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ALINEAMIENTO DE FUERZAS EN LA GUERRA DEL ETANOL

Ago 15 2007

Por Alberto Garrido (*)

CARACAS, Jul (IPS) Para Brasil el desarrollo de la producción de etanol significa la posibilidad de proyectarse, a mediano plazo, como la nueva potencia energética mundial del biocombustible más promisorio. El consumidor que espera ser beneficiado con el desarrollo del etanol a nivel mundial es Estados Unidos. La alianza estratégica Estados Unidos-Brasil, ratificada con los acuerdos de Camp David firmados entre Lula y Bush, obedece a los intereses estratégicos de ambos estados, que se han propuesto marchar juntos para consolidar un ?Eje del Etanol? que pueda estimular y controlar la producción del biocombustible a escala mundial. La aspiración de Bush es crear, tomado de la mano con Lula, una ?OPEP del Etanol? que pueda competir con la OPEP del petróleo y la futura OPEP del gas que impulsa Rusia.

Brasil y Estados Unidos tejieron silenciosamente la alianza del etanol desde el año 2005. El nombramiento como Presidente del Banco Mundial del hoy defenestrado Paul Wolfowitz fue parte de los pactos a los que llegaron Washington y Brasilia. El plan del etanol fue complementado con la designación en la Presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) de Luis Alberto Moreno, ex Embajador de Colombia en Washington.

Wolfowitz, un experto en temas de seguridad a quien se le atribuye, junto al Vicepresidente Dick Cheney, el papel de ideólogo de la ocupación de Iraq con el fin estratégico de asegurar para Estados Unidos las reservas petroleras de Medio Oriente, apenas tomó posesión de su cargo viajó a Brasil. Desde principios de 2005 Bush había hecho lobby para colocar a Wolfowitz en el Banco Mundial. Los halcones de Washington habían llegado a la conclusión de que el desastre militar en Iraq paralizaba el plan energético de Estados Unidos y entonces era necesario desarrollar con urgencia el etanol.

Bush espera que gracias al etanol su país reduzca un 20% el consumo de gasolina en los próximos 10 años. Brasil y Estados Unidos producen actualmente el 70% del etanol del mundo, unos 34.000l millones de litros anuales. En Brasil aproximadamente el 40% del parque automotor consume etanol y utiliza motores flex-fuel, que aceptan etanol o gasolina. Para el etanol de Brasil se utiliza la caña de azúcar y para el estadounidense el maíz. El etanol proveniente del azúcar es más rentable que el de maíz. Los expertos consideran que el etanol comenzó a ser atractivo como combustible complementario de la gasolina cuando el barril de petróleo voló más allá de los 30 dólares.

Wolfowitz asumió la presidencia del Banco Mundial en junio de 2005. En diciembre se reunió con el Presidente Lula en Brasil y visitó, acompañado por empresarios del etanol, la selva amazónica y las áreas desérticas del Nordeste.. Finalizó su gira declarando que el Banco Mundial apoyaría a Brasil en el desarrollo del biocombustible y que había que extender su producción al África.

Un año más tarde se creó en el estado de La Florida la Comisión Interamericana del Etanol, bajo la Presidencia de Jeb Bush, hermano del Presidente Bush. Luis Alberto Moreno y Roberto Rodríguez, ex Ministro de Agricultura de Brasil y empresarios estadounidenses y brasileños asistieron en Miami al lanzamiento de la ?Era del Etanol?.
Mientras se anunciaba que la Comisión disponía de 100.000 millones de dólares provenientes de la empresa privada para invertir en el desarrollo del etanol durante los próximos 5 años, Moreno declaraba que el BID destinaría 3.000 millones de dólares para establecer el etanol en América Latina y el Caribe.

El BID le pidió igualmente a la firma Garten Rothkopf un informe sobre las perspectivas del etanol como combustible alternativo. Rothkopft concluyó que sería necesaria una inversión de 200.000 millones de dólares para cubrir el 5% del consumo mundial de combustibles en el año 2020. Paralelamente Bush solicitó al Congreso de su país una partida de 2.700 millones de dólares en el presupuesto del año 2008 ?para investigación energética alterna?, que comprendía etanol, biodiesel, baterías ion-litio y células de combustible de hidrógeno.

La lluvia de dólares será mucho mayor en el futuro próximo.
Trasnacionales de naturaleza hasta ahora diversa -agro-negocios, petróleo, automotrices, informática, entre otras- están creando lo que Miguel Altieri, un profesor de la Universidad de California, y Eric Holt Giménez, Director Ejecutivo de Food First, han definido como ?un fenómeno sin precedentes de alineamiento global corporativo?. Desde ADM, Cargill y Bunge, pasando por Bayer y Dupont, hasta British Petroleum, Total, Shell Peugot, Renaul y Citroen están buscando acuerdos para controlar el mercado de los biocombustibles.

Brasil, el rey del etanol barato, será el máximo beneficiado con el boom del etanol. Pero la alianza estratégica con Estados Unidos tiene sus activos y sus pasivos. Brasil se proyectará mundialmente como potencia con el etanol como arma geopolítica, geoeconómica y energética. Pero solamente podrá hacerlo de la mano con Estados Unidos, el gran consumidor. La potencialidad política del eje estratégico Brasilia-Washington mandará cada vez más sobre la política exterior brasilera.

Lula también verá, antes de que finalice su mandato, como sus antiguos amigos de la izquierda, encabezados por Fidel Castro y Hugo Chávez, saltarán rápidamente de la crítica ética a la geopolítica del etanol a la acción. Ya lo ha demostrado Chávez -quien ha esgrimido una agresiva geopolítica petrolera a través de Petroamérica- al distanciarse del MERCOSUR. Independientemente de que Venezuela ingrese o no a este organismo de integración económica liderado por Brasil, el eje político Caracas-Brasilia, que en algún momento sirvió para frenar el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y para que Chávez se planteara culminar el proyecto de la Patria Grande de Bolívar, se ha fracturado.

El conflicto geopolítico estratégico entre la petro-política y la alco-política es cuestión de corto tiempo. (FIN/COPYRIGHT IPS)

(*) Alberto Garrido, periodista y profesor de Teoría e Historia del Sindicalismo en la Universidad de Los Andes.