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Sí, el euro es mortal

Jun 28 2012

Presseurop – Le Monde, Handelsblatt, Público, El País y otros

La prensa europea advierte de que el Consejo Europeo no se puede permitir establecer un nuevo compromiso a corto plazo. Los dirigentes europeos deben tomarse en serio el riesgo de hundimiento de la moneda única y con él, el de la UE.

En su editorial, Le Monde expresa una cierta impaciencia ante las cumbres europeas que se suceden y se parecen entre sí desde que la eurozona se encuentra sumida en la crisis de la deuda: “Los 17 taponan escapes. Hacen trabajos de fontanería de emergencia, cuando lo que habría que hacer es revisar todas las cañerías”. El diario francés espera que el Consejo Europeo se caracterice por el realismo:

Quizás había que esperar a que se llegara a un punto sin retorno en todo el drama en curso para que los europeos sientan que se encuentran en el borde del precipicio. Porque han llegado a este punto. Y por primera vez, tienen sobre la mesa un plan conjunto que tiene aspecto de un inicio de solución. Es necesario adoptarlo el viernes en Bruselas e incluso ir más lejos […] En la búsqueda de un compromiso positivo, la responsabilidad recae tanto en Francia como en Alemania. Berlín y París tienen que asumir los riesgos para salir de este statu quo mortífero.

Handelsblatt denuncia los “fuegos artificiales de ideas” y estima que alguna de ellas perjudicará a la economía alemana. Gabor Steingart, redactor jefe del diario económico, satisfecho ante el “no” de Angela Merkel a las euro-obligaciones (eurobonos), pide a la canciller que explique el modelo alemán a sus colegas:

Debe explicar a nuestros amigos que no se ayudará a nadie si Alemania comparte generosamente los frutos de su trabajo. Más bien al contrario: decir sí a Europa es decir no a las ideas de Barroso. Al sustituir “trabajo” y “esfuerzo” por “consumo” y “crédito” en el sistema económico europeo nos hemos precipitado a la crisis actual. Un no valiente a estas propuestas significa un sí a Europa. Porque Europa necesita una cultura de mangas remangadas más que una filosofía parasitaria.

“Si no se da una respuesta colectiva, las probabilidades de que el euro se hunda son reales”, advierte Público, que detalla las posibles consecuencias:

regreso a las monedas nacionales sin valor, avalanchas hacia los bancos, inflación, vuelta al control sobre los capitales y los tipos de cambio, repliegue de los mercados, quiebras en serie, incluidas las de los Estados y un desempleo que llegaría a niveles impensables. Todos los dirigentes del euro son conscientes de que la catástrofe del euro será una tragedia […] Merkel tiene razón al decir que sólo puede producirse una mutualización de las deudas si se mutualizan los controles sobre los balances y la fiscalidad; Hollande tiene razón al decir que la urgencia de la situación exige una intervención mayor de los fondos de estabilización en el mercado de la deuda y del BCE, así como la creación de las euro-obligaciones (eurobonos). Los dos tienen razón, pero ninguno parece estar dispuesto a ceder ante los argumentos del otro. Por este motivo, las perspectivas son sombrías.

Para La Stampa, “desde el encuentro en Roma el 22 de junio entre Monti, Merkel, estaba claro» que el Consejo que se inicia este jueves “será la primera y dura prueba con la que los dirigentes europeos van a intentar fundar, y quizás lanzar, una nueva Unión Monetaria”:

Después del euro 1, inclinado peligrosamente sobre el abismo, llega el euro 2. ¿Cómo podrá funcionar? ¿Cuándo se creará y cuál será su alcance? Casi todo el mundo, excepto los ingleses que observan la agonía del Viejo continente desde lo alto de su libra esterlina, está de acuerdo en la necesidad de volver a fundar la unión monetaria; sin embargo, no todos están de acuerdo sobre el momento y la dosis de la fórmula. […] No será fácil llegar a un acuerdo sobre el concepto de ”unión política”, por las diferentes interpretaciones que tienen de ella los países presentes en la cumbre (…) No existe una tercera posibilidad en el dilema decisivo entre integración y desintegración.

“Para salvar al euro lo primero que hay que saber, y decir, es que la moneda única europea, como todo en este mundo, es mortal y luego que puede perecer mañana si nadie la cuida ni se ocupa de ella”, escribe Lluis Bassets en el diario El País:

Decir que el euro es irreversible suena a oración para pedir la lluvia. Cuanto más se repite, más plástica se nos hace la negra e indeseable imagen de una Europa sin euro y un mundo sin Europa[…]Todos le hemos entendido perfectamente: el euro es mortal y se nos puede morir en los brazos en los próximos días. Mentalmente ya hemos entrado en territorio desconocido. No es extraño por tanto que en las últimas horas las fábricas europeas de papeles, manifiestos, artículos y estudios de urgencia no den abasto para dar con la fórmula que abra el grifo a los eurobonos, la solidaridad salvadora, la unión de transferencias hasta ahora prohibida por Alemania, y garantice a la vez la austeridad, el control y la responsabilidad que exige Angela Merkel. […] El problema es que muy pocas de estas ideas son de aplicación inmediata y mucho menos de eficacia probada a la hora de aplacar la apuesta de los mercados en favor de la mortalidad del euro. 28 junio 2012

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