Conflictos armados, Fuerzas Armadas, Populismo, Violencia

Abandono kurdo

Oct 9 2019

Editorial – El País

Trump traiciona a sus aliados al permitir una ofensiva militar turca

La decisión de Donald Trump de retirar a las tropas de EE UU del norte de Siria para permitir una ofensiva militar de Turquía contra las posiciones kurdas tiene, al menos, tres graves consecuencias. En primer lugar, constituye un nuevo factor desestabilizante para toda la región, sumida ya en la guerra más larga del siglo XXI. En segundo término, probablemente causará una nueva oleada de millones de refugiados. Finalmente, constituye una traición a unos aliados de EE UU que han resultado decisivos en la derrota sobre el terreno del Estado Islámico (ISIS).

Se trata de una nueva muestra de la concepción errática que tiene el presidente estadounidense de las relaciones internacionales. Trump ha adoptado una drástica e inesperada decisión que ha generado reticencias incluso dentro del propio Partido Republicano. Tras cinco años de alianza militar en la que los kurdos han desempeñado un papel fundamental en la derrota del ISIS, Trump ha dado luz verde a la ofensiva militar, que tiene ya lista el Ejército turco, para penetrar en Siria, conquistar una zona de 30 kilómetros de profundidad y 480 kilómetros de largo y —de acuerdo al plan anunciado por el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan— desplazar allí a unos dos millones de refugiados sirios que en la actualidad se encuentran en Turquía.

Trump no ha atendido ni a razones humanitarias ni geoestratégicas. Lejos de pacificar la zona, la acción turca amenaza con desencadenar una nueva guerra en una zona cuyo futuro debería ser el contrario: la paz y la estabilización. Las milicias kurdas son fuerzas con alta capacidad operativa entrenadas durante años tanto en combate como por el propio Ejército de EE UU. Por tanto, Turquía deberá emplear una importante fuerza para controlar el terreno. Unos choques que, en toda lógica, generarán un nuevo flujo de desplazados y refugiados.

Además, resulta poco explicable que después de condenar repetidamente el régimen del dictador Bachar el Asad —e incluso ordenar un bombardeo con misiles de crucero contra instalaciones del Ejército sirio—, el presidente de EE UU ejecute ahora un movimiento que le permite a El Asad simple y llanamente ganar la guerra civil siria bajo la tutela no de Washington, sino de Moscú. Los kurdos además controlan desde la Segunda Guerra del Golfo el norte de Irak. Nuevamente como aliados, en 2003 ayudaron a EE UU tanto a vencer a Sadam Hussein como a estabilizar el país tras la derrota del dictador iraquí. El bandazo dado ahora por Trump tiene, pues, consecuencias importantes que van más allá del tablero sirio y afecta a la estabilidad de toda la región.

Pero, además, la retirada intempestiva de sus militares daña notablemente la fiabilidad de EE UU como aliado. Bajo la actual Administración, Washington ha vuelto a resultar completamente imprevisible en cuestiones vitales. Por si fuera poco, las amenazas de Trump a Turquía de “destruir” su economía si hace algo que considere “más allá” de lo que “considera humano” —como si una guerra pudiera serlo— no hace sino añadir aún mayor confusión a una situación ya de por sí volátil.

Trump sigue aportando día tras día pruebas de desconocer las importantes implicaciones que tienen las decisiones de un presidente de EE UU. Tendrá una gran parte de responsabilidad en el daño —incluidas vidas— que cause la ofensiva militar turca.

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Anexo, The Independent, GB / Página12, Argentina :

EE.UU. no se opondrá al ataque de Turquía contra fuerzas kurdas en Siria

Por Richard Hall

–Cambio de estrategia de Washington :  Trump dijo que el despliegue de tropas estadounidenses en el norte de Siria era demasiado costoso y que los kurdos ahora tendrían que hacerlo solos. 

Estados Unidos no se interpondrá en el camino de una operación militar turca planificada contra combatientes kurdos en el noreste de Siria, anunció la Casa Blanca. El sorpresivo cambio de política señala un abandono por parte de Washington de su aliado de toda la vida en la lucha contra el Estado Islámico (EI), las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF) lideradas por los kurdos y plantea la posibilidad de un nuevo conflicto en la guerra multifacética del país. Llegó tarde el domingo por la noche después de una llamada telefónica entre Donald Trump y su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan.

“Turquía pronto avanzará con su operación planificada durante mucho tiempo en el norte de Siria. Las fuerzas armadas de Estados Unidos no apoyarán ni participarán en la operación: después de haber derrotado al `califato` territorial del EI, ya no estarán en el área inmediata «, dijo la declaración de la Casa Blanca.

Trump, en una larga serie de mensajes publicados en Twitter, dijo que el despliegue de tropas estadounidenses en el norte de Siria era demasiado costoso y que los kurdos de Siria ahora tendrían que hacerlo solos. “Los kurdos lucharon con nosotros, pero se les pagó enormes cantidades de dinero y equipo para hacerlo. Han estado luchando contra Turquía durante décadas ”, dijo Trump. «Turquía, Europa, Siria, Irán, Irak, Rusia y los kurdos ahora tendrán que resolver la situación», agregó.

