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Crímenes sin fronteras

Ene 11 2010

Editorial – El País

11/01/2010 . A lo largo de 2009 fueron asesinados 76 periodistas en el mundo, y nada más comenzar el año, otro más: Bobi Tsankov, un reportero radiofónico búlgaro que también publicaba en la prensa amarilla, especializado en interioridades de la mafia de ese país, uno de cuyos jefes ha sido detenido acusado de haber organizado el asesinato. En abril pasado otro periodista experto en el crimen organizado fue asesinado en Sofía en similares circunstancias.

Es un síntoma de que se mantiene el poder de las bandas mafiosas (responsables de más de 150 asesinatos en lo que va de década) que operan en ese país, uno de los más recientes socios de la UE, que ha expresado su preocupación por la continuidad de esa situación. Pero es también un indicio de lo peligrosa que se ha convertido la profesión periodística, no sólo en escenarios bélicos o en países con sistemas dictatoriales, sino en democracias más o menos estables en las que la conexión entre delincuencia y funcionarios corruptos crea ámbitos de impunidad denunciados por los medios.

El informe publicado a fines de diciembre por la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) registra un aumento considerable de los asesinatos de periodistas (con un incremento del 26% respecto al año anterior), así como de otras formas de agresión y amenaza directa contra informadores: casi 1.500 casos, un 56% más que en 2008. Entre las noticias del primer día del año ya figuraba el intento de asesinar con un hacha al dibujante danés que había publicado una de las caricaturas de Mahoma juzgadas sacrílegas por el fanatismo islamista. También documenta Reporteros Sin Fronteras la existencia de 178 periodistas encarcelados por divulgar informaciones molestas para algún poder.

Pero la novedad más llamativa de los últimos informes de RSF es el aumento de los blogueros y ciberdisidentes detenidos (151) y de países (60) que aplican diferentes formas de censura en la Red.