Diplomacia, Economía y Finanzas, Fuerzas Armadas, Política

Ajedrez con claro tinte geopolítico en Venezuela

Ene 31 2019

Por Iván Witker*- El Mostrador, Chile

Las disputas geopolíticas son centrales para entender el conflicto de Venezuela. La fractura en el Consejo de Seguridad de la ONU así lo prueba. 

Se trata de varios tipos de disputas, siendo la principal aquella que pretende el control de algunas materias primas, donde las insignias son el oro, los diamantes y el petróleo. Otro tipo de disputa es el de los pasivos económicos y, con importancia relativa, la seguridad y defensa.

En cuanto a las materias primas, se distingue un claro choque de intereses estadounidenses, por un lado, y rusos con chinos, por otro. En medio, se cruzan indios y sudafricanos.

Poco se ha escrito sobre que, en estos últimos años, indios y sudafricanos se asociaron a empresas rusas pasando a controlar las exportaciones venezolanas de diamante, cuya calidad los especialistas ensalzan. El año 1942, en el río Surukún, se encontró la famosa Barrabás, una piedra de diamante de 155 kilates, la más grande y pura jamás hallada. El mito dice que la piedra fue fragmentada y con una parte se hizo una joya especial para la reina Isabel y la otra fue un regalo de Richard Burton a Elizabeth Taylor.

Ocurre que los joint ventures de Rusia, India y Sudáfrica en este rubro lograron, en noviembre del año pasado, hacer retornar a Venezuela a la certificación Kimberley, esencial para acceder a los mercados mundiales del diamante. Debe añadirse que los rusos controlan en la actualidad el llamado Arco Minero (estado de Bolívar –allí donde fue encontrado Barrabás–) que alberga millones de toneladas de diamantes, oro y otros minerales valiosos como el coltán.

En el caso chino se trata del principal inversor en yacimientos petrolíferos venezolanos y el cliente clave. Por sus características, el petróleo pesado del Orinoco (igual que el petróleo iraní) es fundamental para Beijing.

En materia de deuda externa, las disputas se ven igualmente complejas. Puesto en números, los pasivos más importantes contraídos por Maduro son con la RPChina (alrededor de US$ 70 mil millones). La empresa rusa Rosneft es el segundo acreedor, a mucha distancia de China, con “solo” US$ 17 mil millones.

Luego, para los acreedores chinos y rusos no es baladí que Maduro pague sus deudas con petróleo y en algunos casos recurriendo a la participación en yacimientos. Este escenario indica que no hay razón para que los países que, en la actual coyuntura, apoyan a Maduro cambien de criterio y opten por cambios que les signifiquen enormes pérdidas.

Es menester tener presente que otros acreedores muy relevantes son las estadounidenses BlackRock y el banco Goldman Sachs. Esto último explica que Maduro haya anunciado la ruptura de relaciones políticas y diplomáticas con EE.UU., mas no económicas. Esto además explica que las empresas occidentales tengan su propio juego. En realidad, el 62% de los tenedores de deuda de PDVSA son estadounidenses (Goldman Sachs, BlackRock, Fidelity Management, T. Row e Invesco) y el 12% británicos (Ashmore), sin que ninguno se haya quejado del trato recibido por Maduro. Incluso, Goldman Sachs desató una polémica en 2017 cuando adquirió casi toda la emisión de US$ 3.000 millones del PDVSA 2022 (los llamados “bonos del hambre”), ocasión en que fue acusada por la oposición venezolana de dar auxilio financiero a Maduro.

Para cualquier actor, es básico saber qué pretende hacer la oposición con estos pasivos. Ninguno de los acreedores olvida que varios de los personeros opositores han repetido, desde épocas de Chávez hasta hace pocas semanas, que “las deudas contraídas por el régimen no serán pagadas”.

Por lo expuesto, y aunque extrañamente se ha popularizado la idea que la batalla se juega más en los campos diplomáticos y en la actitud de las FF.AA., resulta plausible pensar que el gran desafío del Presidente de la Asamblea es mostrar un programa de atención a la deuda que sea creíble a los acreedores. Por extensión, suele ponerse énfasis en la necesidad (deseable ciertamente) de llevar a cabo elecciones creíbles. Es extraño que se omita que es igualmente necesario y deseable que quienes pretenden el poder político doméstico indiquen una solución creíble (y competitiva) al tema de la deuda externa.

