General

Autocrítica de la prensa escrita

Jul 19 2005

Paloma D.Sotero – El Mundo

Autocrítica de la prensa escrita: más investigación, profundidad y
atención a la ciudadanía

ARANJUEZ.- Los periodistas españoles sí saben hacer autocrítica,
más allá de la nostalgia del pasado combativo. Ahora luchan contra la
muerte de un periodismo de calidad. Lo demostraron esta semana una docena
de veteranos del periodismo de investigación en un curso de verano de la
Universidad Rey Juan Carlos. El análisis y el debate sirvieron para
exponer problemas y posibles soluciones para recuperar el vínculo con la
ciudadanía.

El curso, denominado ‘Periodismo de Investigación en suplementos y
semanarios’ fue patrocinado por el Grupo Zeta y las revistas ‘Interviú’ y
‘Tiempo’ bajo la dirección de Manuel Cerdán, director de ‘Interviú’ y
antiguo miembro del equipo de investigación de EL MUNDO, y Juan Luis
López-Galiacho, profesor de Ciencias de la Comunicación de la Rey Juan
Carlos y experto en investigación periodística.

Entre los conferenciantes, nombres de prestigio como el propio
Cerdán, , Casimiro García Abadillo, Victoria Prego, Antonio Rubio, José
María Irujo, Santiago Tarín, Germán Yanke, Jesús Maraña, Baltasar Magro,
Fernando Rueda, José Oneto, el ‘Pulitzer’ Gerardo Reyes…

Entre los alumnos, algunos jóvenes periodistas, que llegaron
reclamando autocrítica y soluciones.

Fueron cinco días de intenso debate dialéctico entre vocaciones
comunes, de análisis, de escepticismo y esperanza. También,
necesariamente, de repaso histórico a través de la prensa española y
extranjera de los últimos 30 años.

Los veteranos llegaron presentando su trabajo presente y pasado,
esas páginas que forman parte de la historia. Pero todos acabaron
admitiendo que, en España, cada vez se hace peor periodismo porque faltan
recursos materiales y humanos y porque no hay editores de comunicación
«puros». Con todo, se negaron a darlo por muerto.

Los semanarios y suplementos de prensa se erigieron como la
verdadera tabla de salvación de la investigación periodística, ya que son
los únicos que garantizan el tiempo mínimo necesario para poder elaborar
un buen reportaje o una denuncia sólidamente documentada.

Y los representantes de la prensa diaria -que han visto desaparecer
los equipos de investigación en la redacción- se agarraron al buen
reporterismo, el análisis y la investigación como la única tabla de
salvación posible para evitar la muerte de los periódicos, amenazados por
la radio, la televisión e Internet en la difusión de la actualidad
cotidiana.

En cinco días y a lo largo de una quincena de conferencias de alto
nivel dialéctico, se pudo concluir:

1º. Que la demanda de información ha cambiado por parte de la
ciudadanía y que ésta ha perdido la confianza en la prensa.

2º. Que la prensa escrita está abocada a la desaparición si no
profundiza y no investiga para marcar la diferencia con las informaciones
fugaces basadas en declaraciones.

3º. Que si no conecta con las inquietudes de los ciudadanos, está
abocada a un fracaso parcial, ya que sólo conectaría con aquéllos
interesados en el seguimiento de la actualidad política.

4º. Que ha llegado el momento de actuar. Algunos responsables de
medios aseguraron estar en ello.

5º. Que es muy difícil actuar como es necesario. El inconveniente: la ausencia de grupos editores con verdadero espíritu periodístico, independientes de los consorcios empresariales que hoy dominan la comunicación y que además están vinculados al poder político.

PROVERBIO CHINO:
«Cuando el dinero habla, la verdad calla»