El anuncio parecía provenir directamente de la Casa Blanca, sin coordinación con las fuerzas estadounidenses en Siria o aliados locales. Los diplomáticos occidentales dijeron a The Independent que los socios de Washington en la coalición para derrotar al EI, de los cuales Gran Bretaña es uno, no recibieron advertencia previa de la decisión.

El cambio de política generó críticas tanto nacionales como internacionales. Uno de los principales aliados de Trump, el senador republicano Lindsey Graham, dijo que presentaría una resolución del Senado para revertir la decisión y castigar a Turquía si ataca a las fuerzas kurdas. 

«Introduciremos sanciones bipartidistas contra Turquía si invaden Siria y pediremos su suspensión de la OTAN si atacan a las fuerzas kurdas que ayudaron a Estados Unidos en la destrucción del califato del EI», escribió en Twitter. «Nunca está en nuestro interés de seguridad nacional abandonar a un aliado que nos ayudó a luchar contra el Estado Islámico», dijo Graham en una entrevista con Fox News Channel. «Esta decisión impulsiva del presidente deshizo todos los logros que hemos logrado y llevó a la región a un mayor caos».

El portavoz de la Comisión Europea, Maja Kocijancic, dijo: «Las renovadas hostilidades armadas en el noreste no solo exacerbarán el sufrimiento de los civiles y conducirán a desplazamientos masivos, sino que también correrán el riesgo de socavar severamente los esfuerzos políticos actuales». El SDF, una milicia mayoritariamente kurda con algunos grupos árabes más pequeños unidos, fue el principal aliado de Washington en la lucha contra el EI en Siria. El grupo recibió armas estadounidenses, así como un importante apoyo aéreo y terrestre en la batalla para derrotar al califato del EI. Perdió unos 11.000 combatientes en la guerra de años antes de recuperar el último pedazo de territorio del EI en marzo.

Desde la victoria sobre el EI, las fuerzas kurdas siguieron trabajando junto a las fuerzas estadounidenses para destruir las células durmientes en sus áreas de control. El grupo también retiene a miles de prisioneros del EI y decenas de miles de sus familiares.

La alianza siempre enfureció a Ankara, que considera a las SDF como una organización terrorista por sus vínculos con la organización separatista kurda prohibida dentro de Turquía. Presionado a Estados Unidos para que abandone su compromiso con el grupo y le permita asumir la responsabilidad de garantizar la derrota completa del EI.

Trump ya hizo previamente anuncios abruptos sobre el destino de las fuerzas estadounidenses en Siria, solo para luego revertirlos. Pero las SDF dijeron ayer que las fuerzas estadounidenses ya habían comenzado a retirarse del área a lo largo de la frontera con Turquía.

“Las tropas estadounidenses no cumplieron sus compromisos y retiraron sus fuerzas de las áreas fronterizas con Turquía, y Turquía ahora se está preparando para una operación de invasión del norte y este de Siria. Las amenazas de Erdogan tienen como objetivo cambiar el mecanismo de seguridad en un mecanismo de muerte, desplazar a nuestra gente y cambiar la región estable y segura en una zona de conflicto y guerra permanente «, dijo un comunicado del grupo. «Estamos decididos a defender nuestra tierra a toda costa», agregó.

El portavoz de SDF, Kino Gabriel, dijo que el grupo había sido «apuñalado por la espalda» por Estados Unidos. En una entrevista en al-Hadath TV, dijo que había «garantías de los Estados Unidos de que no permitiría ninguna operación militar turca contra la región».

Actualmente, Estados Unidos tiene alrededor de 1,000 tropas en el noreste de Siria, aparentemente para apoyar a las fuerzas kurdas y asegurar la derrota duradera del EI. Su presencia también ha actuado como un poderoso elemento disuasorio para un ataque de Turquía, que no querría dañar a los soldados estadounidenses. 

Ankara amenazó en repetidas ocasiones con ingresar a Siria para implementar una «zona segura» a lo largo de la frontera, que según dice es necesaria para su propia seguridad. En septiembre, después de meses de presión turca, el SDF acordó en retirarse de algunas áreas a lo largo de la frontera para permitir un patrullaje conjunto de Estados Unido y Turquía

Como parte de las etapas iniciales de la zona segura, Estados Unidos supervisó la eliminación de las fortificaciones las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF) a lo largo de la frontera, que fueron construidas para proteger contra una posible invasión turca. La SDF dijo que cumplió con los retiros porque había anticipado que Estados Unidos evitaría un ataque. Pero Turquía expresó su frustración por el hecho de que las medidas no llegan lo suficientemente lejos y continuó amenazando una operación unilateral.

El presidente Erdogan dijo que viajaría a Estados Unidos en la primera mitad del próximo mes para reunirse con Trump, una señal de que una operación no era inminente. «Tener una reunión cara a cara nos dará la oportunidad de discutir la profundidad de la operación, las relaciones entre Turquía y Estados Unidos y los desarrollos en la región», dijo. 

Un conflicto potencial entre las SDF y Turquía probablemente desestabilizaría una región que estuvo relativamente tranquila en los últimos años. Las fuerzas kurdas advirtieron que un ataque turco crearía una nueva crisis de refugiados en la región y amenazaría la seguridad de las cárceles que albergan a miles de combatientes del EI.

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The Independent de Gran Bretaña. Especial para Páginal12.Traducción: Celita Doyhambéhère

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