General

Repliegue de Gaza, preámbulo de hambruna

Ago 18 2005

Por Sanjay Suri

El repliegue de los colonos judíos de Gaza deja en evidencia panoramas contrastantes: los desalojados obtienen del gobierno de Israel jugosas compensaciones financieras, mientras sus vecinos palestinos podrían sufrir hambruna a causa de la retirada.

LONDRES, ago (IPS) – Cada familia judía que abandona sus viviendas recibe, en promedio, una indemnización de un cuarto de millón de dólares y diversas bonificaciones: dos años de alquiler de su nueva casa, el pago de los gastos de mudanza y compensación por pérdida de tierras productivas, entre otras.

Algunas familias llegan, así, a embolsarse medio millón de dólares.

Por el otro lado, el Programa Mundial de Alimentos (PMA), agencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se ha dedicado a almacenar comida para asegurarse de que los palestinos en Gaza no sufran hambre a medida de que los colonos se retiran.

«El peligro es real, pues cada vez que se registra un movimiento de colonos, los israelíes bloquean todos los caminos de acceso y las comunicaciones» en Gaza, dijo a IPS Arnold Vercken, del PMA, desde su oficina en Jerusalén.

«Eso significa que los palestinos pierden acceso a sus empresas, campos de cultivo y fuentes de trabajo», explicó Vercken.

El propio equipo del PMA podría verse impedido de atravesar las barreras. «Por lo tanto, hemos ubicado de antemano la ayuda alimentaria en depósitos de 21 lugares distintos. Los más pobres son los más vulnerables, y nosotros los estaremos ayudando», dijo el funcionario.

El suministro de alimentos será necesario para la supervivencia de decenas de miles de palestinos empobrecidos. Unas 5.800 toneladas de comida se han almacenado en los depósitos de Gaza, informó el PMA.

«El alimento es suficiente para abastecer a los 156.000 hoy alcanzados por los planes de racionamiento del PMA hasta fines de octubre. Además, el PMA ya había entregado las raciones de julio y agosto a todos los beneficiados» en la franja de Gaza, indicó la agencia en una declaración.

«A pesar de las dificultades logísticas que aumentaron con el plan israelí de desconexión, el PMA, trabajando junto con organizaciones no gubernamentales y la Autoridad (Nacional) Palestina, ha asegurado suficientes raciones de alimento para los palestinos más pobres de Gaza», indicó Vercken en otra declaración escrita.

En el enclave de Al-Mawasi, una de las áreas palestinas más afectadas por la ocupación israelí, unas 1.340 familias recibieron suficiente alimentos para las próximas 10 semanas, informó el PMA.

En los últimos cuatro años, Al-Mawasi ha estado bajo virtual sitio de los israelíes. El movimiento de sus 7.000 habitantes ha sido completamente restringido.

Unos 8.50 colonos judíos son trasladados de sus viviendas en 21 asentamientos de Gaza esta semana. Estas familias se instalaron allí luego de que Israel capturó el territorio de Egipto en la guerra de 1967.

Ahora serán reubicados dentro de territorio israelí, pero también en la ocupada Cisjordania, donde están construyendo nuevos asentamientos con ese fin.

El PMA continuará suministrando ayuda alimentaria en Gaza y Cisjordania, dijo Vercken a IPS. «Tomará algún tiempo mitigar el efecto de la situación que prevaleció en los últimos años. Seguiremos trabajando con los más pobres en ambos territorios», aseguró.

El PMA, que ha operado en territorio palestino ocupado en los últimos 10 años, lanzará el mes próximo una nueva operación para los próximos dos años, y que permitirá a medio millón de personas recibir alimentos.

La crisis alimentaria se agravará ahora en Cisjordania, donde la construcción de un muro de separación que separa Israel de territorio palestino agrava la situación de la población árabe.

El muro “de seguridad? que Israel comenzó a construir en 2002 tiene más de 600 kilómetros de extensión, corre de norte a sur de Cisjordania (territorio palestino de la ribera occidental del río Jordán), rodea Jerusalén y se mete en la ciudad. Los palestinos sostienen que la valla implicará la anexión de más territorios y el carácter permanente de asentamientos judíos en sus tierras, mientras Israel afirma que el muro es necesario para proteger a sus ciudadanos de los atentados palestinos.

La Corte Internacional de Justicia, con sede en La haya, lo declaró ilegal en julio de 2004, e instó a Israel a devolver tierras y otras propiedades e inmuebles a «todos los palestinos que hayan sufrido cualquier forma de daño material como consecuencia de la construcción del muro».

La operación del PMA llevará 156.000 toneladas de alimentos a Gaza y Cisjordania, a un costo de 80 millones de dólares.

Algunos de los donantes que comprometieron su contribución son la Unión Europea (9,6 millones de dólares), Estados Unidos (un millón), Austria (300.000) e Italia (70.000 dólares).