Derechos Humanos, Educación, Extremismo radical, Neoliberalismo, Política, Populismo

Brasil: La lucha creciente en defensa de la educación

May 8 2019

Fernando de la Cuadra * – Alai

En las últimas semanas, el gobierno brasileño parece empeñarse en una cruzada para destruir la educación pública en todos sus niveles. El desprecio de Bolsonaro por la educación, especialmente la universitaria no es ninguna novedad. Durante toda su campaña a través de Twitter, ya daba señales de lo que pretende realizar actualmente en el país: desmontar el sistema educacional por considerar que Brasil derrocha demasiado en esa cartera.

Bolsonaro no solo ignora –o parece ignorar- las cifras entregadas de estudios realizados por organismos internacionales, como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), en donde se expone que Brasil ocupa el último lugar en gasto en educación entre los 39 países analizados, que incluye también a Argentina, Chile, Colombia y Costa Rica. Lo que él desea es destruir las bases para la formación de una ciudadanía informada y preparada y, por lo tanto, crítica. Como muchas veces lo había afirmado Paulo Freire, la educación es una herramienta que les permite a las personas libertarse en el pensar y no resignarse en ser dominados y obedecer.

Por lo mismo no es casualidad que exista actualmente una campaña destemplada para despojar a este pedagogo del título de Patrono de la Educación Brasileña, el que recibió por el Estado en 2012 como reconocimiento por todos los años dedicados a difundir y trabajar por una educación basada en el pensamiento reflexivo, crítico y transformador. Justamente en este momento, en que Paulo Freire está siendo expurgado de los textos educativos por una decisión del ejecutivo, su figura crece mundialmente y es considerado uno de los pensadores más influyentes de la actualidad y su obra de las más importantes entre las producidas durante el siglo XX.

Cuando Vélez Rodríguez asumió el ministerio de educación, se pensaba que su principal propósito a la cabeza de dicha secretaría estaba destinado a desmontar las políticas educacionales, pero sus acciones fueron tan bizarras y descriteriadas que al poco tiempo le fue solicitada la renuncia, pese a los reclamos de su mentor en el gobierno, el alucinado astrólogo Olavo de Carvalho. Pero finalmente, este mismo personaje consiguió que fuera indicado el nuevo titular, Abraham Weintraub, más fundamentalista y peligroso que Vélez Rodríguez. Al igual que el ministro saliente, el actual ministro no posee ninguna experiencia en gestión educativa y solo viene a confirmar el hecho de que la mayoría de los ministros de Bolsonaro no provienen del área a la cual fueron designados y son ilustres desconocidos en el ámbito de las políticas públicas. Es un gobierno de personas sin preparación que van improvisando diariamente a partir de sus prejuicios y preceptos morales.

Desde que asumió en el ministerio, Weintraub comenzó a anunciar que los cursos de filosofía y sociología no pueden ser dictados en universidades públicas, ya que el país necesitaría de otro tipo de profesionales como médicos, ingenieros o veterinarios, áreas que generarían un “retorno inmediato a los contribuyentes”. El ministro supone falsamente que ambos programas profundizarían la crisis de financiamiento de las universidades federales, cuando en realidad ellos no representan más del 2% del total de alumnos matriculados en dichas universidades.

A seguir el ministro dictaminó el corte del 30% de todas las universidades públicas (2 mil millones de dólares aprox.), con el argumento de que ellas no se encuentran realizando ninguna producción científica relevante para el provecho de la nación. Otra falsedad. En la actualidad el 90% de la investigación y producción científica en Brasil es realizada en las Universidades Federales, siendo que ellas tienen la responsabilidad de formar solamente al 20% del total de alumnos de la enseñanza superior. Y muchas de ellas ocupan los primeros lugares en los rankings internacionales entre entidades de educación superior.

El ataque y el abandono de las universidades públicas solo se puede entender como parte de un proyecto que busca la asfixia administrativa por escasez de recursos (cortes en los gastos de alimentación, agua, luz, aseo, etc…) para proceder posteriormente a su privatización. Casualmente, la hermana del Ministro de Hacienda, Paulo Guedes, es Vice-Presidenta de la Asociación Nacional de Universidades Privadas.

Por otro lado, esta arremetida contra los establecimientos educacionales busca acabar con un foco de resistencia importante al gobierno de ultraderecha y desestimular las futuras movilizaciones que están siendo anunciadas en todo el país. Ya se han producido manifestaciones de estudiantes en las principales ciudades del país, Sao Paulo, Rio de Janeiro, Salvador, Brasilia y Belo Horizonte. También se ha convocado para el día 15 de mayo a una movilización estudiantil en torno al “Día Nacional en Defensa de la Educación”.