Nótese, como elemento adicional significativo a la disputa geopolítica, que, paralelamente a los intereses descritos, se añaden otros específicos, turcos e iraníes, provenientes del ámbito de la seguridad y la defensa. Para ambos, tanto la ubicación geográfica de Venezuela (de la Orchila a Miami hay solo 2.200 km) como los altos decibeles de Maduro contra EE.UU., son enormemente funcionales y actúan como piezas activas en el juego de ajedrez global.

En síntesis, las disputas en torno a Venezuela tienen muchos componentes, donde aquellos de naturaleza geopolítica son, probablemente, los claves para el curso de los acontecimientos.

——————————-

El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

————————

*Politólogo y periodista. Doctor en Relaciones Internacionales, profesor de la Universidad Central e investigador de la Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos Profesor en Universidad Alberto Hurtado. Profesor universitario dedicado a la docencia e investigación en Ciencia Política, Relaciones Internacionales y Seguridad Internacional.

————————————–

Juan Guaidó: “En Venezuela no hay riesgo de una guerra civil. El 90% de la población quiere cambio”

Por Francesco Manetto y Alonso Moleiro – El País

El presidente interino de Venezuela, reconocido por el Parlamento y más de 60 países, exige la renuncia de Maduro y defiende el comienzo de un proceso de transición

Juan Guaidó (La Guaira, 1983) desafió hace una semana a Nicolás Maduro al jurar como presidente interino de Venezuela durante una movilización multitudinaria. De inmediato recibió el reconocimiento de la Administración de Donald Trump, a la que se sumaron en los últimos días más de 60 países. El movimiento activó un proceso que busca “el cese de la usurpación, un Gobierno de transición y la convocatoria de elecciones libres”. La Asamblea Nacional, presidida por el propio Guaidó, se reunió el martes para poner en marcha la arquitectura legal de esta etapa. El político, con una agenda desbordada, atiende a EL PAÍS por teléfono después de unas protestas callejeras que buscan elevar la presión sobre el régimen.

Pregunta. ¿Qué espera de la Unión Europea ahora que está a punto de cumplirse el plazo a Maduro?

Respuesta. Primero, quiero agradecer a la Unión Europea, son 28 países dando consenso. Es importante el reconocimiento primero del Parlamento, luego de nuestra Constitución y de la lucha democrática venezolana y el no reconocimiento, por otro lado, de Maduro y la farsa electoral que intentaron llevar adelante. Creo que es una posición firme y en los próximos días se cumple el ultimátum, que es la base para algunas otras acciones importantes para nosotros como venezolanos.

