Ambiente, Cambio climático, Desarrollo Sostenible, Multilateralismo y unilateralismo

¿Cómo evitar un final trágico en la cumbre del clima?

Dic 14 2018

Por Euronews 

La amargura y el pesimismo cunden en Katowice. La cumbre del clima, la número 24 organizada por la ONU para tratar de frenar el calentamiento del planeta, concluye este viernes, tras dos semanas de crispación y batalla política que no presagian nada bueno.

El secretario general de la ONU, António Guterres, lanzó un desesperado llamamiento a los países presentes.

«No cabe ninguna duda de que este es el momento de la verdad. Desperdiciar esta oportunidad comprometería nuestra última y mejor ocasión de detener el cambio climático -advirtió Guterres-. No solo sería inmoral, sería suicida».

Entre los delegados, hay quien cree factible alcanzar un compromiso en el sprint final negociador para limitar el calentamiento global a 1,5 o 2 grados como máximo. «Esperamos que acabe bien», nos comenta una mujer.

Sin embargo, las negociaciones están siendo una auténtica batalla, marcada por los retrasos y las presiones. Estados Unidos, Rusia, Arabia Saudí y Kuwait, es decir, cuatro países de los 197 presentes, se han opuesto a que se incluya en el texto final el informe del Grupo Intergubernamental de Expertos, que es la base científica más sólida hasta la fecha sobre el alcance del calentamiento global y las medidas necesarias para frenarlo.

Otra cuestión que preocupa a los países más pobres es quién va a pagar las políticas climáticas y cómo se va a organizar la recogida de fondos prometidos por los países ricos a partir de 2025.

Tras casi dos semanas de intensos intercambios, las esperanzas de alcanzar un acuerdo ambicioso se han desvanecido. Los países presentes aún siguen peleándose sobre méritos, puntos y objetivos. Las negociaciones podrían durar hasta el viernes por la noche e incluso hasta el sábado por la mañana. Mientras tanto, el reloj para salvar el planeta sigue corriendo. •14/12/2018

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La Cumbre del Clima puede alargarse por falta de acuerdo

El Periódico

NEGOCIACIONES ESTANCADAS

El encuentro debería acabar esta noche pero la falta de avances hace prever que seguirán el fin de semana

El ministro polaco de Medio Ambiente, Henryk Kowalczyk, dijo hoy que «con seguridad» las negociaciones para alcanzar un acuerdo en la Cumbre del Clima de Katowice (Polonia) «se van a alargar, como mínimo, hasta el sábado», a pesar de que esta cumbre debería finalizar esta noche.

Los llamamientos a lograr avances en Katowice se multiplican en el último día de la cumbre, que tiene el cometido de cerrar la letra pequeña del Acuerdo de París para posibilitar su puesta en marcha para 2020.

Cuatro países (Estados Unidos, Rusia, Arabia Saudí y Kuwait) se niegan a incluir en el texto final el informe del Grupo Científico Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC), que insta a una acción “urgente y sin precedentes” en todos los ámbitos.

Este es uno de los impedimentos que dificultan un acuerdo y que podría demorar las negociaciones.

Cerca de 23.000 personas de 197 países asisten a esta cumbre del clima, según explicó hoy el alcalde de la ciudad anfitriona, Marcin Krupa, quien aseguró que las autoridades locales están preparadas para las necesidades logísticas en caso de que las negociaciones se extiendan hasta este fin de semana. Viernes, 14/12/2018

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La inescrutable jerga climática con la que se decide el futuro del planeta

Raúl Rejón – eldiario.es

–Las negociaciones sobre cambio climático han creado un lenguaje exclusivo a base de acrónimos técnicos, neologismos y circunloquios que pocos dominan

–Términos como Talanoa, NCD, Itmo, SBSTA son cruciales, pero «generan una sensación de elite alejada», dice el diputado Juantxo López de Uralde

–«Deja fuera a partes afectadas que tienen el mismo derecho a participar que los mejores equipos negociadores», afirma Alejandro González de la ONG Interaction

Katowice (Polonia) – «Este año solo tenemos dos palabras nuevas», bromeaba Valvanera Ulargui, directora de la Oficina Española de Cambio Climático, al inicio de la Cumbre del Clima de Katowice (Polonia). Se refería a los neologismos que va creando la negociación climática y que convierten las decisiones de los países en un galimatías climático propio y poco comprensible para los que no están encima. Es decir, para la mayoría.

En Katowice, cuando aparecen los documentos que van elaborando las delegaciones, todos los participantes se abalanzan a leerlos. Más bien a descifrarlos. Y se produce un silencio de ceños fruncidos leyendo frases como: «Las partes piden que se lleve a cabo más trabajo para desarrollar las provisiones de reglas, modalidades y prodecimientos del mecanismo». ¿El mecanismo? Se trata del sistema para «contribuir a la mitigación de emisiones». ¿Mitigación? Lanzar menos gases de efecto de efecto invernadero a la atmósfera, la causa nuclear del cambio climático. Al fin algo concreto.

