General

Condones y doctrina

Nov 23 2010

Editorial-El País

23/11/2010. La filtración de las opiniones del papa Benedicto XVI sobre la pertinencia del uso del condón «en algunos casos», que aparecen en un libro-entrevista que llega hoy a las librerías, ha vuelto a poner la lupa sobre la controvertida posición de la Iglesia en relación con el uso de los preservativos en la lucha contra el sida.

El sorprendente comentario del Papa, que choca abiertamente con la habitual cerrazón del Vaticano en esta cuestión, ha sido interpretado desde distintas instancias como un paso adelante y significativo de la Iglesia para adecuarse a la dura batalla contra la devastadora enfermedad. En pocas horas, sin embargo, el portavoz vaticano ha matizado las palabras del Pontífice y limado sus aristas heterodoxas para hacerlas compatibles con la doctrina tradicional católica.

Al formar parte de las opiniones informales que recoge un libro, las palabras del Papa no tienen valor de magisterio. Pero es lógico que su comentario sobre moral sexual haya sido acogido favorablemente, sobre todo si se lee como una corrección de las declaraciones que realizó durante su viaje a África en 2009, en las que alertó contra el uso de preservativos y sostuvo que, más que ayudar a combatir el sida, «aumentan el problema».

La inmediata reacción vaticana para restaurar el orden frente a cualquier lectura aperturista de las palabras del Papa parece confirmar que la Iglesia sigue sosteniendo su anacronismo sexual y que mantiene el rechazo al control de la natalidad por métodos artificiales, profilácticos o anticonceptivos. Para que la jerarquía católica deje, efectivamente, de actuar de espaldas a los problemas de la sociedad y de caminar en sentido inverso al sentido común, las palabras de Benedicto XVI sobre el uso del condón tienen que salir del ámbito coloquial y empezar a formar parte de las recomendaciones de un credo sensible a los desafíos de su tiempo.