Elecciones, Extremismo radical, Populismo, Racismo&discriminación, Xenofobia

Elecciones en España: Extrema derecha gana terreno, según sondeos y opiniones

Nov 7 2019

Vox, la gran pesadilla

Juan Tortosa* – Público.es

A medida que transcurren las horas, la ultraderecha xenófoba y machista goza de mejor salud electoral sin que sus adversarios políticos hayan manifestado durante la campaña excesivos síntomas de preocupación por ello. Meses llevamos ya así y, si nadie lo remedia, este domingo puede que acabemos llevándonos un buen susto. Un sobresalto histórico. Había mucho más miedo a Vox en abril del que se detecta en el ambiente las vísperas de estos comicios, y eso que las encuestas otorgan a la formación radical más del doble de los escaños conseguidos en la primavera pasada.

¿A qué se ha debido pues este relajo? Resulta difícil de entender, porque desde que saltaron al ruedo en diciembre pasado, cuando consiguieron doce representantes en el Parlamento de Andalucía, estos liberticidas van de éxito en éxito (Región de Murcia, Ayuntamiento y Comunidad de Madrid…) sin que se hayan disparado las alarmas todo lo deseable.

Solo Aitor Esteban (PNV) se negó a estrechar la mano al representante de Vox en el debate del primero de noviembre en Tve. Los demás han normalizado una relación que jamás puede ser normal, porque los fascistas cuestionan las mismas reglas del juego de las que se sirven y, como nos enseña la historia, cuando triunfan dinamitan sin miramientos al mismo sistema que les aupó.

¿Por qué, en el debate de los primeros espadas del pasado día cuatro, apenas se plantó cara al despechugado Abascal como se merecía? Solo Iglesias se encaró con él en un par de ocasiones, pero los demás le dejaron verter sus soflamas anti derechos humanos sin apenas réplicas, y en ningún momento se tocó, por ejemplo, el asunto de las escandalosas irregularidades practicadas en materia urbanística por el el matrimonio Monasterio-Espinosa de los Monteros.

¿Por qué nadie le rebatió al líder de Vox sus mentiras cuando criminalizaba a los inmigrantes? ¿por qué, cuando se permitió proclamar que sus vecinas le tenían miedo a los menores del centro del acogida del barrio, no se le contestó como merecía? Espero que no acabemos pagando demasiado cara tanta unanimidad en el ninguneo a un desafío de tal calado a nuestro sistema de convivencia, un sistema de libertades y derechos arrancado con enormes esfuerzos tras décadas de pelea, y que estos desaprensivos se proponen desmontar apenas cuenten con la más mínima oportunidad de hacerlo.

El caballo de Troya está ya dentro de la ciudad, la ultraderecha tiene en sus manos más poder, influencia y vigencia de lo que tendemos a creer y el diez de noviembre puede incrementarla de manera espantosa si no andamos con cuidado. Nadie duda de lo que ocurrirá si los números de las tres derechas terminan sumando, por eso resulta muy difícil entender la deriva hacia la derecha que Pedro Sánchez viene manifestando desde el verano y que se ha acentuado aún más durante la campaña electoral. Por eso parece más necesario que nunca que a la izquierda del Psoe exista una fuerza con gran respaldo de votos. Solo unos buenos datos de participación proporcionarán fortaleza a esta opción, que hoy más que nunca resulta imprescindible para conformar junto a los socialistas una izquierda de progreso que haga imposible un gobierno de derechas con el fascismo dentro.

Sigo sin entender por qué hemos bajado tanto la guardia, justo en este extraño momento político en el que todo anda desmadrado y las proclamas racistas y machistas de Vox continúan calando entre una más que abultada ciudadanía cabreada.

En el PP andan convencidos de que, como pasó en Madrid tras las municipales y autonómicas, los números podrían resultarles favorables. Si las tres derechas suman, no duden que Casado saldrá inmediatamente a las puertas de Génova para fotografiarse dibujando la uve de la victoria como hizo en Mayo junto a Ayuso y Almeida. No le hará falta ni cerrar antes trato alguno con Vox, porque su apoyo se da por descontado. Por peligrosos, racistas y machistas que estos sean, los populares no van a andarse con remilgos si el apoyo de Abascal significa instalarse en la Moncloa.

No tiene por qué ser tan descabellado contemplar la posibilidad de que, si este diez de noviembre no ponemos remedio con nuestras votos, la ultraderecha puede acabar asaltando las instituciones del Estado, devolviéndonos así a tiempos y miedos que creíamos superados para siempre. Estamos a tiempo de evitarlo. 7 noviembre, 2019

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*Periodista español. Durante casi cuatro décadas, ha trabajado en el diario «Pueblo», el grupo Zeta, Cambio16 e «Informe Semanal». Partricipó en la fundación de Canal Sur TV, Diario16 Málaga, CNN+ y Cuatro. 7 noviembre, 2019

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Vox y la clase trabajadora

Jorge Bezares*

Que los ricos estén deseando votar a Vox el domingo, se entiende. La rebaja fiscal que plantea la extrema derecha les beneficia claramente: dos tramos de IRPF y un tipo único del 22% de Impuesto sobre Sociedades, utilizando el IVA para sustituir las cotizaciones sociales y semiprivatizando el sistema de pensiones, se traduce en más taco para los del taco.

