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Cómo quiere Angela Merkel reformar Europa

Oct 29 2013

Christoph Pauly | Christian Reiermann | Michael Sauga | Peter Müller | Christoph Schult – Der Spiegel

La canciller parece por fin estar dispuesta a asumir su poder y también sus responsabilidades en Europa. Pero puesto que sus proyectos de reformas van en la dirección de los social-demócratas, necesita a un aliado: Martin Schulz, el presidente del Parlamento Europeo. Extractos de Der Spiegel:

 

Fue con ocasión de una cena celebrada en la sede bruselense del Consejo Europeo. Acaba de servirse el postre cuando, poco antes de medianoche, Angela Merkel hizo lo que los jefes de Gobierno europeos le reclamaban desde hacía meses: que diera muestras de liderazgo. Los países de la eurozona deben volverse más competitivos, reiteró la canciller, el derecho de control ejercido hasta ahora por la Comisión Europea no basta y hay que «aplicar más obligaciones». En cuanto a la «dimensión social», no debe descuidarse, según la jefa de filas de la CDU. Europa necesita un «salto cualitativo».

Angela Merkel está dispuesta a convertirse en canciller europea ahora que asume su tercer mandato. En las últimas elecciones, los alemanes le han dado más votos que nunca, es considerada «la dirigente política más poderosa de Europa» (The Economist) y en breve dirigirá una gran coalición junto al segundo partido de Alemania. Angela Merkel están convencida de que ocupa una posición sólida para promover un proyecto que supuestamente se convertirá en su herencia política: la reforma de la Unión Europea. Sin embargo, aunque el riesgo de una próxima desintegración de la moneda europea de momento se descarte, y aunque la coyuntura de la eurozona también muestra los primeros signos de vida desde hace tiempo, Angela Merkel no ignora que la crisis puede volver con más fuerza en cualquier momento. Desde Francia a Italia, los partidos euroescépticos ganan terreno, las reformas se encuentran en punto muerto en muchos países endeudados y los bancos conceden créditos a regañadientes.

Por ello, la canciller prepara una serie de reformas europeas y sabe cómo podrá imponer su proyecto: con la ayuda de sus nuevos socios de coalición previstos, los social-demócratas, pretende aportarle un sentido «social» a su política europea. Es cuestión de poner en marcha programas contra el desempleo juvenil, contra la evasión fiscal, así como un presupuesto en la eurozona para reactivar el crecimiento. A cambio, se ampliará el derecho de control de Bruselas sobre las políticas financieras y económicas de los Estados miembros.

Un afecto mutuo

Dinero en lugar de reformas: Angela Merkel ahora pretende aplicar su polémico programa bajo una forma «social-democratizada». Para ello, ha encontrado un aliado de peso. Angela Merkel quiere hacer realidad su proyecto junto al presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, que preside la delegación del SPD en cuestiones de política europea dentro de las conversaciones previstas para la formación de la coalición, pero que también piensa en las próximas etapas de su carrera: de momento, aspira a ser la cabeza de lista de los socialistas en las elecciones europeas del próximo mes de mayo. Después de lo cual, si logra obtener votos suficientes, aspirará al sillón de presidente de la Comisión Europea en Bruselas.

Angela Merkel entonces se libraría de aquel que hace tiempo tomó bajo su protección, pero que hoy ha caído en desgracia: el actual presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso. Al mismo tiempo, podría poner en marcha las reformas a favor del crecimiento y de la competitividad en tándem con Martin Schulz.

La línea del nuevo Gobierno de Berlín es previsible: nada de bonos europeos, pero más dinero para los programas de reactivación económica y un mayor derecho de control para Bruselas. Para imponer su nuevo rumbo, Angela Merkel, apodada «Mutti» [mamá] en sus propias filas, ha encontrado un nuevo favorito en la persona del presidente del Parlamento Europeo Martin Schulz. Por mucho que el director del SPD declare públicamente que «Angela Merkel no es [su] mejor amiga», ambos muestran su afecto mutuo una vez que se cierran los micrófonos. Martin Schulz se reúne habitualmente con la canciller en Berlín, intercambian SMS y establecen compromisos, últimamente sobre el presupuesto complementario de la UE. Ambos se oponen a una solución generalizada de todos los problemas a escala europea. También coinciden en los medios de lograr un refuerzo de la unión monetaria y económica.

A la cabeza de la Comisión

Martin Schulz constituiría un «vínculo de unión» importante para la gran coalición. Además de encontrarse cerca del jefe de filas del SPD, Sigmar Gabriel, también puede resultar útil a Angela Merkel en el ámbito europeo. Las elecciones europeas del año que viene serán las primeras que se celebrarán según las condiciones impuestas por el Tratado de Lisboa. Por lo tanto, los 28 jefes de Gobierno de los Estados miembros deberán tener en cuenta sus resultados para el nombramiento del presidente de la Comisión. Martin Schulz, de 57 años, que en el pasado se ha dedicado a entablar alianzas, tiene muchas posibilidades de ser designado. Puede contar con un gran apoyo tanto en el Parlamento como en el Consejo Europeo, más allá de las filas de su familia política. Angela Merkel lo sabe y aceptaría sin problemas su presencia como cabeza de la Comisión, sobre todo porque el social-demócrata cuenta con la confianza del presidente francés François Hollande. Con ello se podría reactivar el cansado motor franco-alemán.

El único obstáculo para Angela Merkel es que, como presidenta de la CDU, no podría apoyar abiertamente a un miembro del SPD. Por lo tanto, en la campaña de las elecciones europeas, los dos futuros socios de coalición formarán un grupo aparte. En cualquier caso, Angela Merkel se esfuerza por no abrir nuevos frentes inútiles con el social-demócrata. El jueves pasado, la flor y nata del Partido Popular Europeo (derecha) se reunió para debatir sobre las próximas elecciones europeas. Muchos afirmaron que deseaban que el PPE pusiera su propia cabeza de lista para enfrentarla a Martin Schulz. Angela Merkel y el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, plantearon grandes reservas ante este asunto. La canciller quiere reservarse el derecho a divulgar el nombre de su favorito al puesto de presidente de la Comisión después de las elecciones y quizás incluso podría tratarse del social-demócrata Martin Schulz.

Una cosa está clara: la colaboración de los social-demócratas alemanes no estará de más si Angela Merkel desea imponer su programa en Europa. 29 octubre 2013

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