paz.

Tampoco dijo nada sobre los problemas estructurales que tienen
su base en la conocida agenda de octubre: la convocatoria a la
Asamblea Constituyente, la elección de prefectos y las
autonomías departamentales y el juicio de responsabilidades
contra el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada y sus
ministros.

Duras críticas

«El presidente Mesa ha demostrado al mejor estilo de Sánchez de
Lozada, que se ha convertido en un vil maniobrero y demagogo.
Nos quiere hacer creer que vivimos en un país en desarrollo
cuando a consecuencia del neoliberalismo nos debatimos entre la
pobreza, el hambre y la miseria. Además no mencionó para nada
los problemas estructurales como la Asamblea Constituyente»,
afirmó el diputado nacional, Evo Morales Aima.

«El presidente Mesa ya no es parte de las soluciones, es parte del
problema, por lo que debe irse del gobierno y convocar a las
elecciones. De lo contrario, el mandatario está poniendo en riesgo
la unidad nacional y la paz social. Considero que debe anteponer
los intereses del país ante los intereses de su imagen y privilegiar
la popularidad por la gobernabilidad nos puede llevar a una guerra
civil. Él es la causa principal de que se postergue el desarrollo del
país», comentó el presidente de la Confederación de Agropecuarios
(CONFEAGRO), Roberto Yáñez.

«El presidente siempre fue un chantajista, siempre se lavó las
manos y por eso le estamos diciendo hoy a don Carlos Mesa, que
se ha convertido en Pinocho y Pilatos, por mentir y por lavarse las
manos. Este señor se debe ir del gobierno por su incapacidad,
pero además debemos cerrar el parlamento», dijo el dirigente de la
Central Obrera Boliviana (COB), Jaime Solares.

«Creemos que se está ignorando la situación que vive actualmente
el país, no se está tomando en cuenta que estamos sobre un
aspecto fundamental que es la Ley de Hidrocarburos que ya fue
aprobada y que no sabemos como avanzará la cosa en este país.
Hay un plan que él está planteando a nivel nacional, pero si no
tenemos los recursos adecuados, si no hay una ley que se
implemente, todo este proyecto que puede ser muy bonito, podría
tranquilamente no ser realizable», señaló el presidente del Comité
Cívico de Santa Cruz, Germán Antelo.

«Carlos Mesa pretende, una vez más, engañar a los bolivianos y
bolivianos; sin embargo, el pueblo sencillo y trabajador, tanto del
campo y la ciudad, tiene la idea clara de que en esta coyuntura se
debe nacionalizar los hidrocarburos y convocar a la constituyente
para evitar una convulsión social con imprevisibles consecuencias»,
aseveró el dirigente fabril y portavoz de la Coordinadora del Gas,
Oscar Olivera.

Difícil realidad

En una sesión atípica, fue promulgada la nueva Ley de
Hidrocarburos y no lo hizo Carlos Mesa sino el presidente del
Congreso Nacional, Hormando Vaca Diez.

«Hoy el país ha dado un paso importante después de un largo,
difícil y complejo camino. Varias razones que no voy a repetir y
que fueron largamente expresadas a lo largo de estos meses así lo
justifica, pero también soy consiente que la estabilidad del país, la
unidad, la garantía de la paz de mediano y largo plazo dependía de
cerrar la página de esta ley y es por esa razón que apelando a la
Constitución Política del Estado tomé la decisión de no
promulgarla, pero tampoco vetarla», manifestó el Presidente de la
República.

Ayer, la mayoría de parlamentarios que pertenecen a los partidos
tradicionales y neoliberales como el MNR de Sánchez de Lozada y
sus aliados el MIR de Jaime Paz Zamora y NFR de Manfred Reyes
Villa, aprobaron en grande la aprobación a la convocatoria del
referéndum autonómico; sólo la acción de dirigentes de la COB y
los diputados del MAS y del MIP que incluso se enfrentaron
físicamente a sus oponentes paralizaron en forma momentánea
esa acción antipatriótica.

A través del referéndum autonómico planteado por los grupos de
poder del país se pretende que cada departamento «disponga
libremente de sus recursos» financieros y naturales.

La pregunta que impulsa la oligarquía para el referéndum es clara:
«¿Está usted de acuerdo con que se defina y establezca en el país
la constitución de autonomías departamentales con transferencia
efectiva de competencias y atribuciones, las mismas que tendrán
por objeto, en su jurisdicción territorial, disponer libremente de sus
recursos, elegir a sus autoridades y darse su propia
administración?».

Este intento no sólo que es anticonstitucional sino que tiene
intenciones divisionistas y separatistas para que los grupos de
poder de Santa Cruz e continúen beneficiando en desmedro de las
mayorías nacionales.

Los movimientos sociales que fueron los primeros en plantear la
demanda autonómica, pretenden analizar esa necesidad en el
marco de la Asamblea Constituyente Soberana, Popular,
Incluyente y Fundacional. Mientras el Jefe de Estado que, además
fue periodista, recurre para gobernar a su mejor instrumento: los
medios de comunicación, para prometer y prometer un futuro mejor
a los bolivianos, la mayoría de los ciudadanos en diferentes
espacios manifestaron que ya no creen en su palabra.

Hoy, se cumple el tercer día de bloqueo de caminos protagonizado
por los mineros cooperativistas en 12 puntos del territorio nacional,
dejando aislada a la sede de gobierno y otras ciudades; los
pobladores de El Alto protagonizaron masivas movilizaciones y
desde el lunes 23 declararon huelga general e indefinida; el
magisterio urbano y rural a nivel nacional, lo mismo que los
trabajadores en salud se encuentran en paro; un grupo de
campesinos optó por la huelga de hambre; los trabajadores
mineros dejaron sus fuentes de empleo para movilizarse dinamita
en mano en las ciudades; mientras que una multitudinaria marcha
de campesinos, indígenas, colonizadores, sin tierra, mujeres del
agro y originarios del país caminan por las carreteras del altiplano
rumbo a La Paz. Esa es la Bolivia real, la que en esta coyuntura
está atravesando por un momento histórico muy crítico como lo
reconocen la mayoría de sus pobladores.

Bolivia no es el país de las mil maravillas sino la de los mil
problemas; pero sobretodo, Bolivia es un país que aunque una vez
más tenga al frente obstáculos le sobra coraje, dignidad y
esperanza no sólo para salir de esta crisis sino también para
derrotar dictaduras y derrocar tiranos como Sánchez de Lozada y
su megacoalición.Eso nos basta.
____________________________________________
Servicio Informativo «Alai-amlatina»
Agencia Latinoamericana de Informacion – ALAI
info@alainet.org