  1. Hay algunos sectores que han expresado su temor a que en Venezuela se produzca un enfrentamiento, un derramamiento de sangre.
  2. Hay varios elementos. Lo primero es que en Venezuela no hay riesgo de una guerra civil, como alguno ha querido verlo o hacerlo ver. ¿Por qué? Porque el 90% de la población quiere cambio. Hay una pequeña cúpula o respaldo militar al régimen que conformó una seguridad de paramilitares armados que aquí llamamos colectivos, que conformó algunos elementos que no van a tener ningún tipo de resonancia. ¿Hay riesgo de violencia? Hoy la hay. Han asesinado a decenas de jóvenes en una semana. Más de 140 en 2017. Caracas es la ciudad más violenta del mundo si se toma la tasa de homicidios por cada 100.000 habitantes. La mayoría del país quiere cambio, hay un Parlamento que hace sus funciones, hay un presidente encargado legítimamente con atribuciones en la Constitución, que están buscando una salida política al conflicto. Los únicos que hablan de violencia y están ejerciéndola, además, a través del FAES (las fuerzas especiales de la policía), a través de paramilitares, son Maduro y su régimen. Los que alimentan una tesis como esa alimentan precisamente la violencia.
  3. Rechaza los últimos comicios presidenciales. Explique por qué, según usted, debe ser considerado como presidente encargado.
  4. La legitimidad emana del voto popular. Ya que no hubo elecciones presidenciales en 2018, el período de Maduro venció el 10 de enero de 2019. Por esto, nos encontramos ante un vacío de la presidencia, la cual debe ocupar el presidente de la Asamblea Nacional, según el artículo 233 de nuestra Constitución. Maduro insiste en usurpar las funciones, secuestrar el poder y dejar en unas condiciones muy precarias sobre todo a los venezolanos que hoy necesitan comer, necesitan alimentos, medicinas. Así que constitucionalmente hoy el presidente encargado de Venezuela soy yo y mi mandato es muy claro, lo dice el artículo 233: producir una elección libre en el menor tiempo posible. Por eso hemos determinado tres fases: cese de usurpación, porque estamos en dictadura; un Gobierno de transición que estabilice y atienda la emergencia humanitaria, que dé los pasos necesarios para reinstitucionalizar al país, y otro elemento es el Consejo Nacional Electoral, para tener una elección libre.
  5. ¿Y este proceso no puede convertirse en un conflicto crónico, que se extienda varios meses, que se vuelva un espacio donde nadie gane? ¿Cómo se puede activar esa transición, según su perspectiva?
  6. Hay que reunir la capacidad de provocar el cese de la usurpación, movilizar a la ciudadanía, vemos cómo la comunidad internacional nos reconoce. Algunos hacen ver que es un tema de Estados Unidos, pero ya son más de 60 países, casi 65, no solo de Europa y América. ¿Cómo se materializa? Hemos hecho un llamado claro a las fuerzas armadas. Maduro tiene secuestradas las armas de la República, 27 sargentos torturados en el sótano de la DGCIM (Dirección General de la Contrainteligencia Militar) para generar miedo y persecución. Se habla de que los autores de estas torturas son de la inteligencia cubana. Vemos cómo secuestran a niños en Venezuela, vemos cómo asesina el FAES (fuerzas especiales de la policía). Es un tema de control social, de generación de miedo y terror. La única relación, por cierto, que ha tenido el venezolano con el Estado es de terror y subsidios. El subsidio, cada vez menos, y el terror o el miedo se pierde todos los días. Si nos preguntáramos cuáles son los elementos para una transición, parecería que tenemos todas las variables. Hay que unificarlas.
  7. El apoyo de las fuerzas armadas es, por lo menos, desigual. ¿Qué percepción tiene que le hace confiar?
  8. Estoy seguro de que en algún momento, como sucedió en Cotiza [una parroquia de Caracas donde la semana pasada se sublevaron 27 militares], la expresión de descontento de las fuerzas armadas será total y su ocasión debe ser ponerse del lado de la Constitución. No solamente porque estamos ofreciendo amnistía y garantías. No, ellos tienen un rol también en la reconstrucción del país.
  9. ¿Descarta una intervención internacional?
  10. Se ha vendido como un tema de Estados Unidos. Es verdad que nosotros, por ejemplo, hemos solicitado la protección de los activos, hemos solicitado apoyo humanitario. Cuando este jueves el Parlamento Europeo se pronuncie, vamos a solicitar formalmente a Europa no solamente la protección de los activos de Venezuela, sino también el apoyo para ayuda humanitaria y recursos para proyectos. Estamos ejerciendo funciones en una dictadura. ¿Podemos decir que empezó la transición? Estamos en una zona desconocida, pero debemos avanzar para consolidarnos.
