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PENA DE MUERTE: A UN PASO DE LA SUSPENSION UNIVERSAL

Ene 31 2007

Por Elisabetta Zamparutti (*)

ROMA, Ene (IPS) Estamos a un paso de obtener que la Asamblea General de las Naciones Unidas apruebe la Moratoria Universal sobre la Pena de Muerte, una conquista de humanidad y de madurez cívica y política para el mundo entero por la que el Partido Radical No Violento y Transnacional y Que Nadie Toque a Caín luchan desde hace 14 años.

El reclamo de Que Nadie toque a Sadam Hussein lanzado en junio pasado por Que Nadie Toque a Caín contra la ejecución del ex dictdaor iraquí fue retomado y convertido con la huelga de hambre del líder radical Marco Pannella, el 27 de diciembre pasado, en un objetivo más amplio: la moratoria universal de la pena capital sometida a la Asamblea General de las Naciones Unidas que está en curso. La iniciativa es consecuente con la campaña Iraq Libre promovida en 2003 por Pannella para organizar a traves del exilio de Sadam una alternativa a la guerra en Iraq y es el preludio del Primer Satyagraha Mundial convocada por el Partido Radical Transnacional para construir una alternativa no violenta a la crisis medioriental. Satyagraha es el lema de Mahatma Gandhi y significa «la fuerza de la verdad».

Después de la ejecución de Sadam y mediante la campaña por la moratoria, orientamos nuestra acción a hacer comprender a todos, incluido el mundo árabe, la urgencia de evitar que se precipíte una espiral de violencia y de guerra, no sólo en Iraq, que puede transformarse en un conflicto generalizado de consecuencias incalculables. El lanzamiento de la campaña no violenta consiguió transmitirle a la opinión pública la urgencia de adoptar una medida, la moratoria universal, capaz de impulsar la aceleración política del proceso abolicionista.

En 1994, por primera vez una resolución por la moratoria fue presentada por Italia a la Asamblea General de la ONU, y fue rechazada por sólo ocho votos.
Desde entonces, 45 países han pasado del bloque de los sostenedores de la pena de morte al bloque abolicionista.

En ese período se registraron pronunciamientos favorables a la moratoria por parte de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU pero el pasaje a la Asamblea General de una resolución sobre la moratoria por parte de la Unión Europea fue constantemente frenado con diversos pretextos.

Entretanto, un estudio sobre las intenciones de voto preparado por Que Nadie Toque a Caín y verificados por el gobierno italiano mostraba un resultado neto: una resolución por la moratoria sometida a la Asamblea General obtendría entre 99 y 106 votos favorables, mientras habría entre 18 y 25 abstenciones y entre 61 y 68 votos adversos.

En la UE Gran Bretaña encabeza los contrarios a la moratoria, en parte por su relación privilegiada con Estados Unidos, pero sobre todo por su condición de líder del Commonwealth, donde muchas de sus ex colonias aún practican la pena de muerte. Pero esta postura equivale a ser «más papista que el Papa», ya que por ejemplo Estados Unidos es una federación de 50 estados en la que 12 son completamente abolicionistas y de los 38 que mantienen la pena capital 18 no la aplican por decisión política y legislativa como en los estados de IIllinois y New Jersey, o por decisión judicial mediante fallos de la Suprema Corte. Por añadidura, el respaldo de la opinión pública norteamericana, tras las revelaciones de que más de cien condenados fueron hallados posteriormente, está hoy en su más bajo nivel.

La dramática realidad de la pena de muerte se desprende del hecho de que 98% de las más de 5000 ejecuciones que se efectúan cada año tienen lugar bajo regímenes dictatoriales o antiliberales. Es sobre todo para estas víctimas anónimas de la pena de muerte que tiene mayor significado la moratoria.

El 22 de enero se reunieron en Bruselas los ministros de relaciones exteriores de la Unión Europea para otorgar al apoyo político a la resolución sobre la moratoria ante el corriente período de sesiones sesiones de la Asamblea General de la ONU. Entre los precedentes que consideraron se destaca la declaración contra la pena capital presentada en diciembre pasado por la presidencia finlandesa de la UE , apoyada por más de 85 países.

No obstante, persisten algunas resistencias en la UE ya que algunos países no están convencidos de que la resolución será aprobada. Por ello, es conveniente que la iniciativa no se presente como exclusivamente europea y efectivamente hace tiempo que el abolicionismo ha dejado de ser una prerrogativa del Viejo Continente, como que en todas las regiones del planeta son inequívocas las señales de abandono de la pena capital.

En este empeño Que Nadie Toque a Caín y el Partido Radical se sienten fortalecidos por el sostén manifestado en estos días por 918 ciudadanos de
41 países que han adherido a la huelga de hambre de Pannella y de 49.772 ciudadanos de 133 países que han suscrito el llamamiento a favor de la moratoria dirigido al Secretario General de las Naciones Unidas. Para vencer esta batalla de civilización y humanidad necesitamos que se refuerce el frente de la iniciativa no violenta y por ello invitamos a enviarnos adhesiones a nuestro sitio www.radicalparty.org. (FIN/COPYRIGHT IPS)

(*) Elisabetta Zamparutti, editora del informe anual sobre La Pena de Muerte en el Mundo de Que Nadie Toque a Caín y dirigente del Partido Radical.