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CHINA: «La situación llega casi al límite»

Nov 24 2011

Antoaneta Becker

Entrevista al bloguero chino WANG XIAOFENG

BEIJING, 24 nov (IPS) – Desde la llegada de Internet, los medios del Estado chino dejaron de ser los incuestionables portavoces de la población.

Una miríada de voces compiten por espacio y atención, pero la mayoría de ellas, según el más famoso bloguero de este país asiático, Wang Xiaofeng, son solo «válvulas de escape» para satisfacer la creciente necesidad de un intercambio de opiniones, suprimido desde hace mucho tiempo por los medios tradicionales y los censores del Partido Comunista.

Pero en la red también hay algunas voces muy distintivas, como la de Han Han, bloguero y editor de una revista literaria, y Murong Xuecong, cuyos artículos con rumores sobre sobornos en China atrajo a más lectores que muchas publicaciones importantes.

Pero es Wang, de 44 años, quien lleva la voz cantante de los blogueros chinos. Su foto apareció en la portada de la revista estadounidense Time cuando esa publicación eligió a la comunidad mundial de Internet como el «personaje del año» en 2006.

Wang parece llevar una vida doble: además de ser uno de los blogueros más leídos del país, es redactor y editor principal de Lifeweek, respetada revista china y avalada por el Estado.

IPS: ¿Cómo se siente tener esta suerte de identidad dual? ¿Por qué escribe en blogs?

WANG XIAOFENG: Me siento más libre como bloguero que como escritor en una revista importante. Mis lectores son también numerosos (en el blog). Las restricciones en los medios tradicionales son tan grandes que a veces cuando veo mis artículos publicados en la revista no los reconozco.

Publicar en un blog en China es diferente a hacerlo en Occidente, donde es simplemente un espacio adicional para expresarse. En China, el ciberespacio es el único ámbito en el que uno puede ser directo y honesto.

IPS: ¿Está feliz China? En el pasado teníamos a un país molesto porque Occidente lo demonizaba. Ahora parece que tenemos uno también molesto por cómo van las cosas a nivel interno.

WX: Parafraseando (la novela «Historia de dos ciudades», del escritor británico Charles) Dickens, diría que «es el mejor de los tiempos y el peor de los tiempos» para China.

Los extranjeros no entienden a este país. Creen que están tratando con un país rico y poderoso, pero yo veo uno en que las cosas han llegado casi a un punto límite, y en el que solo queda lugar para una gran crisis y un nuevo comienzo.

No conozco a un solo chino que sea verdaderamente feliz. ¿Alegría por un día o dos? Sí, pero no felicidad. Aun los ricos en este país son infelices, pues no tiene seguridad para su dinero, ni leche segura ni carreteras seguras para sus hijos. Los chinos llevan vidas miserables. Son los mejores ciudadanos del mundo: nunca se rebelan.

IPS: ¿Se convertirá Internet y la blogósfera en catalizadores para el cambio político en China, como predijeron muchos en Occidente?

WX: No. La cultura china se precia de ser muy fuerte y de haber asimilado a lo largo de los años muchas cosas del exterior, pero habiéndolas adaptado a sus propias necesidades. Por tanto, es resistente al cambio.

Por ejemplo, veamos la blogósfera. En China tiene dos propósitos: para que las personas se expresen y para que discutan entre sí. Siempre que hay un tema de debate, hay dos partes que combaten. ¿Cómo puede esto llevar a un cambio?

Los chinos pueden aceptar que algo es negro o blanco, pero nunca entienden que pueda haber una tercera posibilidad. Yo digo que hay un Qin Shihuang (primer emperador de China y famoso tirano) en cada chino. «Tengo que dominar», piensan, «tengo que imponer mi punto de vista y no hay lugar para la tolerancia».

IPS: ¿Cómo imaginas a China en 2030?

WX: No me animo a pensar en el futuro de China. Es casi demasiado tenebroso. Pero, por nuestro propio bien, espero que se produzca un duro aterrizaje de la economía y sacuda a nuestra sociedad hasta la médula. Necesitamos ser impactados, o nunca cambiaremos.

La sociedad china es agrícola, atada a la tierra, obsesionada con la cultura de la alimentación, y tiene inmensas capacidades de sobrevivir y recuperarse. Si hay un cambio, lo más probable es que ocurra a través de una crisis económica. Para que China cambie políticamente se necesitaría otro (Mijaíl) Gorbachov (impulsor del proceso de reformas conocido como «perestroika» en la hoy desaparecida Unión Soviética).

IPS: ¿Quién o qué es el peor enemigo de China?

WX: Visto desde aquí hay solo dos tipos de países en el mundo: China y sus enemigos. Si no hay rivales en el exterior, entonces será la propia China el enemigo. La población es fácilmente engañada.

Pero en realidad nuestro peor enemigo es la falta de espiritualidad. No creemos en nada. Si la Revolución Cultural (1967-1876) destruyó la superficie de nuestra cultura, entonces las reformas y la apertura acabaron con sus raíces. (FIN/2011)

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