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Vacuna contra monopolio de patentes farmacéuticas

Feb 16 2007

Por Gustavo Capdevila

GINEBRA, 16 feb (IPS) – La Declaración de Doha, que consagra la prioridad de la salud pública ante los intereses del comercio, corre escaso riesgo de salir debilitada del pleito ventilado en un tribunal de India a causa de una acción incoada por Novartis, la transnacional farmacéutica de origen suizo.

Ruth Dreifuss, ex presidenta de Suiza (1999), estimó que un dictamen desfavorable a las autoridades de India «sólo puede favorecer una interpretación más limitada del texto» aprobado en la Cuarta Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC), celebrada en la capital de Qatar en noviembre de 2001.

La vía que Novartis eligió no se propone abrir un debate internacional sobre los principios ya concertados por todos los miembros de la OMC. Lo que busca es intimidar a quienes deseen emplear las flexibilidades establecidas y las demás cuestiones sobre la prioridad de la salud pública, dijo Dreifuss a IPS.

Dreifuss presidió la Comisión sobre Salud Pública, Innovación y Derechos de Propiedad Intelectual, creada en 2004 por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que en abril de 2006 divulgó sus conclusiones.

En la presentación del informe de ese cuerpo, Dreifuss había sostenido que los derechos de propiedad intelectual, patentes medicinales en el caso de la industria farmacéutica, «son importantes, pero como medios no como fines».

La causa entablada por Novartis recusa una disposición del gobierno indio, que le negó la patente de un fármaco contra el cáncer que ya circulaba como genérico, y también cuestiona la ley de patentes dictada por India, que establece criterios estrictos para el otorgamiento del derecho de explotación comercial de los medicamentos.

El gobierno indio sancionó la norma en 2005 para adaptar su legislación a las disposiciones de la OMC sobre propiedad intelectual.

Desde entonces India ha consolidado su papel de principal abastecedor de medicinas genéricas a los países en desarrollo, en particular para asistir a los enfermos de sida. Por esa razón, la organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) llama a ese país «la farmacia de los pobres» y afirma que la demanda de Novartis pone en peligro su existencia.

Los genéricos son fármacos identificados por el nombre de su principio activo, aun sin anuencia de los dueños de las patentes correspondientes, y mucho más baratos que sus equivalentes con marca registrada.

Tampoco la experta de MSF, Ellen ‘t Hoen, considera que la acción de la transnacional farmacéutica represente un riesgo para la Declaración de Doha. «No estoy muy preocupada por eso», dijo a IPS.

Por el contrario, ‘t Hoen vaticina que «asistiremos al desarrollo de un movimiento mucho más fuerte de protección a la Declaración de Doha. Pienso que gente de todo el mundo se sentirá asqueada y hastiada de las acometidas contra las flexibilidades consagradas por ese documento que lanzan los laboratorios farmacéuticos en todos los rincones de los países en desarrollo», dijo.

La especialista de MSF citó «las expresiones muy claras de la doctora (Margaret) Chan (directora general de la OMS) con relación a Tailandia, respaldando lo que Tailandia hace», en una reunión sostenida el jueves con miembros de MSF. Ese es un ejemplo de ello, insistió.

La jefa de la OMS había sido criticada en Bangkok, a comienzos de este mes, por ‘t Hoen y otros expertos en patentes medicinales por haber retaceado su apoyo a las decisiones del gobierno tailandés de autorizar licencias obligatorias para la producción de medicinas genéricas, recurso reconocido por la Declaración de Doha a los países en desarrollo que afrontan problemas de salud pública.

La experta de MSF argumentó que «Chan es muy nueva en sus funciones (asumió el 4 de enero), se encuentra aún en proceso de familiarización con ciertos expedientes y algunos de ellos son sumamente complejos». También pienso que ella puede haber sido mal citada por la prensa, dijo.

Aunque ‘t Hoen tampoco descartó la posibilidad de que en la OMS se haya subestimado en algo la importancia de lo que ocurre en Tailandia así como la trascendencia inherente al empleo de las flexibilidades por todos los pueblos del mundo.

Con relación a los efectos que el proceso planteado por Novartis pueda tener en la OMC y en la aplicación de la Declaración de Doha, ‘t Hoen llamó la atención de que ningún país ha expresado en esa institución comercial opiniones sobre una presunta incompatibilidad de la ley india de patentes, como alega la transnacional farmacéutica.

La representante de MSF observó asimismo que en la OMC no hay procedimientos iniciados contra esas disposiciones lo cual demuestra que esas leyes son perfectamente compatibles con las normas del sistema multilateral de comercio.

En caso de que las compañías farmacéuticas consigan a través de estos medios un incremento de los niveles de protección de propiedad intelectual para las medicinas, el problema del acceso de la población a los fármacos se volverá cada vez más severo, pronosticó.

«De llegar a ese escenario, asistiremos a una reacción descomunal contra el sistema de propiedad intelectual en su conjunto», aventuró.

En su opinión, tampoco conviene a los intereses de la industria farmacéutica la continuidad de sus esfuerzos por obtener mayores grados de protección al sistema de propiedad intelectual. «Creo que a la larga eso conducirá a un ataque masivo contra el otorgamiento de patentes, mucho mayor que el que actualmente presenciamos», vaticinó.

Ellen ‘t Hoen confió que durante la entrevista con Chan el jueves, los representantes de MSF le transmitieron su preocupación porque la OMS carece de funcionarios con «suficiente capacidad y competencia para tratar estos temas».

La experta aceptó que las deficiencias de la OMS se verifican tanto en la competencia como en la orientación de su personal. Aunque la competencia ayuda realmente a elegir la orientación correcta, y en la actualidad la gente de la OMS que conoce el tema y sabe de qué habla realmente está muy desorientada, afirmó.

Dreifuss y ‘t Hoen participaron de una conferencia de organizaciones no gubernamentales, que además de MSF incluyeron a la Declaración de Berna y a Oxfam Internacional, donde se exhortó a Novartis a desistir del juicio contra el gobierno de India.

Las audiencias ante la Corte Suprema de la sureña ciudad india de Chennai (antes Madrás) se desarrollan el jueves y este viernes, y continuarán la semana próxima