En momentos en que la política gubernamental parece concentrarse en la destrucción del sistema educacional brasileño, miles de personas entre docentes, alumnos(as) y funcionarios(as) en todos los niveles de formación, se encuentran articulando un gran pacto nacional por la defensa de la educación. Mientras más groseros sean los ataques a la educación pública, más fuerte será el rechazo entre todos los estamentos del sistema educativo y entre la ciudadanía. Del éxito de dicha convergencia y de la persistencia de esta lucha, dependerá la posibilidad de construir una educación pública de calidad que permita generar mayores y mejores oportunidades a las futuras generaciones de brasileños.

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*Fernando de la Cuadra es Doctor en Ciencias Sociales. Editor del Blog Socialismo y Democracia. URL de origen: https://www.alainet.org/es/articulo/199704

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ANEXO:

Lula y la izquierda del siglo XXI

Emir Sader* – La Jornada

Yo le di ese título a mi nuevo libro –publicado en Brasil y ahora en Argentina– con un subtítulo: Neoliberalismo y posneoliberalismo en Brasil y en América Latina. (En Brasil, publicado por la Editora del LPP, en Argentina, por la Editorial Colihue.)

Se trata de un intento de, más allá del viraje de los acontecimientos, descifrar las tendencias más generales de los procesos históricos en el continente y, de alguna manera, en el mundo. La trayectoria de Lula da el guion de esa lucha y de la misma obra.

Escribir y publicar un libro en los tiempos actuales es correr el enorme riesgo de ser superado rápidamente por los acontecimientos. Más fácil sería atenerse a los textos de Internet, menos pretenciosos, menos duraderos, menos arriesgados. Tantos no responden por lo que han escrito, con tanto énfasis, ayer. Se pide menor coherencia, menos rigor, textos más descartables.

Son tiempos turbulentos en que se agotan rápidamente hegemonías vigentes hasta hace poco, mientras hegemonías alternativas tienen dificultades para afirmarse.

Pero el desafío vale la pena, porque es indispensable descifrar los elementos de fondo de las trasformaciones, progresivas y regresivas, especialmente en este siglo, para poder proyectar las alternativas para la próxima década. Si no, pareciera que todo es volátil, que la política cambia como las nubes en el cielo, más allá de la capacidad de intervención de las personas y de los pueblos. Porque, en las palabras de William Shakespeare, hay una lógica en esa locura.

Escoger a Lula como referencia es una forma de buscar, más allá del largo desfile de personajes, concentrarse en alguien que justamente representa elementos estratégicos, más allá de las contingencias históricas inmediatas. Lula representa, en su misma vida, los trajines de la historia contemporánea de Brasil y de América Latina.

Hegel decía que hay biografías que reflejan trayectorias individuales, privadas. Y hay otras que son fenómenos cósmicos, que expresan los grandes problemas de una época, condensan las contradicciones y las alternativas de un tiempo. Lula, seguramente, es uno de esos pocos casos que Hegel menciona, porque ningún personaje ha cruzado, de forma tan intensa, los periodos políticos cruciales de la historia contemporánea, como personaje central.

El libro no es sobre Lula, no es una biografía de Lula. Pero sí es sobre Lula como principal dirigente político de la izquierda contemporánea en el siglo XXI. Es así un libro sobre Lula y sobre la izquierda en el siglo XXI.

Lula ha vivido y protagonizado, primero, la resistencia contra la dictadura militar brasileña y sus políticas de congelamiento salarial, rotas por las huelgas dirigidas por él. Fue el gran conductor en la fundación del Partido de los Trabajadores y de la Central Única de los Trabajadores. Se volvió el más importante dirigente político brasileño, en la lucha contra los gobiernos neoliberales, hasta ser elegido presidente de Brasil y volverse el mejor mandatario que el país jamás ha tenido. En seguida ha logrado elegir a su sucesora, Dilma Rousseff, como primera mujer presidenta de Brasil.

Con la contraofensiva de la derecha, Lula ha sido víctima privilegiada de la persecución política, justamente por ser el único líder político con gran prestigio y apoyo popular, al punto que siempre fue favorito para triunfar en las elecciones presidenciales en primera vuelta.

Pero el libro parte de mucho antes, con el viraje conservador en las últimas décadas del siglo pasado, que han introducido un nuevo periodo histórico en el mundo, con el paso de un mundo bipolar a un mundo unipolar bajo hegemonía imperial estadunidense; de un ciclo largo expansivo del capitalismo a un ciclo largo recesivo; de la hegemonía de un modelo de bienestar social a un modelo liberal de mercado.

Analiza en seguida las consecuencias hacia América Latina, con los gobiernos neoliberales, los antineoliberales y la situación actual, buscando proyectar los futuros posibles en la primera mitad del siglo en el continente.

Las grandes trasformaciones vividas por América Latina requieren análisis de largo aliento, de balance crítico de los proyectos políticos y de las visiones teóricas que lo han acompañado. Este libro pretende ser una contribución en esa dirección.

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*Sociólogo y científico político brasileño,  coordinador del Laboratorio de Políticas Públicas de la Universidad Estadual de Rio de Janeiro (UERJ). Publica con regularidad artículos en ALAI (América Latina) Página12 (Argentina), La Jornada (México) y Público.es (España). 

 

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