General

ESPAÑA: LA IGUALDAD NO ES UNA UTOPIA

Abr 3 2006

Por Jesús Caldera (*)

MADRID, Mar (IPS) – El reconocimiento de derechos sociales y la igualdad de
todos los ciudadanos ha sido un compromiso esencial que ha presidido todas
las acciones puestas en marcha por el gobierno presidido por José Luis
Rodríguez Zapatero. Una parte esencial en el desarrollo de estos principios
ha sido, sin lugar a dudas, la igualdad entre hombres y mujeres.

La primera ley que el gobierno presentó al Parlamento y que recibió el apoyo
unánime de todos los grupos parlamentarios, fue precisamente la Ley Integral
contra la Violencia Ejercida contra la Mujer. Próximamente enviaremos el
proyecto de Ley de Promoción de la Autonomía Personal y atención a las
personas en situación de dependencia. Esta norma resume como pocas los dos
principios que he mencionado: derechos sociales e igualdad de todos los
ciudadanos. Es una verdadera ley de igualdad que beneficiará, no sólo a las
personas que no pueden valerse por sí mismas para desarrollar su vida
cotidiana, sino que será un apoyo fundamental para las familias y,
especialmente, para las mujeres que, dentro del seno familiar, son las que
mayoritariamente llevan todo el peso de la atención a estas personas.

En este marco se encuadra el Anteproyecto de Ley Orgánica que aprobó el
Consejo de Ministros del pasado 3 de marzo, cuyo objetivo es hacer efectivo
el principio de igualdad de trato y la eliminación de toda discriminación
contra la mujer en cualquier área de la vida pública o privada.

El objetivo es modificar todas aquellas leyes afectadas por la inclusión del
principio de igualdad real y contempla un conjunto de medidas de carácter
transversal que afectan, entre otros ámbitos, al de los poderes públicos, a
la política educativa y de salud, a la política laboral y al acceso a las
nuevas tecnologías y a la sociedad de la información.

Pretendemos que la igualdad formal que consagró nuestra constitución se
convierta en igualdad real en todos los ámbitos de la vida, tanto pública
como privada. Asimismo, por medio de este texto se traspone a nuestro país
la directiva europea referida a la igualdad de trato entre hombres y
mujeres, y se adopta por nuestro ordenamiento jurídico la definición de
discriminación directa e indirecta, la de acoso sexual y la de acoso por
razón de sexo.

Esta ley, que cuenta con un amplio apoyo social, ha sido consensuada con las
organizaciones de mujeres y con los sindicatos. Intentamos que el mercado
laboral sea un ámbito de igualdad y no de exclusión de la mujer. Estamos
convencidos de que las políticas de igualdad mejoran la posición competitiva
de la empresa y su imagen. Facilitar la maternidad y el empleo no es un
gasto sino una inversión de futuro.

En cuanto a las políticas públicas para la igualdad, el texto incluye
criterios como la garantía de la efectividad del derecho a la igualdad, su
integración en todas las políticas públicas, la colaboración entre
administraciones para su aplicación, la participación equilibrada entre
hombres y mujeres en la toma de decisiones, la erradicación de la violencia
contra las mujeres, la protección de la maternidad y situaciones derivadas
de ella, el establecimiento de medidas de conciliación de la vida personal,
familiar y laboral, la colaboración de las administraciones públicas con
partidos políticos, agentes sociales y asociaciones de mujeres, y el fomento
de la igualdad en las relaciones entre particulares.

Este conjunto de iniciativas abarca todos los ámbitos sociales y tendrá que
desarrollarse equilibradamente y en paralelo. Por tanto, cualquier medida es
importante ya que cubre una parte de nuestra sociedad en la que tiene que
existir una igualdad real de hombres y mujeres. Por destacar algunas, llamo
la atención sobre la paridad que se establecerá en las listas electorales;
el permiso de paternidad de 10 días independiente del de la madre que nos
situará por encima de la media europea; los planes de igualdad en las
empresas, que serán obligatorios en aquellas con más de 250 trabajadores y
voluntarios en las de menos, aunque todas tendrán que poner en marcha
medidas de igualdad.

En definitiva, la iniciativa pretende contribuir a hacer efectiva la
conciliación de la vida familiar y laboral e incentivar la
corresponsabilidad en el cuidado y tareas de los hijos y del hogar como
verdadera igualdad real entre el hombre y la mujer. El gobierno, con esta
ley, quiere dar carta de naturaleza a un cambio cultural que ya está
demandando buena parte de la sociedad española y que necesitaba de una
cobertura legal. (FIN/COPYRIGHT IPS)

(*) Jesús Caldera, Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales de España.