  11. P. ¿Cuáles serán sus próximos pasos? ¿Y en cuánto tiempo planearía convocar elecciones?
  12. Lo primero es que tenemos un “plan país”, no solamente de reconstrucción y atención de la emergencia, sino también de futuro y de largo aliento. Para que este sea un país constructor de sueños cumplidos. Con respecto a los tiempos, lo he dicho desde el principio. Esta es la construcción de las capacidades. Las transiciones no se decretan, se construyen con la fuerza política necesaria para derrotar la dictadura y transitar a la democracia. Ha habido muchos ejemplos en el mundo: Polonia, Venezuela en 1958, Chile y muchos otros sitios. Tenemos las variables necesarias y podemos ejercerlas para lograrla en un corto tiempo. Si mañana, por ejemplo, cesa la usurpación e iniciamos el proceso de transición, en seis, nueve meses, máximo 12, pudiéramos tener una elección libre.
  13. ¿Por qué cree que no está preso Juan Guaidó? Usted se ha convertido en alguien que personifica el poschavismo.
  14. Me lo he preguntado yo mismo, sobre todo porque tengo amigos presos, amigos asilados, amigos muertos. He estado secuestrado en dos ocasiones y creo que hay un momento de desenlace, de acumulación de fuerzas de la sociedad. No es Juan Guaidó. Es la personificación de un momento, el respaldo popular, las ganas de cambio de Venezuela, de un país que quiere creer, los respaldos internacionales, de la coalición opositora que se ha ido solidificando y avanzando. Y hay un conflicto interno, hemos visto estos años el desprendimiento del chavismo. Luisa Ortega Díaz, Miguel Rodríguez Torres, la disidencia interna. Es un momento de mucha fragilidad para Maduro y su régimen.
  15. Pero, ¿cómo cree que se va a resistir?
  16. Maduro es un dictador. No se va a levantar con una epifanía. Destruyó el país, tenemos una inflación de 2.000.000%, todos los días mueren pacientes por falta de insumos. Hay que presionarlo, socialmente, internacionalmente y, de nuevo, si bien el caso venezolano es atípico, las variables que dan pie a una transición las tenemos y podemos lograrla de manera pacífica. No creo que el entorno de Maduro y el alto Gobierno se quieran inmolar a sabiendas de que el modelo fracasó. No van a tener cómo rescatar a la economía, el mundo no reconoce sus competencias constitucionales. Hay mucha gente pragmática a su alrededor y estamos en la puerta, digamos en un momento pretransicional.
  17. ¿Estaría dispuesto a ofrecerle una salida a Maduro, algún acuerdo político?
  18. Durante 20 años hemos sufrido mucho socialmente. Hemos visto muerte, desplazamientos forzosos, la migración, hemos visto encarcelados, pero hoy estamos viendo hambre, necesidad de medicamentos y ganas de cambio. Si hacemos una mezcla y un equilibrio de esos elementos, nosotros estamos dispuestos a hablar con quien haya que hablar, siempre y cuando vaya direccionado a lograr el cese de la usurpación, el Gobierno de transición y las elecciones libres. Hemos puesto sobre la mesa una ley de garantía y amnistía, algo que en algunos países se llamaría justicia transicional, una ley de estatuto para la transición que permite que todos los sectores participen en ese proceso.
  19. ¿Eso incluiría el chavismo?
  20. Eso debe incluir al chavismo. El chavismo va a ser una realidad incluso cuando superemos este proceso. Si me preguntara en 2016 el peso de esa realidad política hubiera dicho 25%, 30% a lo mejor. Si me preguntas hoy, ese porcentaje seguramente es muy inferior. Pero es una fuerza política y hay que reconocerlo.
  21. ¿Y cuál va a ser el marco político de la transición? Sus principios de inclusión.
  22. Amplitud y gobernabilidad. El martes se incorporó una diputada que venía de Tupamaros [movimiento oficialista]. Nosotros no buscamos torcer manos, buscamos estrechar manos. Se trata de lograr gobernabilidad, estabilidad y atención a nuestra gente.
  23. Insistimos en qué piensa de las especulaciones sobre una intervención.
  24. Venezuela es un país soberano, determinado a conquistar su libertad. Yo creo que no es necesario llegar a una etapa como esa. Nosotros vamos a hacer la mayor presión posible que genere el menor costo social y que sobre todo nos ponga en pie para rescatar gobernabilidad, servicios públicos y estabilizar la economía. Caracas , 31 de enero, 2019

