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Donde hubo guerra, inversiones se necesitan

Jun 14 2010

Por Amantha Perera

COLOMBO, jun (IPS) – Miles de civiles del norte y este de Sri Lanka siguen sin empleo ni ingresos un año después de terminada la guerra civil. Más que asistencia se necesitan inversiones para crear puestos de trabajo e impulsar la economía en la zona, según especialistas.

Las familias desplazadas por el conflicto que retornan a sus hogares reciben unos 220 dólares de la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados y víveres para seis meses, del Programa Mundial de Alimentos.

«La asistencia ayuda, pero sin trabajo no podremos construir casas ni hacer otras cosas esenciales», indicó Nagarangan Kalaiamuda, de 27 años.

La joven está desesperada por conseguir trabajo en Puliyankulam, al sur del distrito de Kilinochchi, base administrativa de los separatistas Tigres para la Liberación de la Patria Tamil (LTTE).

Las casi tres décadas de enfrentamientos contra los insurgentes impidieron la industrialización de la zona y la llegada de inversiones. El conflicto por mayor autonomía para la minoría tamil terminó en mayo de 2009, cuando las fuerzas gubernamentales derrotaron al LTTE.

La guerra dejó más de 70.000 personas muertas y los daños materiales ascienden a miles de millones de dólares.

Los últimos combates obligaron a más de 280.000 personas a abandonar sus casas y refugiarse en campamentos. Desde fines del año pasado, decenas de miles de desplazados han vuelto a sus hogares.

Kalaiamuda vive con sus dos hijos pequeños en una choza de barro de tres metros por uno y medio. Su esposo está detenido bajo sospecha de haber estado vinculado a la insurgencia.

«A veces ayudo a una familia que acaba de volver a su casa o trabajo para alguna organización de asistencia», dijo a IPS.

Cuando consigue empleo gana poco menos de dos dólares al día. En esos casos debe dejar a sus hijos con vecinos, quienes también hace poco que regresaron a sus hogares.

«Hace falta una estrategia para instalar industrias, construir infraestructura y atraer inversiones que permitan crear puestos de trabajo en las zonas devastadas por la guerra», dijo a IPS el director general de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (Onudi), Kandeh Yumkella.

Onudi es una agencia dedicada a promover el desarrollo industrial sostenible.

«Todas las agencias y organismos estatales comprendieron la importancia de la estrategia. Confío en que no demorarán en ponerla en práctica. No tenemos mucho tiempo, hay que empezar ahora», remarcó el sierraleonés Yumkella.

La experiencia de su país, devastado por 11 años de guerra civil, que terminó en 2002, muestra el papel fundamental que tiene la economía para recuperar zonas afectadas por conflictos, indicó Yumkella.

La generación de ingresos forma parte del programa de recuperación, encabezado por Colombo, con ayuda de donantes, indicó Yumkella, reunido la semana pasada con altos funcionarios de este país y el primer ministro D. M. Jayarathna, para discutir las posibilidades de industrializar el norte y este de Sri Lanka.

Más de 214.000 civiles regresaron a sus casas o viven con familias que les dan cobijo, según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

El gobierno anunció un plan para reubicar en agosto a las 76.000 personas que siguen viviendo en campamentos.

Onudi colabora con un programa para generar ingresos con dos millones de fondos otorgados por Japón, indicó Yumkella. Además comenzará otro proyecto para dar trabajo a unas 40.000 viudas.

«Tenemos que lograr que la zona atraiga a inversores privados y llevar esperanza a las generaciones jóvenes, las viudas y los niños soldados», indicó Yumkella. «Los próximos dos años serán muy importantes», añadió.

Si no mejoran los ingresos en la zona del conflicto puede aumentar la frustración, advirtió. «Tenemos que trabajar duro los próximos cinco años para cumplir las esperanzas de las personas que sufrieron tanto, remarcó.

«La gente recién está llegando», señaló, por su parte, el funcionario Anton Gunadayalan. «Las cosas demorarán en revertirse», sostuvo.

Cuando comience la reconstrucción de casas y edificios habrá más oportunidades de empleo, indicó Gunadayalan, responsable de dar permisos de edificación en Puliyankulam.

«No quedó ninguna casa en pie, tenemos que reconstruir todo, es mucho trabajo», añadió.

Al menos 160.000 viviendas deben ser reconstruidas en el área de Vanni, estima la ONU. Otra forma de mejorar la economía de la zona es revitalizando la agricultura y la pesca, más de 30 por ciento de la actividad antes de la guerra.

La asistencia no rejuvenecerá la economía de Vanni, sino la inversión privada, coincidió el economista Muttukrishna Sarvananthan, responsable del no gubernamental Instituto de Desarrollo Point Pedro, en la norteña península de Jaffna.

«Las empresas pequeñas son las que contribuirán de forma sustancial al crecimiento sostenido», añadió. (FIN/2010)