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Amazonia: incendios y negocios

Ago 23 2019

Amazonia: incendios y negocios

Editorial – La Jornada de México

En el contexto de la consternación mundial por la proliferación de incendios en la Amazonia, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, urgió a proteger esa selva tropical, la mayor del mundo y considerada el pulmón del planeta, porque su flora aporta cerca de 20 por ciento del oxígeno a la atmósfera global. Según el Instituto de Investigaciones Espaciales (INPE) de Brasil, en el curso del presente año los incendios en la parte amazónica de ese país aumentaron 83 por ciento con respecto al mismo periodo de 2018, con 72 mil 843, 9 mil 500 de ellos iniciados la semana pasada, según un conteo obtenido de datos satelitales.

Ciertamente, la Amazonia no se localiza exclusivamente en Brasil, pues se extiende también por los territorios de Perú, Bolivia, Colombia, Venezuela, Ecuador, Guyana, Guayana Francesa y Surinam, y en varios de ellos han tenido lugar incendios de diversa magnitud, pero todas las voces internacionales y brasileñas autorizadas coinciden en que la responsabilidad central por la catastrófica circunstancia actual corresponde al gobierno de Brasil, que encabeza el ultraderechista Jair Bolsonaro, quien ha impulsado técnicas agrícolas depredadoras que favorecen a los hacendados y que implican la deforestación acelerada, la cual se cuadruplicó en julio pasado con respecto al mismo mes del año anterior. Adicionalmente, Bolsonaro propugna la destrucción de las reservas indígenas para entregar sus tierras a empresas agropecuarias y mineras.

En efecto, organizaciones como Greenpeace, World Widlife Fund (Fondo Mundial para la Naturaleza) y Amnistía Internacional han denunciado que los incendios han sido originados de manera intencional con el propósito de ganar extensiones a la selva para dedicarlas a actividades productivas.

Bolsonaro, por su parte, niega que sus políticas tengan algo que ver con la catástrofe ambiental en curso y ha llegado al cinismo de responsabilizar a las organizaciones conservacionistas de ser las causantes de los incendios.

Aunque las consecuencias de la irresponsabilidad del gobernante empiezan a notarse –la Unión Europea, por ejemplo, está dudando si ratifica el tratado de libre comercio con Brasil–, las necesarias acciones internacionales son, hasta ahora, claramente insuficientes. Sin desconocer la soberanía de la nación sudamericana, es claro que el desastre afecta al planeta entero y que éste no puede ser tratado con el desdén y la insolencia características de las reacciones del político ultraderechista. Resulta necesario, por ello, que la comunidad internacional, y especialmente los gobiernos, ejerza una presión mayor sobre las autoridades del Palacio de Planalto con la finalidad de que éstas accedan a elaborar y a poner en práctica acciones urgentes y demanden, de ser necesario, la asistencia extranjera requerida para frenar los fuegos que devoran grandes extensiones de la Amazonia.

Para finalizar, la trágica situación en que se encuentra la mayor reserva de biodiversidad del planeta es claro indicio de que la regresión al neoliberalismo salvaje –inducida en Brasil tras el golpe de Estado parlamentario de agosto de 2016 en contra de Dilma Rousseff, y acentuada con el inicio del gobierno de Jair Bolsonaro– desemboca, a corto plazo, en la barbarie y en un holocausto ambiental.

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Relacionados: artículos de SURySUR y de  de Página12

Arde la Amazonia… ¡y Bolsonaro culpa a los ambientalistas!

Juraima Almeida* – CLAE / SURySUR y de Página12

El Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe) de Brasil confirmó con sus satélites que entre enero y lo que va de agosto se registraron 74.155 focos intermitentes de incendios forestales en el Medio Oeste, Sudeste y Sur de Brasil, consecuencia de la “política de desarrollo” del ultraderechista presidente Jair Bolsonaro para la agricultura y la minería, desmantelando las políticas ambientales.

El incendio en la Amazonia provocó desde la semana pasada un corredor de fuego que alcanza a países vecinos como la Argentina, Uruguay, Perú y Bolivia. Bolsonaro sostuvo, sin aportar prueba alguna, su sospecha de que las ONG son las que provocan los incendios forestales en la Amazonia para hacerlo quedar mal, dado que les recortó recursos. La selva amazónica sufrió la deforestación de 2.254 kilómetros cuadrados en julio, casi el cuádruplo del mismo mes en 2018, en Brasil, Bolivia, Perú y Paraguay.

