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Nuevas imágenes de torturas alimentan el odio

Feb 16 2006

Por Dahr Jamail y Arkan Hamed

BASORA, Iraq, feb (IPS) – La divulgación de imágenes de soldados británicos golpeando a jóvenes en la sudoriental ciudad iraquí de Amarah y las nuevas fotos de atrocidades cometidas en 2003 por los estadounidenses en la prisión de Abu Ghraib avivaron el rechazo de la población de este país a las fuerzas de ocupación.

Los vídeos y fotografías trascendieron en el peor momento, ya que Iraq y otros países musulmanes son desde inicios de este mes escenario de violentas protestas contra una serie de caricaturas sobre el profeta Mahoma publicadas originalmente por un diario danés y reproducidas por otros periódicos europeos.

«Aquí en Basora hemos decidido no cooperar de ninguna manera con las tropas británicas. Los ocupantes de Basora son invasores y no accederemos a ninguna de sus demandas», dijo a IPS Alí Shebab Najim, un comerciante de 43 años de esta meridional ciudad iraquí.

«Ninguno de nosotros trabajará más con ellos. Mi primo solía trabajar en una base militar, pero ya no lo hace. Ahora se niega a ir, pues decidimos mostrarles nuestro desprecio en toda forma posible», añadió.

Según Najim la población está en particular molesta con la presencia militar danesa en Iraq, a causa de las caricaturas que mostraban a Mahoma como un terrorista.

El comerciante reconoció que en un principio aceptaba a las fuerzas de ocupación, pero cambió de opinión con el tiempo.

Ahora «creo que es tiempo de decirles que no los respetamos, ya que se comportan mal», añadió.

Después de la divulgación de las imágenes de vídeo que mostraban a soldados británicos golpeando de puño y con bastones a jóvenes iraquíes, la Gobernación de Basora anunció que había roto sus relaciones con las tropas de Gran Bretaña, lo que incluye la cancelación de los patrullajes de seguridad conjuntos.

«Condenamos cualquiera de estas acciones cometidas por los soldados británicos y estadounidenses, que torturan a nuestros jóvenes», dijo a IPS el ex concejal de la Gobernación, Qasim Atta Al Joubori.

«Los iraquíes sufrieron mucho durante los últimos 35 años, pero ahora son torturados por extranjeros que invadieron nuestro país. No podemos aceptar tenerlos aquí más tiempo», afirmó.

Al Joubori alertó que, lejos de cooperar, la población de Basora está dispuesta a pelear contra la ocupación. Esta ciudad, controlada por las fuerzas de Gran Bretaña, se ha caracterizado por ser relativamente tranquila, en comparación con otros lugares del país.

«Lo que demuestran estas torturas es que los ocupantes están agrediendo e insultando a todo el pueblo iraquí», afirmó.

«Soñamos con el día en que veamos a esos bastardos fuera de nuestro país. Ahora torturan a los ciudadanos de Basora, Bagdad y Amarah, por lo cual no sólo han perdido el apoyo de los iraquíes sunitas, sino también de los chiitas», dijo a IPS Abdulá Ibraheem, de 55 años, propietario de una fábrica.

Aunque casi todos los iraquíes conocen alguien que ha estado en un centro de detención y por eso no ignoran las torturas, las nuevas imágenes «demolieron la poca credibilidad que les quedaba a los ocupantes», señaló Ibraheem.

La red de televisión australiana Special Broadcasting Service (SBS) divulgó el miércoles nuevas fotografías e imágenes de vídeo de las torturas que soldados estadounidenses cometieron en la cárcel de Abu Ghraib en 2003.

Las imágenes son similares a las que en 2004 provocaron indignación en todo el mundo, mostrando a prisioneros amedrentados con perros, obligados a colocarse desnudos en posiciones humillantes y seriamente heridos.

La American Civil Liberties Union (Unión Estadounidense por las Libertades Civiles) obtuvo las fotografías del gobierno de George W. Bush apelando a la ley de libertad de información, pero asegura ignorar cómo accedió a ellas la SBS.

«Yo creo que los principales periódicos de Estados Unidos, como The Washington Post, tienen decenas de fotos más que evidencian la tortura en Abu Ghraib, pero no las publicarán debido a la presión del gobierno», dijo a IPS un abogado del independiente Centro por los Derechos Constitucionales, con sede en Nueva York.

En Washington, el portavoz del Departamento de Defensa, Bryan Whitman, dijo a periodistas que «los abusos en Abu Ghraib serán investigados a fondo».

«Cuando hubo abusos, este Departamento actuó sin demora, los investigó por completo y los responsables fueron procesados adecuadamente», añadió.

Whitman subrayó que el Pentágono temía que la divulgación de las nuevas imágenes agravara la violencia en Iraq y pusiera en peligro a sus fuerzas.