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Bachelet al frente de ONU Mujeres: entusiasmo unánime

Sep 15 2010

Por Daniela Estrada *

SANTIAGO, 14 sep (IPS) – Un entusiasmo poco común en la burocracia internacional acompaña el nombramiento de la ex presidenta de Chile, Michelle Bachelet, como primera directora de ONU Mujeres, la nueva agencia con que las Naciones Unidas buscan combatir la persistente segregación femenina.

Bachelet (2006-2010), una médica socialista de 59 años, será investida este domingo 19 en el cargo, que la convertirá además en secretaria general adjunta de la ONU (Organización de las Naciones Unidas).

ONU Mujeres, creada el 2 de julio por resolución de la Asamblea General del foro mundial, empezará a funcionar el 1 de enero de 2011.

«La designación de Bachelet era un anhelo de todo el movimiento de mujeres de América Latina», dijo a IPS la coordinadora del no gubernamental Observatorio de Género y Equidad de Chile, Teresa Valdés.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, hizo el anuncio este martes en Nueva York.

«Bachelet aporta a este puesto clave una historia de dinámico liderazgo, honrosa capacidad política y una habilidad poco común para crear consenso», dijo Ban. Confío en que «bajo su firme conducción, podamos mejorar las vidas de millones de mujeres y niñas de todo el mundo», añadió.

En semanas previas, hubo rumores de que Bachelet había declinado la oferta.

«Lo pensé muy largamente, sin embargo acepté porque entendí que esta tarea va en la misma línea de lo que ha sido toda mi historia personal, de trabajar por la igualdad, en este caso de género, por los derechos de las personas, por la protección social, luchar contra la violencia y la discriminación», dijo Bachelet este martes en Santiago.

Aunque con grandes elogios para la figura de Bachelet –«calificada, efectiva y respetada líder»–, la organización AIDS-Free World dirigió duras críticas al proceso de selección conducido por Ban.

La elección de Bachelet es «una rareza dentro de la ONU», dijo un comunicado de la organización dedicada a la lucha contra el sida, firmado por Paula Donovan.

Ante una pregunta de IPS, Ban sostuvo que ese proceso fue «muy transparente, abierto y justo» y se inició apenas fue adoptada la resolución de la Asamblea General, invitando a los Estados miembros y a la sociedad civil a efectuar postulaciones.

«Recibimos 26 distinguidas aspirantes», de las que un panel seleccionador nombró a tres finalistas, que fueron entrevistadas la semana pasada por el secretario general, detalló el propio Ban.

En cambio, para AIDS-Free World, el nombramiento de Bachelet es «un excelente resultado que emana de un proceso de selección esencialmente corrupto», «oculto en el secretismo, embarrado con tejes y manejes, y deshonesto a sabiendas en su aseveración de ser ‘justo, abierto y transparente’ y con amplia participación de la sociedad civil».

Interrogado por IPS acerca de cuáles son los logros que espera de su nueva colaboradora, Ban respondió que «convertir a ONU Mujeres en una fuerza real que cumpla las expectativas de muchas mujeres y niñas».

«Tenemos poco más de tres meses y medio» para que la agencia entre en funciones, dijo. «Discutiremos el domingo, cuando la nombre en su cargo, cómo acelerar el proceso para reclutar personal. En lo básico, las estructuras están. Ahora es cuestión de implementar las políticas y las visiones», indicó.

La nueva agencia unificará funciones y mandatos del Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (Unifem), el Instituto Internacional de Investigaciones y Capacitación para la Promoción de la Mujer, la División para el Avance de la Mujer y la Oficina del Asesor Especial en Asuntos de Género.

Y contará con un presupuesto mínimo de unos 500 millones de dólares, el doble de los fondos que manejaban esas cuatro entidades juntas. Para la sociedad civil, una tarea inmediata de Bachelet será duplicar esa suma.