“Quizá –y no lo estoy afirmando– estas personas (de las ONG) están llevando a cabo acciones criminales para atraer la atención en mi contra”, acusó el mandatario, aunque admitió ante reporteros que no tenía pruebas.

Bolsonaro, quien celebró la salida del presidente estadounidense Donald Trump del acuerdo del clima de París y se negó a albergar la Conferencia del Clima de las Naciones Unidas (COP 25), simula ser ajeno al problema.

Organizaciones ambientalistas de todo el mundo venían anunciando que el Amazonas, el “pulmón del mundo”, está en peligro. Desde hace dos semanas miles de hectáreas de bosques han sido arrasadas por el fuego en la Amazonia brasileña. Al menos 68 reservas protegidas fueron afectadas por las llamas. El director del Inpe, Ricardo Magnus Osorio Galvao, fue despedido por Bolsonaro bajo la acusación de fomentar una imagen «pésima» de Brasil en el exterior y con datos «falsos».

«Me solían llamar capitán Motosierra y ahora soy Nerón incendiando el Amazonas. Pero si es la temporada de incendios», se defendía el mandatario semanas atrás de las críticas de las organizaciones. Bolsonaro se atrevió a desmentir los datos proporcionados por el Inpe, que informó que los incendios aumentaron este año un 83 por ciento respecto al mismo periodo en 2018.

La agencia aeroespacial estadounidense NASA, instituciones y compañías internacionales, mostraron en imágenes satelitales una alta concentración atmosférica de monóxido de carbono (CO2) en los lugares donde se declaró el estado de alerta ambiental por el aumento de incendios. Investigadores de la NASA señalaron que la superficie de América Latina cubierta por humo era de alrededor de 3,2 millones de kilómetros cuadrados.

En la última semana el Inpe detectó 9.507 nuevos incendios forestales, principalmente en la cuenca del Amazonas, hogar del bosque tropical más grande del mundo y al que se considera vital para contrarrestar el calentamiento global. El incendio se extiende a través de los estados de Acre, Rondônia, Mato Grosso y Mato Grosso do Sul, llegando a la triple frontera entre Brasil, Bolivia y Paraguay.

La Amazonia, con el río más grande del mundo y una fuente de riqueza natural donde conviven innumerables especies de animales y plantas, es también hogar de 34 millones de personas, con más de 350 grupos indígenas.

Desde que asumió al gobierno, Bolsonaro dejó en claro que la protección ambiental no iba a ser una prioridad para su gestión, sino la ganadería y el agronegocio. La propuesta de fusión de dos ministerios contrapuestos, Agricultura y Medioambiente fue rechazada por organizaciones ambientalistas porque advirtieron que el ministerio responsable por incentivar la agricultura y los negocios pecuarios sería el mismo encargado de conceder licencias ambientales para la producción en áreas de preservación.

Asimismo, Bolsonaro prometió abrir las tierras indígenas protegidas por la constitución a la explotación minera y forestal, con la excusa de que los indígenas podrán vivir de esas regalías y adelantó que negocia la construcción de Angra 3, una planta nuclear en la playa Itaorna, en la costa atlántica (entre Sao Paulo y Rio de Janeiro) , zona conocida por los deslizamientos de tierra que históricamente señalan la inestabilidad del suelo.

Otro negocio propuesto por el mandatario para complementar la tercera central nuclear, es la construcción de una gran represa hidroeléctrica en Belo Monte, sobre el río Xingú, parte del complejo pluvial del Amazonas.

Europa se enardece

Noruega acusó directamente a Brasil de provocar la deforestación del Amazonas al no invertir adecuadamente el dinero depositado por ese país y Alemania en el Fondo Amazónico, creado en 2008 para la prevención, la vigilancia y la conservación de la región. El gobierno noruego frenó el envío de 30 millones de dólares a Brasil. Enojado, Bolsonaro atacó a Noruega en un tuit.

«Miren el asesinato de ballenas que promueve Noruega», en un tuit que incluye un video y fotos que muestran, con un fondo de música melancólica, una masiva caza de cetáceos. Pero las imágenes habían sido registradas en las Islas Feroe, una posesión de Dinamarca en el Atlántico Norte.