Que los empresarios estén en el mismo estado de excitación, pues eso, Vox tracatrá. Esta pandilla aficionada a los loft en suelo industrial les va a tunear la ley de huelga para devolverla a la Edad Media; todo para que las protestas queden reducidas a unos ejercicios espirituales impartidos por los jefes de Recursos Humanos.

Y se cargará los convenios colectivos para esclavizar uno a uno a los curritos.

Que los franquistas estén ya haciendo cola en sus colegios electorales para lo mismo, pues es normal. Como es sabido, Vox es en esencia un partido franquista, repleto de tics anticonstitucionales y de toda la parafernalia que caracteriza al fascismo español. Eso sí, no sacan la bandera con el aguilucho porque saben que espantan hasta a los muertos.

Que los taurinos más radicales y asentados en barrera formen parte de los forofos de estos señores gachones, también se entiende. Vox defiende al toro y a los toreros como parte del patrimonio cultural indisoluble de España, con el arrastre del morlaco como mayor expresión de este singular arte de sangre, sudor y albero.

Que los especuladores de la Bolsa o la vida hayan comprado todas las papeletas de Vox y que las depositarán el domingo en las urnas, pues tiene que ver con la máxima rentabilidad y barra libre que les ofrecen Abascal y compañía. Normal.

Que los cazadores de caza mayor, posiblemente ricos, empresarios, franquistas, taurinos y especuladores, lleven días ensayando, con el carné en la boca, eso de votar a Vox, pues no es nada extraño.

Saben que como Vox logre un grupo político importante va a permitir la caza mayor pero a lo grande, es decir, se podrá cazar en el Serengeti español (PN de Cabañeros) elefantes, rinocerontes, leones, jirafas… ¡Qué coño, hasta dinosaurios!

Pero más trabajo me cuesta entender el entusiasmo que muestran los cazadores de caza menor –en mi pueblo hay muchos-, que por lo que me cuentan están convencidos de que Vox va a llenar los campos de conejos, liebres, perdices, palomas torcaces, zorzales, sin restricciones de ningún tipo y con garantías de que se matará todo lo que se tire o te devuelven tu voto.

No entiendo esta afición de estos cazadores por Vox, porque la inmensa mayoría ni son ricos, ni empresarios trentinos, ni franquistas, ni taurinos radicales ni especuladores mangantes. Son simplemente trabajadores honrados que mal que bien llegan a final de mes a duras penas, y que les va mucho mejor que a sus padres, que fueron pobres o pobres de solemnidad; caninos del mundo, en definitiva, como el 90% de la humanidad.

Ellos, mirando detenidamente el programa económico que plantea Vox, serían los principales perjudicados.

Por ejemplo, la bajada de impuesto que beneficiará a los ricos será a costa del actual sistema sanitario público, que se tornará en absolutamente inviable, junto a otros pilares del Estado del bienestar.

¡Como se entere la abuela, que va un día sí y otro también al médico de familia, va a repartir hostias como panes!

Una puerta grande para las mutuas privadas y para la caridad. Muy caro nos va a salir el conejo, ¿no?

En materia laboral, por poner otro ejemplo, Vox bajará los costes de indemnización hasta dejarlos en 20 días por año, y pretende meterle mano al sistema de protección al desempleo, porque, como es sabido, solo acoge a gente sospechosa de no querer currar, entre otros vagos y maleantes, según el peculiar ideario de estos populistas de tomo y lomo con un toque racista y xenófobo y un chorrito de vinagre.

Más beneficencia al canto.

Demasiada tela por una perdiz, ¿no?

En cuanto a “la avalancha de pensionistas” que se avecina, pues un sistema semiprivado como paso previo a un sistema privado, y caridad, mucha caridad, un padrenuestro de primero y otro de segundo, alguna avemaría como postre y una copita de vino consagrado para rematar el menú de Ponga un pobre a su mesa (o 20 millones).

Zorzales a precio de oro. ¿no?

En fin, que Dios nos coja confesados si los trabajadores votan como los hijos de la polla del amo.

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*Periodista político. Artículo de opinión en Publico.es, 7 noviembre, 2019

La pugna en la derecha

Xavier Casals – elperióco.es

Abascal está sustituyendo al líder de Ciudadanos como gran beneficiario del antisecesionismo, según las encuestas

Durante el debate electoral televisado este lunes Albert Rivera exhibió un adoquín que habrían lanzado manifestantes de la plaza de Urquinaona a la policía. La imagen de Rivera y su loseta se hizo viral, pero es probable que no le aporte un alud de votos, pues -según las encuestas- Santiago Abascal, líder de Vox, le estaría substituyendo como gran beneficiario del antisecesionismo. De confirmarlo las urnas, el 10-N asistiremos a la substitución del nacionalismo español desacomplejado de Cs, de marchamo liberal, por el esencialista de Vox. De este modo, como analizamos a continuación, podría empezar a concluir una etapa política iniciada en el 2006.

