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Bolsonaro fue denunciado por «crímenes contra la humanidad»

Nov 28 2019

Por Dario Pignotti- Página12, Argentina

Lo acusan de «incitar al genocidio de los pueblos indígenas», especialmente los originarios de la región amazónica. Mientras tanto, el mandatario exaltó a los madereros y hacendados sospechados de pagar la gasolina que provocó el gran incendio de este año.

Jair Bolsonaro fue denunciado formalmente ante el Tribunal Penal Internacional por «crímenes contra la humanidad». La Comisión Arns y el Colectivo de Abogados por los Derechos Humanos lo acusaron de «incitar al genocidio de los pueblos indígenas», especialmente los originarios de la región amazónica.

La denuncia fue presentada este miércoles en La Haya ante la corte creada en 2002 por donde ya pasaron varios criminales de guerra como los de la ex Yugoslavia.

Las entidades huanitarias le imputan haber sido por lo menos omiso frente a los «crímenes ambientales en la Amazonia», donde hubo un crecimiento del 29,5 por ciento de la deforestación debido a incendios y tala de bosques atribuida a grupos que actuaron de forma organizada, en presunta complicidad con «milicias» ligadas al bolsonarismo.

La Comisión Arns lleva el nombre del fallecido cardenal paulista Paulo Evaristo Arns, que en los años 70 acogió a centenas de militantes argentinos, uruguayos y chilenos. Y entregó un informe sobre los crímenes de la dictadura brasileña al presidente norteamericano James Carter.

En Brasil «no encontramos un camino eficiente» para procesar a Bolsonaro, explicó José Carlos Dias, titular de esa entidad y ex miembro de la Comisión de la Verdad , creada durante el gobierno de Dilma Rousseff. «Esperamos que la presentación ante el Tribunal estimule a las fuerzas internas de Brasil para que se investiguen estos temas», planteó Dias.

Bolsonaro visitó la Amazonia y atacó a los ambientalistas

En la mañana de este jueves Bolsonaro no respondió a un periodista que indagó en Brasilia sobre su eventual procesamiento internacional. Regresó a la capital federal tras una gira de dos días en la Amazonia donde exaltó a los madereros y hacendados sospechados de pagar la gasolina con que fueron devastados más de 9.700 kilómetros cuadrados en los últimos doce meses.

Uno de los blancos preferidos de los piromaníacos son las reservas indígenas. El gobierno envió al Congreso un proyecto para la instalar mineras en las tierras de los pueblos originarios. Donald Trump manifestó a su colega, durante la reunión que fuvieron en Washington, el interés de radicar mineras norteamericanas en la floresta.

«El estado de Amazonas está tomado por reservas indígenas y áreas de protección ambiental que perjudican el desarrollo de Brasil(..) si los ambientalistas quieren mascrarme eso es señal de que estoy en el camino correcto», dijo ayer Bolsonaro en Manaus después de participar en un culto evangélico.

Ecocidio y retrocesos democráticos

El Tribunal Penal Internacional analizará la documentación presentada por los organismos humanitrarios antes de determinar si recibe o no la denuncia contra uno de los líderes ultraderechistas más repudiados del mundo.

Indígenas brasileños responsabilizaron a Bolsonaro de «genocidio» durante el Sínodo de la Amazonia convocado el mes pasado por el papa Francisco. El jefe de estado vaticano propuso que el «ecocidio» sea un pecado y que los hombres casados puedan actuar como curas en las comunidades remotas donde sólo llegan las avionetas con pastores evangélicos (generalmente bolsonaristas).

En septiembre la Orden de Abogados de Brasil envió una delegación al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra, donde solicitó un «monitoreo» del gobierno brasileño culpable de un «grave retroceso institucional» y amenazar las «conquistas democráticas» logradas trabajosamente desde el fin del régimen de facto en 1985.

El grupo de abogados citó la conmemoración oficial del aniversario del golpe militar del 31 de marzo de 1964 y la defensa de otros regímenes de facto sudamericanos.

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Anexo (EFE-Público)) :

El ministro de Economía de Brasil justifica la dictadura como réplica a posibles protestas

Paulo Guedes criticó al expresidente Lula por alentar a la gente a salir a las calles a protestar contra el Gobierno de Bolsonaro haciendo mención al Acto Institucional 5, un conjunto de medidas represivas de la antigua dictadura brasileña 

La polémica siempre se cierne sobre el Gobierno de Jair Bolsonaro, incluso cuando este se abstiene de hacer declaraciones. En esta ocasión, el ministro de Economía de su Ejecutivo, Paulo Guedes, recibió múltiples críticas tras asegurar que, ante la hipótesis de tener que hacer frente a protestas en las calles, «no se asusten si alguien pide el AI-5». Con ese último término hacía referencia al Acto Institucional 5, un conjunto de medidas represivas impuestas por el régimen militar que imperó en Brasil entre 1964 y 1985. 

Las declaraciones de Guedes, quien se encuentra de visita en Washington, estaban enmarcadas dentro de una crítica al expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva por invitar a la gente a salir a las calles para protestar contra el Gobierno de Jair Bolsonaro. Una reclama que, no obstante, no ha surtido efecto alguno por el momento. 

«Sean responsables, practiquen la democracia. ¿O la democracia solo funciona cuando tu bando gana? ¿Cuando el otro bando gana, con diez meses, uno ya llama a todo el mundo para romper las calles? ¿Qué irresponsabilidad es esa?», afirmó Guedes a los periodistas tras participar en un foro con empresarios.

Las declaraciones del titular de Economía fueron condenadas por el principal partido de la oposición, el Partido de los Trabajadores (PT) de Lula, quien salió de la cárcel a principios de mes tras 580 días recluido por una condena por corrupción que ahora podrá recurrir en libertad.

«Paulo Guedes necesita saber que no estamos en 1964 ni en el Chile de 1973. Hablar de AI-5 como si fuera un hecho normal de la vida política brasileña es una ofensa para la sociedad. Con la democracia no se juega», dijo en redes sociales el diputado federal Paulo Pimenta, líder del PT en la Cámara Baja.

El presidente de la Corte Suprema, José Antonio Dias Toffoli, también manifestó su repulsa al recordar que el AI-5 es «incompatible con la democracia». «No se construye el futuro con experiencias fracasadas del pasado», afirmó el magistrado durante un encuentro con representantes del Poder Judicial en Maceió, capital del estado de Alagoas (nordeste).

El hijo de Bolsonaro también defendió la dictadura 

Guedes revivió así una polémica abierta por uno de los hijos del presidente brasileño, el diputado Eduardo Bolsonaro, quien el mes pasado amenazó con que el Gobierno podría adoptar medidas similares al AI-5, si «la izquierda se radicaliza».

En un entrevista divulgada en un canal de YouTube, Eduardo Bolsonaro, alertó de qué si se producen en Brasil protestas como las que ocurren en varios países de Latinoamérica, como en Chile en ese momento, «habrá que dar una respuesta», que «podría ser por la vía de un nuevo ‘AI-5′».

Las palabras de Eduardo fueron entonces ampliamente condenadas por diferentes autoridades y líderes políticos de todo el espectro partidario, incluso por su propio padre, quien lamentó lo sucedido. No obstante, en esta ocasión, Bolsonaro ha evitado responder directamente los comentarios de su ministro y subrayó que Guedes es el responsable por el área económica de su Gobierno.

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