———————————-

Venezuela: botín ambicionado

John Saxe-Fernández*

Según Paul Craig Roberts, ex subsecretario del Tesoro para la Política Económica de Estados Unidos (EU) durante la administración de Reagan y Caballero de la Legión de Honor de Francia, la vorágine de atropellos económico-militares y de propaganda desatada por Washington contra Venezuela se debe a que Maduro, como Chávez, ha cometido el crimen imperdonable de representar los intereses del pueblo venezolano y no el de las corporaciones e intereses financieros de EU. La suya es una ironía repleta de indignación, ante las poses y pronunciamientos de los Pompeos, Boltons y Abrams, altos exponentes del unilateralismo belicista y económico que impera en EU desde las masacres en Afganistán, Irak, Libia etcétera, perpetradas a la sombra del 11/S. Trump se hace rodear de monroístas de la guerra fría: no sólo juegan con el estado de derecho en EU, a la Elliot Abrams. También rompen abiertamente con el derecho internacional y con la paz mundial. Es necesario agregar que, como el gobierno de Chávez, el de Maduro considera que Venezuela es una nación cuyo Estado tiene jurisdicción sobre su territorio. No es, como plantea el unilateralismo de hueso colorado ahora rampante en EU, un depósito repleto de recursos naturales.

La ofensiva del unilateralismo bélico y bancario-financiera viene de tiempo atrás. Ya Trump amenazó a Caracas con una intervención militar. Es el mismo lenguaje amenazante desde un bárbaro despliegue de sanciones económicas que atacan de manera feroz a la población, como en Irak y Libia. En esas sanciones, que las agencias noticiosas y los analistas de Televisa, DW y otras, nunca mencionan, se realizan operativos en función de aquello de que: todas las opciones están sobre la mesa. Lo que se oculta es que el operativo militar ya está en curso desde tiempos de Chávez bajo la Operación Venezuela Freedom 1 y 2. Ahora la ofensiva está al mando de Abrams, pieza clave en el escándalo Irán- contras.

Dada la centralidad de lo militar en el dispositivo golpista, no es casual que Roberts recuerde a Smedley Buttler, un teniente general de los marines, quien en 1935, desde el alto rango y honores que mereció, sintetizó el papel de los militares de EU en América Latina y el Caribe así: “la mayor parte de mi tiempo actué como un matón de alta categoría al servicio de las grandes empresas de Wall Street y de los banqueros. En breve, fui una suerte de matón del bajo mundo criminal (racketeering) al servicio del capitalismo”. La amenaza de Trump/Bolton y ahora Abrams, se encamina a instaurar una gobernanza de corte colonial en el hemisferio bajo un estado de excepción y de su bota militar. En el caso de Venezuela y Sudamérica, el Comando Sur del Pentágono se articula con el Departamento del Tesoro, dueño de 51 por ciento del Banco Mundial, según Joseph Stiglitz, ex primer economista de ese banco.

La retórica librecambista del hegemón en aparente repliegue hacia el hemisferio, queda hecha trizas. La clase gobernante de EU no es afecta a las fuerzas del mercado, sino a las fuerzas armadas para acceder a la riqueza y territorio de los pueblos al sur del Bravo y del orbe. La diplomacia de fuerza desplegada contra Caracas, incluye una millonaria ofensiva económica y mediática semejante a la embestida contra Chile (Allende) Irak y Libia. Gobernar para el pueblo venezolano significa cometer el pecado mortal mencionado por Roberts. Para EU, Venezuela es un botín y para los regímenes de derecha también, lo que los induce a articular los lineamientos de las lumpenburguesías locales, satisfechas con una co-participación en la apropiación del excedente. Esas derechas también se arriesgan a la devastación humana y de infraestructura de las guerras de agresión con las que ahora Trump et al amenazan a Venezuela. En esta dirección las torpezas y limitaciones de la derecha brasileña colocan en grave riesgo a la parte mayor de la Amazonia.

Sobre el botín, información pública oficial de EU (CIA, NSA, DIA, etcétera) recabada por Bryan González Hernández, candidato doctoral en la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA), Heredia, indica que Venezuela ejerce jurisdicción sobre la mayor reserva petrolera del mundo, estimada en 300 mil millones de barriles. Venezuela es el octavo país del mundo con las mayores reservas de gas natural, 1.5 billones de metros cúbicos; 14 mil millones de toneladas de hierro; 7 mil millones de toneladas en reservas de oro; 10 milmillones de toneladas de carbón;6 mil millones de toneladas de bauxita.

Posee coltán (electrónica) y torio, para energías limpias. Abunda el agua. La hidroelectricidad representa 58.32 por ciento de toda la generación eléctrica. El territorio contiene abundante biodiversidad (tiene territorio amazónico.) Por su cercanía, el costo del transporte del petróleo venezolano a EU es menor que del Golfo Pérsico.

Al margen de la Constitución de EU y del derecho internacional, la criminalidad de Estado se usa y abusa para la obtención de esos recursos.

—————-

*Nacido en Costa Rica y ciudadano mexicano, es doctor  en Estudios Latinoamericanos de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. Artículo publicado por La Jornada de México,   el 31 01.2019

—————————-

admin