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¿Dónde está ahora EEUU tras el veto ruso?

Ago 14 2014

David Bollero – Público.es

EEUU ansía aislar a Rusia. Ha quedado muy lejos aquella promesa de Bush (padre) a Gorvachov de no mover ni un milímetro al este los límites de la OTAN. Clinton abrió la veda en 1997 con nuevos aliados como Hungría, Polonia o la República Checa. Siete años más tarde se sumaban los antiguos países satélites soviéticos (Lituania, Letonia y Estonia) y ya en 2009 les seguían Croacia y Albania. La continuación del muro ruso de la OTAN tiene ahora como objetivo las antiguas repúblicas soviéticas y Ucrania juega un papel protagonista en esta geoestrategia.

Como viene siendo habitual, el rol de la Unión Europea (UE) en esta coyuntura es el de palmero de Obama. Así, la UE no dudó, incluso, en apoyar a grupos neonazis para derrocar al anterior gobierno ucraniano, que había sido democráticamente elegido. Posteriormente, tampoco se dudó desde Bruselas en secundar la sanciones económicas a Rusia. Todo sea por estar al lado del amigo estadounidense.

Ahora Putin mueve ficha e impone un veto a las importaciones de bienes perecederos procedentes de mercados como el de la UE y EEUU. Desde Washington califican el impacto de esta medida como “insignificante”. Una insignificancia que para el mercado estadounidense supone una pérdida de unos 813 millones de euros. Tienen razón: esa cifra es insignificante comparada con los más de 5.700 millones de euros de pérdidas que el veto supone para la UE.

¿Dónde está ahora EEUU? ¿Por qué no apoya a la UE ante este panorama tan negro? Y, lo más preocupante, ¿por qué los palmeros de Bruselas siguen jaleando a la Administración Obama a pesar de ser tratado como un socio de usar y tirar? Desde una desfachatez grotesca, algunas voces se atreven a asegurar que el gran perjudicado del veto de Putin es el propio pueblo ruso, que verá cómo la escasez de alimentos hace subir los precios y genera problemas de desabastecimiento. Error.

No sólo los productores rusos verán incrementar sus ganancias por contribuir en mayor medida al mercado interno, sino que desde Sudamérica se están frotando las manos con el importante repunte que van a vivir sus exportaciones. Estos países tienen todo un año para hacerse con el mercado ruso, ganándose su confianza hasta el punto de que una vez levantado el veto, ¿quién volverá a necesitar a los productores de la UE?

Para España, aunque Rajoy crea que el veto es “un acicate” para los productores, es un varapalo de unos 440 millones de euros… 40 millones más de los que el instrumento de reserva de la PAC (Política Agraria Común) tiene para paliar la situación en toda Europa. Dicho de otro modo, los fondos de reserva no alcanzan ni un 10% de todas las pérdidas de la Unión, que vuelve a moverse a un ritmo esclerótico mientras que los productores ven cómo sus cosechas se echan a perder. Quizás, están demasiado preocupados por corear los logros de Obama en Irak…

Y como dice el refrán, a río revuelto, ganancia de pescadores… o de aves carroñeras, porque las grandes cadenas de distribución, ya saben, supermercados de esos que se ponen como ejemplo de modelo empresarial, lo que hacen ese estrangular un poco más de lo habitual a los productores españoles, comprándoles por unas pocas monedas el excedente con el que ahora se han topado tras el veto ruso y, en cambio, vendiendonoslas al mismo precio. Vamos, que están haciendo su agosto a costa de todos. Acuérdense la próxima vez que sientan orgullo por ese empresario español que llenó los barrios de supermercados y que igual roba el pescado a los saharauis que ahora se aprovecha de la desgracia de los agricultores españoles.

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