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LA OLIGARQUIA DEL AGUA GANA OTRA BATALLA PERO PUEDE PERDER LA GUERRA

Abr 7 2006

Por Riccardo Petrella (*)

MEXICO, Abr (IPS) – Una vez más, las fuerzas económicas y políticas que
controlan el Foro Mundial del Agua han logrado impedir que el principio del
acceso al agua potable como derecho humano (universal, indivisible e
imprescriptible) sea reconocido en la declaración ministerial de la
organización. Tal es el resultado del IV Foro Mundial del Agua que se
realizó en la ciudad de México del 16 al 22 de marzo.

Esta vez la negativa no sólo ha contrariado la posición manifestada por
decenas de miles de representantes de centenares de organizaciones de la
sociedad civil de todo el mundo, sino también la petición explícita que el
Parlamento Europeo expresó en una resolución aprobada el 16 de marzo último
con la firma de todos los grupos políticos.

Por su parte, el representante de los Estados Unidos, se permitió el lujo de
la ironía al afirmar: «¿El acesso al agua es un derecho humano? Claro que
sí, a condición de pagarlo.»

Este rechazo confirma que el Consejo Mundial del Agua (CMA), que cada tres
años organiza el Forum Mundial del Agua, sigue siendo una emanación de la
oligarquía internacional del agua bajo la influencia del lobby francés
formado por las dos mayores empresas multinacionales del agua y por el
Estado francés. También integran esa oligarquía el Banco Mundial, cuyo
vicepresidente para el ambiente ha sido el primer presidente del CMA y los
gobiernos de Canadá, Japón, Holanda, Egipto y Australia, que tienen fuertes
intereses en la industria del agua. A este grupo se han sumado algunos
organismos de las Naciones Unidas (UNESCO, FAO, OMS, UNDP, OMM) y algunos
círculos científicos y profesionales que dependen económicamente de
actividades financiadas por las agencias de la ONU y por empresas
multinacionales.

El CMA es un organismo privado de derecho francés con sede en Marsella. Los
representantes de las empresas privadas francesas e inglesas siempre han
ocupado los puesto claves en su directorio. Desde el 2005 Loic Fachon,
presidente del Groupe des Eaux de Marseille, cuyo capital pertenece por
partes iguales a Vivendi y Suez (respectivamente la primera y la segunda
multinacional del agua) ocupa la presidencia del CMA. Esto explica porqué
Fachon sostuvo en México que la oposición «público versus privado» en
relación a la propiedad, gestión y control del agua es un falso problema,
mientras lo que importa es suministrar el recurso en manera eficiente,
eficaz y económica. Según el empresario, el hecho de que el control esté en
manos privadas no implica ninguna diferencia acerca de las finalidades, los
objetivos y los métodos organizativos con una situación en la que la
administración esté a cargo de organismos públicos.

La negativa de considerar la propuesta del Parlamento Europeo (legítimo
representante de 450 millones de cuidadanos) por parte de una institución
privada que se ha impuesto como el centro principal de análisis y de debate
sobre la política mundial del agua, es reveladora
de la cultura democrática del grupo que controla el CMA.

Pienso que este rechazo puede significar el comienzo del fin del CMA. En
efecto, en la misma resolución el Parlamento Europeo ha propuesto que la
coordinación de las actividades de definición y de ejecución de la política
mundial del agua se le atribuya a una agencia
que asuma la coordinación de las 24 agencias de las Naciones Unidas
relacionadas con el agua. Precisamente, esa agencia desempeñaría el rol que
se ha arrogado en los últimos diez años el CMA.

La actitud del CMA merece una condena sin atenuantes. Esto sucede mientras
en todo el mundo se cobra conciencia sobre los estragos considerables que
conllevan la comercialización del agua y la privatización de los servicios
hídricos.

Ahora que el viento ya no sopla solamente a favor de la mercantilización del
agua, es hora de que el principio del derecho a la vida para todos como
fundamento de la justicia social y de una democracia real se convierta en el
respaldo de una política del agua a escala mundial. El Parlamento Europeo
podría hacer de la creación de esta agencia de coordinación, no burocrática
y comunicada con el mundo de la sociedad civil y de las instituciones
parlamentarias organizadas a nivel internacional (Parlamento Europeo,
Parlamento Panafricano, Parlatino, etcétera), así como de la reforma del
contenido de la política hídrica, los dos pilares de su contribución al
desarrollo de una política de desarrollo de la economía mundial asentado en
los derechos humanos y en el cuidado del agua como bien común público
universal. La Agencia Mundial del Agua podría reunirse por primera vez en el
2008 en ocasión del 60º aniversacio de la Declaración Universal de los
Derechos Humanos, precisamente para poner de relieve la estrecha relación
entre el agua y el derecho humano. Ha llegado el momento de quitarle al
mercado y a las finanzas el poder de gobernar el destino de las sociedades
humanas. (FIN/COPYRIGHT IPS)

(*) Riccardo Petrella, Segretario General del Comité Internacional para el
Contrato Mundial del Agua.