Derechos Humanos, Era digital, Información y comunicación, Justicia

La Privacidad como Derecho Humano

Sep 17 2019

Por   Lidia Baltra* – Pagina 19, Chile

La mayoría de los ingenuos mortales entregamos graciosamente, sin muecas y sin dolor, todos nuestros datos, es decir, toda la información que nos identifica (nombre, dirección, número de RUT, teléfono, etc.) a cualquier casa comercial o institución que nos la pida para escuchar nuestro planteamiento o petición o acceder a algún beneficio.

Olvidamos o ignoramos que, además, estamos entregando más información que esa cuando llamamos por el celular, sea usando o no el whatsapp, o cuando escribimos o contestamos mails… ¡Y qué decir si estamos actuando en Facebook, donde creemos que sólo nuestro grupo de amigos puede leer lo que posteamos, escribimos o recibimos! Ahora se sabe que los dueños de Facebook también van registrando y acumulando esos datos, que luego han vendido a buen precio. ¡Y qué decir si actuamos en Twitter! La cosa es aún más abierta: allí expresamos nuestras opiniones sobre todos los temas y se difunden como si estuviéramos ante un megáfono…

Pero el inocente celular o IPhone ya basta para que sus dueños, las transnacionales poderosas como Google, Amazon, Facebook, Tesla, manejen una enorme cantidad de información sobre nosotros.

”Es el mecanismo de vigilancia, monitoreo y control más distribuido del mundo y más encima, pagamos por él”, dijo Renata Avila, directora de Ciudadanía Inteligente en el Congreso Futuro que se realizó en Santiago este verano.

Espionaje Invasivo

Sólo cuando Edward Snowden, el analista de la NSA (National Security Agency) oculto en algún lugar de Rusia, reveló la vigilancia (espionaje) masiva que su país, Estados Unidos, ejercía sobre todos los ciudadanos del mundo, incluyendo gobernantes de países aliados, nos dimos cuenta de la gravedad de la situación en que todos estábamos involucrados.

Fue el primero en defender el derecho a la privacidad de toda persona, acusando que vulneraba los principios constitucionales de su país y a la democracia misma.

Muchos gobiernos afectados en ese entonces, como Alemania y Brasil, censuraron estas acciones invasivas de gobiernos que se dicen democráticos. Tras su revelación, a Snowden lo acusaron de traición a la patria, ante lo cual debió huir y sumergirse en la clandestinidad. Su informante, el ex soldado Manning, estuvo preso en Estados Unidos por un largo período.

Es decir, dos personas han sido afectadas en sus vidas por decir la verdad y corregir las actuaciones de sus gobiernos a la luz de los principios de la democracia y los derechos de los ciudadanos.

Todo esto ocurrió cuando el presidente George Bush dictó la Ley Patriótica a raíz del ataque a las Torres Gemelas en 2001 que limitó los derechos ciudadanos y garantías constitucionales en lo que afecta el secreto de las telecomunicaciones y la privacidad. Hubo tribunales en ese país que la declararon ilegal. Pero en 2011 , Barack Obama extendió en 4 años  la vigilancia móvil de la comunicación telefónica, el acceso a registros comerciales y vigilancia de individuos únicamente “sospechosos” de estar involucrados en actos terroristas. Pero cuatro años después, por falta de apoyo parlamentario y por cuanto bajo esta acción no se había logrado detectar ningún acto terrorista, se cambió la Ley Patriótica por la Freedom Act que mantuvo muchas de las restricciones de la anterior y está vigente hasta hoy. Es decir, aún se espía a los ciudadanos. Obama argumentó: “No se puede tener 100 % de seguridad y 100% de privacidad, sin que haya conflicto.”

Un año después de las revelaciones de Snowden, un conjunto de más de 450 ONG y expertos en comunicaciones y en legislación internacional, apoyados por más de 350.000 particulares de la sociedad civil de todo el planeta, se pusieron a trabajar para determinar nuevas reglas para proteger a los ciudadanos y ciudadanas inocentes del espionaje estatal. Como resultado elaboraron principios que garantizan que las actividades de vigilancia del gobierno sean consistentes con los derechos humanos. Estos principios fueron desarrollados a lo largo de meses de consultas con expertos en derechos humanos, tecnología y privacidad de alrededor del mundo.

Finalmente, las Naciones Unidas reafirmaron en noviembre de 2013 el Derecho a la Privacidad, ante una petición de los gobiernos de Alemania y Brasil. Pero hay consenso en que este derecho no es absoluto y tiene excepciones.

Escuchas Telefónicas

Este mal uso de la tecnología que involucra graves faltas a la ética y peligro para el ejercicio de la democracia, comienza, por ejemplo, con las escuchas telefónicas indebidas de ciudadanos. Hace poco Radio Bio Bio informó del espionaje a algunos militares en ejercicio y al periodista Mauricio Weibel, que en 2017 habían denunciado corrupción en el Ejército, a través de interceptar sus teléfonos.

Luego de la protesta del Colegio de Periodistas por el seguimiento a Weibel, el  actual jefe de la DINE, Guillermo Paiva, afirmó que actualmente no existe un seguimiento a periodistas, pero agregó que nadie está por sobre la Ley de Inteligencia, por lo cual “cualquier persona podría ser objeto de escuchas telefónicas”. Agregó que estas acciones son legales bajo la actual legislación y que nadie está por encima de la ley.

Los “Principios Internacionales sobre aplicación de Derechos Humanos a la vigilancia de las Comunicaciones” acordados por las ONG y adherentes de la sociedad civil dicen que un Estado puede indagar sobre las comunicaciones de las personas solo bajo condiciones de: legalidad, objetivo legítimo, legitimidad, necesidad, adecuación, proporcionalidad, autoridad judicial competente, debido proceso, notificación del usuario y transparencia.

La Corte Interamericana de DDHH acogió los principales puntos de esta propuesta, ya confirmada por la ONU, al decir que está de acuerdo con su reglamentación si la injerencia telefónica o de otro tipo está prevista en la legislación del país, si persigue un fin legítimo y si es “idónea, necesaria y proporcional” (al posible delito que se investiga).

Derechos Digitales

Para complementar estos hechos, la organización internacional Derechos Digitales (con sede en nuestro país) reafirma el Derecho Digital como derecho humano. Se lo entiende como el conjunto de DDHH y su ejercicio en el entorno digital, es decir, de la Gran Red o Internet. Incluyen a Libertad de Expresión y Comunicación, acceso a la Información, Conocimiento y Cultura, y a la Privacidad. Tienen que ver con la libertad de buscar, recibir y transmitir opiniones e ideas por los medios digitales sin interferencias y con la posibilidad de desarrollarse libre de vigilancia del Estado o de agentes privados.

Agregan además el derecho al anonimato y a no sufrir violencia en línea o ningún tipo de persecución o censura por opiniones legítimas.

Son derechos que, si los promovemos y respetamos, nos permitirán el desarrollo de sociedades más justas, democráticas e igualitarias, clausurando la temida llegada del mundo “1984” con que Orwell tan bien nos amenazó.

———————-

*Periodista titulada en la U. De Chile (1965), postgrado en U. de Columbia (1961). Su trayectoria incluye revistas Ecran, Vea (1960-1970), Punto Final y diario La Nación (1990-92) y comentarios de cultura y espectáculos en TVN, radios Corporación, UTE, Chilena. Especialista en Comunicaciones y en Comunicación Rural. Dirigente del Colegio de Periodistas (1981-1994) y presidenta Tribunal de Ética (1997.2004). Ultimo libro: “Señora Presidenta. Mujeres que gobiernan países”.

 

admin