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La lucha contra el hambre en EEUU

Feb 27 2006

EFE

WASHINGTON.- La mayor red nacional de bancos de alimentos de EEUU,
‘America’s Second Harvest’, ha declarado que atendió el año pasado a más de
25 millones de estadounidenses, entre los que se incluyen nueve millones de
niños y tres millones de ancianos.

Estas cifras representan un incremento en el número de ciudadanos que
solicitaron ayuda alimenticia de en torno al 9% con respecto a 2001 y del
18% con respecto a 1997, según el informe difundido por esta organización
bajo el título de ‘Hambre en EEUU 2006’.

El documento precisa que de los más de 25 millones de estadounidenses que
recibieron alimentos gratuitos, cinco millones son latinoamericanos y 10
millones afroamericanos.

El 58% de los estadounidenses que acudieron a los bancos de alimentos vive
en zonas metropolitanas y el 42% restante, en áreas rurales.

‘America’s Second Harvest’, que agrupa a más de 200 bancos de alimentos y
otras asociaciones de lucha contra el hambre, constata en su estudio que el
36% de las personas que acudieron en 2005 a algún centro de beneficencia en
busca de alimentos procedían de hogares en los que, al menos, uno de sus
miembros tenía empleo.

Otro 35% de los beneficiarios pertenecía a hogares que recibían los
denominados «cupones de ayuda alimentaria de emergencia», que otorga un
programa del gobierno federal que, según el informe, es claramente
insuficiente.

Apuros para sobrevivir

Según el estudio, «los millones de personas atendidas por nuestra red no
responden al perfil típico de una persona hambrienta» y «los datos muestran
que el hambre afecta virtualmente a todas las comunidades de EEUU».

Sólo en el área de la capital estadounidense, ‘America’s Second Harvest’
proporcionó alimentos a más de 380.000 personas en 2005, el 39% más que en
2001.

La mitad de esas personas tenía trabajo, lo que pone de manifiesto que
parte de la clase trabajadora más pobre del país es la que realmente pasa
apuros para sobrevivir, según el informe.

En el caso de Washington, ‘America’s Second Harvest’ atribuye el incremento
de solicitantes de ayuda alimenticias a los elevados precios del alquiler y
la compra de vivienda.