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¿INSPIRARSE EN ATENAS O EN ESPARTA?

Dic 30 2010

Por René Castro

SAN JOSE, Dic (IPS) En los últimos tres decenios, Centroamérica ha experimentado un cambio cualitativo y trascendental en su vida política y económica. Cesaron los conflictos armados, en todos los países hay sistemas políticos más democráticos y pluralistas que los anteriores y se ha avanzado notoriamente en el camino institucional y
de la libertad. Pero no hay que olvidar la Historia, pues no ha sido el nuestro un camino fácil ni existen antídotos infalibles contra las acciones de ciertos individuos o grupos para tratar de volver al pasado.

Nos cuenta Tucídides ?muchos que no tienen experiencia del bien y del mal,?cuando les sucede alguna prosperidad de repente, ponen pensamientos en cosas muy altas, esperando que la fortuna les ha de ser siempre favorable. Por eso no conviene que por súbita prosperidad y por acrecentamiento de que las fuerzas que tenéis al presente
penséis que os ha de durar para siempre? todos los hombres sabios y cuerdos tienen por cierto no haber cosa tan incierta como la prosperidad, por lo cual siempre son más constantes y están más enseñados a sufrir las adversidades? (Guerra del Peloponeso, libro IV).

Para continuar como democracia desarmada en el siglo XXI, Costa Rica debe modernizar sus pólizas de seguros. Por ejemplo, en esa dirección están acuerdos como el de Asociación de Centroamérica con Europa y más recientemente la declaración aprobada en la Cumbre Iberoamérica en Argentina. En ambos marcos se consagra la cláusula democrática. En el acuerdo eurocentroamericano se dispone que si se produce una alteración en el ordenamiento jurídico-político por vías distintas de las constitucionales, el país de que se trate quedará suspendido de los beneficios conferidos en el tratado, porque la vigencia del Estado de Derecho es un condicionante para recibirlos. En el segundo caso, en una Declaración Especial sobre la Defensa de la Democracia y el Orden Constitucional en Iberoamérica, se establecieron lineamientos para una acción enérgica de la comunidad iberoamericana en caso de que el orden constitucional o se vea amenazada la soberanía en alguno de los países que la integran.

La actualización de nuestra póliza de seguros también debe conducirnos a desarrollar una policía capaz tanto de cuidar las fronteras como de combatir al crimen organizado, responsabilidades que en épocas recientes no han estado atendidas al grado óptimo que se requiere.

En el mes de setiembre, inauguré el curso del Instituto de derechos Humanos, inspirado por las palabras de la distinguida jurista Sonia Picado respecto a la importancia de la herencia griega en el Derecho occidental. Me permití lanzar una hipótesis: distinguir entre quienes seguimos la tradición ateniense y la espartana. Resumí la estrategia
tica como de tradición ateniense. Un desarrollo: basado en la civilidad y el multilateralismo, en una relación nueva, entre iguales, entre regiones comprometidas con sus conciudadanos y con el planeta. Como ciudadanos pertenecientes a esta civilización occidental seguimos inspirando nuestras luchas más en la estrategia ateniense del
comercio y el foro democrático que en la espartana de férrea disciplina y la perfección de la guerra, y por tanto apostamos a que será la democracia y el comercio más que la fuerza y las armas las que nos llevaran a ese horizonte lejano que promete un futuro más prospero, más verde y más solidario.

Atenas fue una comunidad de pensadores, artistas, mercaderes y artesanos, que alcanzó un nivel de democracia notable e impresionó al mundo helénico con sus realizaciones en arquitectura, filosofía y artes, entre otros campos. Pero también demostró que sus ciudadanos eran capaces de luchar valientemente para preservar ese modo de vida, y fue la que lideró a las polis griegas en su exitosa defensa ante el ataque del enorme y poderoso imperio persa. Por el contrario, Esparta esclavizó a miles de personas, las mantuvo en la pobreza y las sometió por la fuerza. Los propios espartanos llevaron una vida tan dura y brutal, tan austera y autocrática que ignoraron las señales del fin de su Estado.

Fueron esos miles quienes primero hicieron languidecer el poderío militar y luego borraron del mapa a los gobiernos autocráticos de los lacedemonios. Hoy los filósofos, los juristas, los ingenieros y los conductores de pueblos continúan perfeccionado la democracia y construyendo obras inspirados en las discusiones en el ateneo, y en los cálculos matemáticos de los manuales que planearon las grandes obras arquitectónicas, fueron estos los escritos diseminados por el mundo a la par de las conquistas helenas. No es de extrañar que los cálculos y las palabras perduren, mientras que los ecos de las espadas rebotando en los escudos se han perdido en el tiempo. (FIN/COPYRIGHT IPS)

(*) René Castro, ministro de Relaciones Exteriores de Costa Rica, ingeniero civil y profesor pleno del INCAE Bussiness School.