«Es un idioma propio», dice el diputado de ERC, Joan Capdevila, que ha llegado a Polonia en la delegación del Parlamento español a la COP24. Capdevila es nuevo en estos menesteres climáticos internacionales y pide en la reuniones que «se hable para quien no entiende porque, además, cualquier matiz que a los no especialistas nos pasa desapercibido parece que cobra una gran importancia para los negociadores».

Una de esas nuevas palabras a las que se refería la directora de la Oficina de Cambio Climático ejemplifica este fenómeno. Se trata de los ITMOs. La traducción: transferencias internacionales de logros en mitigación. Se refiere a comerciar con el carbono que no emite un país gracias a sus políticas climáticas. Otro miembro destacado es el SBSTA, el cuerpo subsidiario asesor científico y tecnológico.

El otro diputado de la delegación parlamentaria, Juantxo López de Uralde de Unidos-Podemos, abunda en que esta terminología «genera una desconexión y hace muy difícil para los no involucrados comprender qué está pasando». López de Uralde, que fue detenido al colarse a dar un mensaje contra el cambio climático en la cena de gala durante la cumbre de Copenague de 2009, entiende que este diccionario «produce alejamiento y desconfianza. Y profundiza la sensación de elite alejada de la realidad.»

Los matices marcan el éxito o el fracaso

Una píldora extraída de una propuesta textual de la presidencia de la COP sobre adaptación al cambio climático: «Pide el desarrollo de una guía sobre las formas de mejorar la aplicabilidad de una serie de metodologías para definir las necesidades de adaptación, incluyendo las relativas a la acción, financiación, capacidad de construcción y apoyo tecnológico».

Los matices a los que hacía referencia Capdevila se debaten fieramente. Estos días una buena parte de la pelea está, según trasciende después de las sesiones, entre declarar oficialmente los estados que «dan la bienvenida» a un informe científico que ellos mismos consensuaron pedir mediante el Acuerdo de París o simplemente «tomar nota» de que se ha hecho.

Para estar e influir en estos foros hay que luchar esta batalla del lenguaje intrincado. «La Red por la Acción Climática, los sindicatos y los gobiernos manejamos y conocemos el lenguaje. Los bloqueos y las dificultades no suelen venir por este lado», explica Tatiana Nuño, responsable de Cambio Climático de Greenpeace. Al hablar con los grupos ecologistas con representación en Polonia se percibe cómo se han metido a fondo: concuerdan en que la COP de Katowice será un fracaso si el informe técnico del Panel Científico Internacional que pedía más esfuerzo para contener el calentamiento no es «adoptado» (para eso tienen que aparecer en los textos oficiales que se actúa «en la línea» o «a la luz» del informe, señalan).

Porque en ese terreno se juega mucho. «Lo importante es que sea un lenguaje con el que todas las partes estén de acuerdo y se sientan cómodas para que haya un consenso», añade Nuño. El comisario europeo de Acción Climática, Miguel Arias Cañete, ha declarado que a la Comisión Europea le parece inaceptable cualquier cosa que no «reconozca» la advertencia científica. Esa es su línea roja.

Un diccionario mutante

La lista de términos y expresiones crece, decrece, se modifica… Aquí en Katowice no se ha parado de escuchar la expresión oficial Diálogo de Talanoa. No es más que revisar o evaluar cómo está la situación global, pero se huye de todo lo que huela a examen. Otro término estrella es NDC: un asunto clave porque es lo que cada país dice qué hará para frenar el cambio climático. Es una «contribución», no una obligación. También está el Lost and damage (pérdidas y daños) para compensar (económicamente) a los países vulnerables que ya padecen fenómenos como la subida del nivel del mar, huracanes, inundaciones o sequías exacerbadas por el cambio climático.

» La jerga deja incluso fuera a partes afectadas que tienen el mismo derecho a participar y enterarse que los mejores equipos negociadores», apunta Alejandro González que participa en la COP por la ONG Interaction. En Polonia, uno de los colectivos que más riesgos soportan por el cambio climático, los pueblos indígenas, se han visto indefensos por las dificultades de contar con traductores duchos en este lenguaje. González, que ha participado en cumbres climáticas desde hace una década, cuenta que «es increíble cómo se va reciclando este lenguaje. Había uno que nació con Kyoto, otro a partir de la cumbre de Copenague y otro más con el Acuerdo de París».

Así que el galimatías, en definitiva, condiciona el mensaje que se lanza a la sociedad y crea una especie de grupo que conoce los términos y qué implicaciones conlleva para el día a día: si la electricidad costará más o menos, si se prevé subvencionar, si es imperioso deshacerse de los automóviles con diésel y gasolina y a quién pedir cuentas. «Tuve una vez una conversación con un periodista que llegaba a una COP por primera vez y fue toda sobre acrónimos», recuerda Alejandro González. Jerga, galimatías y cambio climático. 14/12/2018

 

 

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