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Pinochet saqueó Chile con sus privatizaciones: comisión legislativa

Jul 27 2005

ENRIQUE GUTIERREZ CORRESPONSAL LA JORNADA

Santiago, 21 de julio. El Estado chileno perdió unos 2 mil 500 millones de dólares durante la dictadura de Augusto Pinochet en la transferencia a manos privadas de las 30 empresas más grandes del país, cuyo porcentaje del producto interno bruto correspondería hoy a unos 6 mil millones de dólares.

Lo anterior se desprende de un texto elaborado por siete diputados oficialistas ante el boicot de los legisladores de la derecha, publicó este día el matutino La Nación en relación al trabajo llevado a cabo en el contexto de una comisión investigadora de las privatizaciones practicadas entre 1973 y 1990, el periodo de la dictadura.

El número de empresa estatales malbaratadas se eleva a unas 725, algunos monopolios naturales vitales para el país, muchas de las cuales fueron entregadas a amigos y parientes de Pinochet, como el caso de Julio Ponce Leroux, quien fue yerno del ex dictador y se hizo de la industria química basada en el nitrato natural o salitre.

La comisión investigadora, que encabezó el diputado socialista Carlos Montes, se formó a partir del escándalo de los fondos ocultos de Pinochet, su familia y amigos en el banco estadunidense Riggs y otros. Es decir, sobre los orígenes de su fortuna personal y cuya cifra se estima llegaría a unos 100 millones de dólares.

Los diputados redondearon la cifra en 2 mil 500 millones de dólares de entonces y 6 mil millones de hoy por efecto de la gran cantidad de empresas que no fueron consideradas en el informe del órgano contralor.

No obstante, quedó claro que todas las grandes compañías estatales fueron vendidas a un precio muy inferior al real.

Así, por ejemplo, la Compañía de Acero del Pacífico, única acería chilena, fue enajenada en 105.5 millones de dólares, cuando su valor real ascendía a 811.5 millones de la moneda estadunidense.

Esta diferencia, en definitiva, representó un tercio de la pérdida total del patrimonio de la oficina estatal que detentaba su propiedad, la Corfo (Corporación de Fomento de la Producción).

Asimismo, se perdieron 15 mil propiedades inmuebles de bienes nacionales, de los cuales 11 mil fueron a parar directamente a manos de sectores privados.

«Estamos hablando de cerca de 8 millones de hectáreas que estaban en manos del Estado, cerca de 20 por ciento se mantuvo en poder de campesinos, pero el resto fue transferido a otros privados», explicó el diputado Montes.