Cs y UPyD: la extraña pareja  

Ese año se constituyó Cs en Catalunya liderado ya por Rivera y en los comicios catalanes celebrados entonces obtuvo tres escaños que revalidó en los del 2010. Hizo bandera de los derechos lingüísticos de los castellanohablantes y se declaró contrario al nacionalismo catalán desde un claro nacionalismo español (visible en su lema ‘Catalunya es España. Tú lo piensas, nosotros lo decimos’). Aunque se autodefinió de centro-izquierda y socialdemócrata, en las elecciones europeas del 2009 se coaligó con el partido conservador y euroescéptico Libertas.

A la vez, fue el referente de una formación similar surgida contra el nacionalismo vasco en el 2007, Unión, Progreso y Democracia (UPyD), que lideró la exsocialista Rosa Díez. Este partido y Cs, incapaces de pactar, protagonizaron una pugna surrealista que plasmaron sus lemas en los comicios europeos de 2014: ‘La unión hace la fuerza’ (UPyD) y ‘La fuerza de la unión’. Finalmente se impuso electoralmente Cs, con un Rivera jaleado como líder de la “resistencia constitucional” en Catalunya.  

Rivera y la ‘operación Roca’ al revés

Ello le permitió protagonizar una suerte de ‘operación Roca’ a la inversa. Tal expresión designó en 1983 el apadrinamiento por CiU del Partido Reformista Democrático (PRD), que acaudilló Miquel Roca. Concebido como “una propuesta catalana para la modernización del Estado”, el PRD debía ser una bisagra centrista entre PSOE y PP. Pero fracasó en las elecciones de 1986 (0,9% del voto) y desapareció. Desde tal óptica, el 2015 fue el turno de una ‘operación Rivera’: ese año la reacción contra el proceso secesionista catalán catapultó a Cs al Congreso de los diputados (13,9%) como aparente partido bisagra de PP y PSOE.

En sintonía con este marco, en el 2017 Cs se definió como «constitucionalista, liberal, democrático y progresista». Pero en los comicios de Andalucía del 2019, en los que Vox emergió institucionalmente (10,9%), Cs empezó a virar a la derecha al formar un gobierno allí con el PP con apoyo de Abascal. Y tras las elecciones del 28-A un Cs crecido (15,8%) se negó a pactar con el PSOE al apostar por substituir a un PP a la baja (16,6%) como gran partido del centroderecha.

Vox: ¿Llega y gana?

En tal escenario, el contundente antisecesionismo de Abascal ha superado al de Rivera y Pablo Casado. Pero mientras el PP ha sobrevivido como gran partido, Cs parece hundirse ante Vox. Su demanda de aplicar un ‘155 premium’ en Catalunya (compartida con Casado) palidece ante la supresión de las autonomías que reclama Vox y su petición de declarar el estado de excepción. También el liderazgo antisecesionista de Rivera parece sucumbir ante el de Abascal. Este, nacido en Amurrio, se forjó en los ámbitos más duros del PP vasco y porta pistola, un recuerdo de las amenazas que recibió de ETA. Además, Vox lideró el castigo al independentismo al representar a la acusación popular en el juicio a los líderes independentistas. Por consiguiente, Vox rentabiliza hoy la protesta antisecesionista en España al situarla los sondeos como tercera o cuarta fuerza. El adoquín de Rivera es, pues, munición para un Abascal a quien se ha aludido como eventual vicepresidente de un Gobierno que liderase el PP si las urnas lo permitieran.

De Cs a Vox: un cambio decisivo

Ahora bien, Vox defiende un patriotismo esencialista muy distinto al “patriotismo constitucional” de Cs. Abascal escribió en el 2008 -con el filósofo Gustavo Bueno- que la nación designa a los vivos y “a los muertos que la constituyeron y mantuvieron, y a los hijos que aún no han empezado a vivir”, por lo que “el Pueblo no puede decidir, y menos aún una parte suya, sobre la Nación española”. En suma, Vox quiere preservar una España cuyo origen se diluye en el tiempo contra el secesionismo y una supuesta “invasión migratoria”. Así las cosas, su más que probable ‘sorpasso’ de Cs este domingo transformará por completo la política española.

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ENTREVISTA | Candidato de Más País

Íñigo Errejón: «Sánchez e Iglesias nos llevan derechitos a terceras elecciones mientras Vox no para de subir» – Eldiario.es

–El candidato de Más País critica que «Abascal pudo dar un mitin sin que nadie le contestara toda la sarta de mentiras que dijo en televisión»

–Errejón se muestra optimista pese a las encuestas: «En mayo todas las encuestas daban a Más Madrid entre 7 y un 8% y obtuvimos un 15%»

–«La gente decepcionada tiene ahora una opción que votar, una opción que no ha faltado al respeto a su voto en las anteriores elecciones», defiende

Texto completo de la entrevista :

https://www.eldiario.es/politica/Inigo-Errejon-Sanchez-Iglesias-Vox_0_960655061.html

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