General

A MITAD DEL CAMINO EN LA PROMETIDA REDUCCIÓN DE LA POBREZA EXTREMA

Ago 28 2007

Por Mary Robinson (*)

NUEVA YORK, Jul (IPS) En Berna, Suiza, se celebró el 7 de julio una
importante reunión pública de organizaciones de la sociedad civil y
responsables gubernamentales para analizar la situación relativa a los
Objetivos para el desarrollo del Milenio (ODM) de las Naciones Unidas,
que en esa fecha llegaban a la mitad del camino a recorrer hasta la
fecha tope del 2015.

La reunión de Berna destacó un aspecto fundamental de la estrategia
necesaria para alcanzar los objetivos establecidos por los líderes
mundiales en el 2000: que las naciones ricas deben cumplir con su
parte al brindar asistencia para el logro de esas metas acordadas
internacionalmente.

Fue alentador ver como las numerosas organizaciones de la sociedad
civil suiza instaban a su gobierno a elevar el nivel de la asistencia
oficial suiza para el desarrollo hasta alcanzar la meta del 0,7% del
Producto Interno Bruto..

Los ODM dieron una esperanzadora indicación de como la cooperación
internacional puede desplegarse en esta parte inicial del siglo XXI.
Los líderes mundiales admitieron tener una responsabilidad compartida
con respecto al destino de nuestro planeta y de sus habitantes y se
comprometieron a trabajar colectivamente para reducir a la mitad la
pobreza extrema y el hambre y para lograr que se imparta la educación
primaria universal a todos los niños a más tardar en el 2015. En la
Declaración del Milenio los dirigentes mundiales acordaron promover la
igualdad de géneros y la capacitación de las mujeres, reducir la
mortalidad infantil, mejorar la salud maternal, combatir el VIH/SIDA,
la malaria y otras enfermedades y asegurar la sustentabilidad ambiental.

¿Dónde estamos a mitad del camino en cuanto al cumplimiento de esos
compromisos? Una nueva evaluación de la situación efectuada por la
ONU pinta un cuadro decididamente heterogéneo. Muestra por un lado que
se han hecho progresos significativos en algunos países, mientras que
en el África Subsahariana, ningún país está en vías de cumplir con el
objetivo de reducir a la mitad la extrema pobreza y de asegurar la
educación primaria universal o de detener la pandemia de VIH/SIDA en
el plazo que vence el 2015. Esto es trágico e inaceptable porque
sabemos qué tareas y qué tipos de acciones son necesarias para
conseguir más rápidos y razonables progresos.

La experiencia de los últimos siete años nos dice que donde existe la
voluntad política se pueden conseguir resultados positivos. Incluso
algunos de los países más pobres, como Ruanda, Mozambique y Bangladesh
están avanzando hacia muchos de los ODM, precisamente porque existe
voluntad política y apoyo responsable de los donantes. Pero también
necesitamos mirar más allá de los números. En un reciente viaje a
Ghana, advertí que existe allí la sensación de que el objetivo número
1 de los ODM, el referido a la reducción de la pobreza, podría ser
alcanzado antes de la fecha topa del 2015. Pero, en cambio, la
voluntad política para vérselas con otros objetivos se ha quedado
atrás. Ghana debe enfrentar el desafío de las crecientes desigualdades
entre diferentes áreas del país y todavía no se está moviendo
suficientemente rápido para promover la igualdad de las mujeres.

Muchos otros países están en situaciones similares. No basta con
evaluar si las metas conjuntas de los ODM fueron alcanzados o no país
por país. Es necesario que los planes de desarrollo sean inclusivos y
enfocados en beneficiar a los más pobres y a otros grupos marginados
en la sociedad. No podemos dejar que números conjuntos oscurezcan las
realidades de la desigualdad basada en el género, en antecedentes
étnicos o en otras características, que en definitiva socavarán el
desarrollo humano.

Pero, como se subrayó en Berna, debemos reconocer también que la falta
de incrementos significativos desde 2004 en la ayuda oficial al
desarrollo hace que sea virtualmente imposible, incluso para muchos de
los países mejor gobernados, alcanzar los ODM. El informe de la ONU
destaca que a menos que se proporcionen de modo predecible recursos
adecuados para que los países en desarrollo puedan planificar cómo
aumentar sus inversiones y hacer un uso más efectivo de la asistencia
puesta a disposición por los donantes, el éxito está lejos de
considerarse asegurado.

Los países desarrollados tienen la obligación de proporcionar
calendarios precisos acerca del cumplimiento de sus promesas y datos
sobre el volumen y la eficacia de la ayuda a proporcionar y acerca de
la cancelación de la deuda. A este respecto, los resultados de la
reciente Cumbre del G8 en Heiligendamm fueron decepcionantes.

El logro de los ODM es una tarea apremiante. Cuando nos estamos
aproximando al 60º Aniversario de la Declaración Universal de los
Derechos Humanos, que se cumple en el 2008, deberíamos volver a
comprometernos a dar los pasos adicionales necesarios para alcanzar
los objetivos del 2015. Pero también deberíamos hacer más. Deberíamos
reconocer que los ODM son parte del más amplio esfuerzo que se
necesita para hacer realidad los derechos humanos para todos.
(FIN/COPYRIGHT IPS)

(*) Mary Robinson, ex Presidenta de Irlanda y ex Alta Comisionada de
las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, es fundadora y
presidenta de «Realizing Rights: The Ethical Globalization Initiative».

General

A MITAD DEL CAMINO EN LA PROMETIDA REDUCCIÓN DE LA POBREZA EXTREMA

Ago 14 2007

Por Mary Robinson (*)

NUEVA YORK, Jul (IPS) En Berna, Suiza, se celebró el 7 de julio una
importante reunión pública de organizaciones de la sociedad civil y responsables gubernamentales para analizar la situación relativa a los Objetivos para el desarrollo del Milenio (ODM) de las Naciones Unidas, que en esa fecha llegaban a la mitad del camino a recorrer hasta la fecha tope del 2015.
(más…)