General

Los privilegios de la aristocracia económica

Jun 30 2010

Carlos Enrique Bayo* – Público

En poco más de un mes, el 4 de agosto, se cumplirán 221 años desde que la Asamblea Nacional Constituyente de Francia abolió el feudalismo, eliminando las prebendas del clero y los derechos señoriales de la nobleza. Pero más de dos siglos después la aristocracia económica francesa sigue gozando de muchos de los privilegios derogados aquella célebre noche, como el de no pagar impuestos. Le basta con derivar sus caudales hacia paraísos fiscales tan atractivos como las islas Seychelles, o tan cercanos como la vecina Suiza. Lógico.

Lo que ya no es tan normal es que los ministros participen de esa traición a la Revolución Francesa… ¿O sí lo es, sólo que no solemos enterarnos?

Esta vez ha sido un mayordomo el que grabó las conversaciones de la heredera de L’Oréal con el asesor que le recomendaba esconder mejor su patrimonio, pero poner dinero en las campañas electorales de dos ministros, uno de ellos Eric Woerth, supuesto látigo de la evasión fiscal y artífice de recortes sociales, rebajas salariales y subidas de impuestos.

La magnate, claro, dice estar indignada por esas “grabaciones ilícitas y odiosas” que exponen su “vida privada”, y subraya que ha pagado 400 millones en impuestos en diez años. Como su fortuna es de 17.000 millones y cobra 280 millones al año sólo en dividendos, pues le sale una tasa impositiva anual del 14,3%, pero eso es lo de menos.

La esposa del ministro asegura que llevaba dos años deseando dimitir como asesora fiscal de la potentada. Ya.

Eso sí, es gente que sabe cómo salir de la crisis… a costa del sacrificio de los demás.

*Redactor-jefe de sección internacional de “Público” de Madrid. Ha sido corresponsal en Moscú (1987-1992) y en Washington (1992-1996). Enviado especial en los conflictos de Afganistán, Camboya, Oriente Próximo y Armenia-Azerbaiyán.