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¿Empieza a declinar la buena estrella de Macron?

Jul 26 2017

Opinión de Milagros Pérez Oliva – El País

La súbita caída de popularidad enciende las alarmas de una presidencia sustentada en la comunicación

¿Está perdiendo Emmanuel Macron el estado de gracia a los tres meses de llegar al Elíseo? Una encuesta de Ifop para Journal du Dimanche ha encendido todas las alarmas. Realizada entre el 17 y 22 julio, constata una peligrosa caída de 10 puntos en apenas un mes. El grado de aceptación del joven presidente ha caído del 64% al 54%, y eso cuando aún no ha concretado las medidas más polémicas, como la reforma laboral o los cambios en el estatus de jubilados y funcionarios. Es la segunda mayor pérdida de popularidad en los primeros cien días de mandato de un presidente después de la que sufrió Jacques Chirac en 1995, y tal vez esta coincidencia no sea casualidad.

Tanto Chirac como Macron se beneficiaron de una concentración inusual de voto prestado para frenar la amenaza ultraderechista de los Le Pen. Los analistas políticos escudriñan ahora los signos demoscópicos para tratar de dilucidar si estamos ante una vuelta al principio de realidad o si, por el contrario, la erosión de Macron se debe a una nueva característica, más insidiosa e imprevisible, de los tiempos: la absoluta volatilidad de los estados de ánimo y las preferencias de los ciudadanos.

Los tempranos casos de corrupción que han mermado su equipo, el encontronazo con un Ejército que añora las condiciones de la antigua grandeur o la inquietud por las reformas anunciadas han podido tener su peso en la erosión del liderazgo de Macron. De ser así, todo puede ir a peor cuando comience a aplicar la parte dura de su programa. Pero el propio director de Ifop, Jérôme Fourquet, se preguntaba si la caída tiene que ver con una presidencia basada en la comunicación. Nadie discute la capacidad de Macron para estos menesteres. Sin esa habilidad, por muchas que sean las circunstancias favorables, no se explica que alguien que era prácticamente desconocido hace solo tres años pueda ser hoy el presidente más joven de la República. No es que no tenga méritos dialécticos. Muchos recuerdan su intervención en el debate electoral en el que hundió a Marine Le Pen mostrando que era una candidata temeraria que se atrevía con todo sin saber de nada, y menos que nada de economía.

La campaña de Macron se ha basado en una combinación deliberadamente ambigua de mensajes para que, además de frenar a Le Pen, muchos pudieran votarle por razones diferentes. Incluso opuestas. Todo estuvo minuciosamente estudiado para cultivar las emociones positivas y llevar hasta el paroxismo la imagen idílica de una Francia fuerte y confiada. Sus primeros pasos en el Elíseo han estado orientados a proyectar su figura de joven presidente-emperador repleto de entusiasmo juvenil, como señalaba recientemente en Barcelona el cineasta Costa Gravas. El director probablemente más politizado de la cinematografía francesa no esconde su admiración por Macron y su habilidad para conectar con ese espíritu tan extendido del “francés que quiere ser revolucionario sin dejar de ser burgués”. Pero la ecuación puede romperse cuando muchos se vean en la tesitura de perder el bienestar y las seguridades burguesas en aras de la modernidad líquida que encarna Macron. El tiempo dirá.26 JUL 2017

Anexo:

Brusca caída: se desploma la popularidad de Emmanuel Macron

Clarín, Argentina

El 54 por ciento de los franceses están satisfechos con el presidente más joven en la historia de Francia, lo que supone una caída de diez puntos en menos de un mes, según una encuesta de «Le Journal de Dimanche».

El 54 por ciento de los franceses están satisfechos con la gestión del presidente más joven en la historia de Francia, Emmanuel Macron, lo que supone una caída de diez puntos porcentuales en menos de un mes, según revela una encuesta publicada hoy por el periódico Le Journal de Dimanche.

Solo el presidente conservador Jacques Chirac había sufrido un descenso más pronunciado de su popularidad al inicio de su mandato. El índice de aprobación de Chirac bajó 15 puntos porcentuales entre mayo y julio de 1995.

Macron, de 39 años, se impuso el 7 de mayo a la candidata ultraderechista Marine Le Pen en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales francesas. Un mes después, el partido de Macron, La República en Marcha, ganó la mayoría absoluta en las elecciones parlamentarias.

En las dos últimas semanas se produjeron graves desavenencias por los recortes del gasto militar entre Macron y la cúpula del Ejército, que forzaron la dimisión del jefe del Estado Mayor, Pierre de Villiers.

El Gobierno del primer ministro Edouard Philippe pretende recortar el gasto público este año en 4.500 millones de euros para cumplir el objetivo de déficit de la Unión Europea.

Según Le Journal de Dimanche, entre los franceses también hay preocupación por la proyectada reforma del derecho laboral.

Hasta el momento, Macron ha centrado su gestión sobre todo en el ámbito internacional. El presidente ha recibido a sus homólogos Donald Trump, de Estados Unidos, y Vladimir Putin, de Rusia.

Para este lunes está prevista una visita al Palacio del Elíseo del cantante Bono, de la banda U2, quien representa a una organización de cooperación internacional. El martes le tocará el turno a la cantante Rihanna, embajadora de la organización Global Partnership for Education (Alianza Mundial por los Educación).

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