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Director de Le Monde Diplomatique acusa a Mario Vargas Llosa de autismo y critica el TLC entre Perú y Estados Unidos

Mar 9 2007

revista Caretas, Lima, Peru. marzo 2007
Desde Barcelona: Lissete Herrera

Ignacio Ramonet concedió esta entrevista después de participar en el foro «Medio ambiente y participación local», organizado por la Diputación de Barcelona. Durante el evento, propuso un nuevo modelo de crecimiento que, con el cuidado al medio ambiente y uso sostenible de los recursos, derrote a la pobreza en América Latina.
Las conocidas posturas de izquierda del director de Le Monde Diplomatique son duramente criticadas por Álvaro Vargas Llosa, Plinio Apuleyo Mendoza y Carlos Alberto Montaner, que escribieron al alimón El Regreso del Idiota Latinoamericano, libro de próxima publicación (ver nota siguiente) y secuela de un primer trabajo publicado a mediados de la década pasada.
En una de sus recientes columnas, Mario Vargas Llosa consideró que una novedad de El Regreso «sobre el libro anterior es que ahora el fenómeno de la idiotez no lo auscultan los autores sólo en América Latina; también en Estados Unidos y en Europa, donde… la idiotez ideológica tiene también robustas y epónimas encarnaciones. Encabeza el palmarés el inefable Ignacio Ramonet, director de Le Monde Diplomatique, tribuna insuperable de toda la especie en el Viejo Continente y autor del más obsecuente y servil libro sobre Fidel Castro».
Ramonet no se intimidó para devolver la cortesía, pero antes dejó en claro su posición sobre el Tratado de Libre Comercio entre el Perú y los Estados Unidos. «En mi opinión es un enorme error. Perú debería integrarse al Mercosur».
–¿Cuáles, según usted, serían las consecuencias de firmar el TLC?
–Es que van a entrar todos los productos subvencionados de Estados Unidos. Es decir, dígale adiós a la agricultura peruana. Mire la situación de México, que tiene TLC hace quince años y ni siquiera produce maíz. Este producto es originario y hoy no lo tienen. Se necesita una reflexión antes de adoptar el TLC. Brasil, Argentina, que son grandes países, lo han rechazado. Y todos los países que han firmado el TLC piensan que sí funciona porque tienen la esperanza de exportar a Estados Unidos, pero van a exportar poco e importar mucho.
–Usted es autor de 100 horas con Fidel. ¿Qué cree que le espera a Cuba si Fidel Castro muere?
–Creo que no se va morir por el momento. Las noticias que tenemos son que está evolucionando positivamente, aunque todo puede ocurrir porque es una persona mayor que ha vivido una experiencia de salud traumática. Pero lo ocurrido en estos últimos siete meses es que hay una continuidad y creo que en Cuba las cosas evolucionarán. No creo que vaya a adoptar una solución como la asumida en Europa del Este. No creo que esa sea la vía deseada por la mayoría de los cubanos, favorables u hostiles al sistema. Todos quieren que se mantengan los servicios públicos, la enseñanza gratuita y generalizada, los cuidados médicos muy extendidos con pleno empleo. El 85% de los cubanos son propietarios de su alojamiento.
–¿Pero dónde queda el respeto de los derechos humanos y la libertad de expresión?
–Eso evolucionará. Tener un trabajo, educación y alojamiento son derechos humanos también. La libertad de expresión, que efectivamente está limitada en Cuba, mejorará si Estados Unidos modifica su relación con Cuba. Si deja de presionar, amenazar, estimular una agresión a Cuba, en ese caso, las cosas van a evolucionar como en cierta medida ya se da. Fíjese que la Iglesia Católica se expresa con mucha libertad. Los disidentes más célebres se encuentran libres y dan conferencias telefónicas con la prensa del exterior. Elisardo Sánchez, Oswaldo Payá, Martha Beatriz Roque y Vladimiro Roca critican al sistema y este no se cae por eso.
–Hace poco Mario Vargas Llosa lo ha criticado. ¿Qué le diría?
–Primero que encuentro inmoral, porque forma parte del nepotismo mediático, que un padre elogie el libro de su hijo. No es deontológico. Segundo, me parece normal que MVLl –que defiende una concepción del modelo económico y social que yo ataco constantemente y sea favorable a una sociedad injusta, al capital, a la explotación de los desheredados– me ataque. Me integra en un grupo en el que me siento muy bien, con Noam Chomsky y Harold Pinter, que recibió el premio Nobel. Él defiende a un grupito que no tiene ninguna audiencia. Creo que el autismo de Vargas Llosa es bastante caracterizado. Se pasea por los salones de los hoteles cinco estrellas y recibe premios. Ha dejado de ver lo que pasa en América Latina. Tiene que abrir los ojos y ver lo que pasa en Bolivia, Venezuela, Argentina, Brasil, Chile, Uruguay y en el mismo Perú. Quien ganó la primera vuelta de las elecciones fue Ollanta Humala. Él no ve eso y habla de nostálgicos del reaganismo cuando ya nadie habla de eso. Su miopía es tanta que en ese mismo artículo termina alabando el triunfo electoral de (Felipe) Calderón en México. Oiga, él ganó con 0,56 por ciento de diferencia. Si a eso lo llama un triunfo y hay sospechas de un fraude, entonces él, ¿de lado de quién está?