La elección de Bachelet, «significa darle el mayor estatus posible a este nuevo organismo» y «corona una decisión política de que la igualdad tiene que estar en el centro, que no hay desarrollo sin las mujeres», planteó Valdés, editora del libro «¿Género en el Poder? El Chile de Michelle Bachelet», presentado el 9 de julio.

Su figura «ayudará a fortalecer la preocupación por los temas de género en el sistema de Naciones Unidas, por cuanto ella aparece íntimamente asociada a esta cuestión a nivel internacional», coincidió ante IPS la politóloga María de los Ángeles Fernández, quien también prepara un libro sobre la ex mandataria.

Se trata de «una elección de primera y desde hace mucho una de las candidatas soñadas de la campaña GEAR (Reforma de la Arquitectura de la ONU para la Igualdad de Género)», sostuvo Charlotte Bunch, una de las fundadoras de esta red de más de 300 organizaciones dedicada a promover la creación de una agencia más poderosa y específica.

Es una «líder de gran integridad», que demostró su «firme compromiso con el empoderamiento de las mujeres y capacidad para diseñar políticas de equidad en diferentes áreas. Tiene la estatura para movilizar los recursos necesarios», añadió Bunch, del Centro para el Liderazgo Global de las Mujeres de la estadounidense Rutgers University.

El legado gubernamental de Bachelet, detenida, torturada y exiliada en la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), se divide entre logros simbólicos y concretos, coinciden los analistas.

Además de usar un criterio paritario para conformar su gabinete, ella visibilizó siempre a través del discurso la desigualdad de género presente en su país.

Entre sus logros se destacan la reforma del sistema de pensiones de 2008, que introdujo una pensión básica para las mujeres pobres dedicadas al trabajo en sus hogares y que nunca fueron asalariadas, y un bono para todas las madres por cada uno de sus hijos nacidos vivos.

Otro programa estrella de su administración, replicado en países de la región, es el Sistema de Protección Integral a la Primera Infancia, Chile Crece Contigo, que apoya a padres, madres, hijos e hijas desde la gestación hasta los cuatro años de edad.

También multiplicó las salas cunas y los jardines infantiles gratuitos para facilitar el ingreso femenino al mercado laboral e impulsó leyes para eliminar la brecha salarial entre hombres y mujeres y que entregan beneficios a las trabajadoras del servicio doméstico, entre otros.

Nombrar a Bachelet al frente de ONU Mujeres es «auspicioso porque reconoce el valor de una mujer que sentó un precedente en Chile», pero también una oportunidad para que desde ese contexto ella asuma las «deudas y omisiones» de su gestión, dijo a IPS la activista Adriana Gómez, de la Articulación Feminista por el Derecho a Decidir.

Por ejemplo, no haber impulsado el proyecto de ley marco de derechos sexuales y reproductivos y la despenalización del aborto terapéutico, detalló.

Pese a que en su gobierno creció levemente la pobreza en Chile por primera vez desde 1990, sobre todo por la crisis económica, y a que el terremoto de febrero de este año desnudó negligencias y fallas institucionales, según las últimas encuestas Bachelet es la figura política con mayor aprobación del país.

Aunque había declarado que no estaba en su agenda presentarse a las elecciones presidenciales de 2014, hasta ahora lidera las aspiraciones de volver al poder de la centroizquierdista Concertación de Partidos por la Democracia, que gobernó Chile entre 1990 y marzo de este año.

Inclusive en un sondeo reciente fue elegida como la mejor presidenta de la historia de Chile.

Al aceptar su nombramiento, «está cerrando la posibilidad de retornar a la arena política inmediata, a pesar de las altas expectativas que recaen sobre sus hombros, como el personaje político de la Concertación mejor evaluado», señaló Fernández.

La ex mandataria resumió así su decisión: «me pareció que era una tarea maravillosa a la que no podía negarme».

* Con aportes de Aprille Muscara (Naciones Unidas).(FIN/2010)