El gobierno alemán ya había bloqueado el o 10 de agosto unos 35 millones de euros (unos 39 millones de dólares) de distintos programas, hasta tanto las cifras de deforestación volvieran a ser alentadoras, o al menos se estabilizaran. «Pueden usar ese dinero como mejor les parezca. Brasil no lo necesita”, le dijo también por entonces Bolsonaro al gobierno de Angela Merkel.

Y pretendió ser irónico en otro tuit: “Que se quede con el dinero y reforeste Alemania. ¿Y cuál era el otro país? ¿Suecia, Noruega…? Ah sí, Noruega, que tampoco dará una cantidad similar a Brasil. Que lo envíen a Angela Merkel para que reforeste Alemania”, se burló Bolsonaro.

El Consorcio Interestatal de Desarrollo Sostenido de la Amazonia Legal, integrado por nueve de los 27 estados brasileños, informó que pretende «dialogar directamente» con los países que financian el Fondo Amazonia para preservarlo. «El bloque amazónico lamenta que las posiciones del gobierno brasileño hayan provocado la suspensión de recursos», señaló.

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*Investigadora brasileña, analista asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

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Macron: «Bolsonaro mintió en la cumbre de Osaka»

Página12, Argentina

Por el Amazonas, Francia pone en duda el acuerdo UE – Mercosur  

A través de un comunicado oficial, el presidente Emmanuel Macron anunció que su gobierno «se opone» a avanzar en el acuerdo de libre comercio debido a que el brasileño Jair Bolsonaro «le mintió sobre sus compromisos climáticos».

En medio de los incendios desatados en la región del Amazonas , el presidente francés Emmanuel Macron afirmó que su homólogo brasileño Jair Bolsonaro «mintió» sobre sus compromisos en favor del medio ambiente, por lo que Francia se opone al acuerdo de libre comercio UE-Mercosur.

«Teniendo en cuenta la actitud de Brasil de las últimas semanas, el presidente de la República constata que el presidente Bolsonaro le mintió en la cumbre (del G20) de Osaka», declaró la presidencia francesa, que considera que «el presidente Bolsonaro decidió no respetar sus compromisos climáticos» o sobre «biodiversidad». «En esas condiciones, Francia se opone al acuerdo Mercosur (con la UE) en el estado actual», agrega el Elíseo.

Bolsonaro había acusado el jueves a su homólogo francés de actuar con «mentalidad colonialista» por haber convocado a los miembros del G7 -del que Brasil no es parte- a debatir sobre los incendios en la región amazónica.

El acuerdo de libre comercio entre la UE y Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay), suscrito en junio tras 20 años de negociaciones, es muy criticado en Europa, especialmente en Francia, por el sector agrícola o los ecologistas.

El gobierno francés había condicionado este acuerdo a que Brasil respetara ciertos compromisos medioambientales, lo que fue objeto de debate en la reciente cumbre de Osaka del G20.

Merkel también quiere hablar del Amazonas en el G7

Los incendios que devastan la Amazonía constituyen una «situación urgente» que debe ser debatida este fin de semana en Francia durante la cumbre del G7, indicó este viernes un portavoz de la canciller alemana, Angela Merkel.

«La magnitud de los incendios (…) es preocupante y amenazante no solo para Brasil y otros países afectados, sino también para todo el mundo», dijo a la prensa el portavoz Steffen Seibert. La canciller está «convencida» de que ello «debe figurar en la agenda del G7» de Biarritz, aseveró.

Merkel «apoya completamente al presidente francés», Emmanuel Macron, que ya solicitó previamente que el tema fuera tratado en el G7, añadió Seibert.

Finlandia propone prohibir la importación de carne brasileña

El ministro de Finanzas de Finlandia, Mika Lintilä, propuso a la Unión Europea que estudie la posibilidad de prohibir las importaciones de carne vacuna de Brasil en respuesta a los incendios que consumen miles de hectáreas de selva amazónica.

En un comunicado, el responsable económico del Gobierno finés condenó la «destrucción masiva» de la selva amazónica y pidió a las instituciones comunitarias que estudien «urgentemente» si es posible frenar las importaciones de carne de vacuno de Brasil al bloque comunitario, en respuesta a la política ambiental de Bolsonaro.

Finlanda detenta este año la presidencia pro témpore de la Unión Europea.

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