Derechos Humanos, Extremismo radical, Migraciones y refugiados, Racismo&discriminación, Violencia, Xenofobia

La extrema derecha, el desafío de Alemania

Feb 21 2020

Análisis, por Franco Delle Donne*

Doscientos muertos desde 1990. Ese es el número de las víctimas de la violencia de extrema derecha en Alemania. Los nueve asesinatos de ayer en los alrededores de Frankfurt han engrosado las cifras y han puesto en estado de conmoción a la nación germana. Sin embargo ¿debería sorprender que haya sucedido esta tragedia?

Desde hace varios años en Alemania están aumentado las expresiones ultraderechistas. No sólo existe un partido político como Alternative für Deutschland (AfD, Alternativa para Alemania) con un claro discurso del odio que polariza a la sociedad y azuza sentimientos racistas y xenófobos. También han surgido organizaciones antiinmigración como los Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente (PEGIDA) o el Movimiento Identitario (Identitär Bewegung). Sus narrativas apuntan a generar miedo en la población y culpar de todos los males a los extranjeros. Su marco conceptual es la amenaza permanente.

En pos de sostener ese estado de crispación estos grupos propagan las teorías conspirativas, la desinformación y la manipulación de datos. Les brindan herramientas a los más extremistas para que profundicen su odio y posibilitan que las tragedias como la del miércoles se reproduzcan. Hace pocos meses sucedió algo similar en Halle, al Este del país. Y en esa misma región, hace pocas semanas, la oficina de un diputado federal amaneció baleada. Cabe destacar ese legislador es el primer diputado negro de Alemania.

El verdadero peligro

En este contexto los partidos políticos y sus dirigentes han tenido problemas para hacer frente a esta tendencia. Algunos han optado por una estrategia peligrosa: copiar ciertos elementos del discurso derechista para quitarle adeptos y recuperar electorado. El resultado fue desastroso. Estos partidos no sólo perdieron más votantes, sino que reforzaron a la ultraderecha. En otras palabras, iniciaron un proceso de normalización del discurso de la derecha radical.

El gran peligro de la normalización de la agenda y de las ideas de estos grupos es convertirlos en moneda corriente, es naturalizarlos, es legitimarlos. Y ese es el objetivo más importante de las fuerzas ultraderechistas en toda Europa.

La desesperación de los líderes de AfD por despegarse del trasfondo racista de los ataques del miércoles los deja expuestos. Saben que su comunicación y su accionar político conllevan consecuencias. No es posible establecer causalidad. Sin embargo, su contribución a fortalecer los valores e ideas que defienden extremistas de derecha, neonazis, nativistas, identitarios y Reichsbürger, entre otros, es evidente. En sus discursos despliegan teorías conspirativas que hablan, por ejemplo, de un plan internacional para “repoblar” Alemania con musulmanes. Incluso han calificado de “vergonzoso” el monumento a las víctimas del Holocausto ubicado en Berlín.

El desafío de Alemania, de su dirigencia y de sus ciudadanas y ciudadanos en general es posiblemente el más importante desde el fin de nacionalsocialismo. El primer artículo de su ley fundamental, el equivalente a una constitución, reza: “La dignidad humana es inviolable”. Esa frase sobre la que se asienta el espíritu de la República Federal de Alemania es opuesta a las ideas radicales y xenófobas que se ocultan detrás de la violencia ultraderechista. En la defensa de esa frase está la clave para que la sociedad alemana pueda impedir que esta epidemia ultra siga creciendo.

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* Franco Delle Donne es Doctor en Comunicación Política por la Freie Universität Berlin. Es coeditor del libro Epidemia Ultra. La ola reaccionaria que contagia a Europa (2019, Independiente) y coautor del libro Factor AfD. El retorno de la ultraderecha a Alemania. En Página12, Argentina, 21.02.20

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Anexo:

Conmoción en Alemania tras dos ataques xenófobos

Al menos once personas murieron, incluyendo el agresor de ultraderecha 

Los atentados fueron perpetrados en dos bares de la localidad de Hanau, cerca de Frankfurt. Antes de ser hallado muerto en su departamento, el atacante identificado como Tobias R., mató a su madre

Un alemán de 43 años que proponía en Internet el «exterminio completo de muchas culturas y razas» mató a tiros a nueve personas e hirió de gravedad a otras cinco. Varias de las víctimas serían de nacionalidad extranjera. La fiscalía destacó que entre los muertos se encuentran un bosnio y un búlgaro, aunque autoridades turcas y kurdas coinciden en reportar víctimas. Los ataques fueron perpetrados en dos bares de la localidad de Hanau, cerca de Frankfurt. Antes de ser hallado muerto en su departamento, el atacante identificado como Tobias R. asesinó a su madre, según datos de la Fiscalía.

El agresor dejó un video plagado de teorías conspirativas sin sentido, y un manifiesto donde extiende su discurso de odio racial, dirigido a países asiáticos y africanos. La fiscalía federal alemana intenta ahora comprobar si tuvo contactos con terroristas de ultraderecha o si llevaba tiempo planeando el ataque. 

«El probable autor fue encontrado sin vida en su domicilio en Hanau. Las fuerzas especiales de intervención de la policía descubrieron allí otra persona sin vida. La investigación continúa», informó la policía alemana en la mañana del jueves. Más tarde se descubrió que esa persona era su madre. El padre del asesino fue hallado ileso fuera del departamento. Los investigadores también identificaron el auto de Tobias R., que contenía en su interior municiones y cargadores. El acusado tenía además licencia de caza. 

Los nueve muertos, varios de los cuales serían de origen o nacionalidad extranjera, tenían entre 21 y 44 años, según la fiscalía antiterrorista, que definió el móvil como «profundamente racista». Un bosnio y un búlgaro figuran entre los fallecidos. Para la Confederación de las Comunidades del Kurdistán en Alemania, entre los muertos figuran varias víctimas de origen kurdo, mientras que el embajador de Turquía en Alemania dijo que cinco de los asesinados eran ciudadanos turcos. 

Cronología del horror

El primer ataque tuvo como blanco un bar de narguile, el Midnight, ubicado en la ciudad de Hanau, situada a unos 20 kilómetros de Frankfurt. Allí se produjeron las primeras cuatro muertes. Los bares de narguile son lugares donde la gente se reúne para fumar tabaco con distintos sabores a través de una pipa. La tradición surgió en la India y se extendió rápidamente hacia otras regiones de Medio Oriente.

El autor del ataque se fue del lugar en coche y, según la policía, se dirigió a la Plaza Kurt-Schumacher, en el barrio de Kesselstadt. Allí se produjo un segundo tiroteo frente al Arena Bar, que causó otras cinco muertes. Las víctimas, incluida una mujer embarazada, estaban en la zona de fumadores y serían de origen kurdo. «Las víctimas son personas que conocemos desde hace años», comentó el hijo del gerente del bar. Según el joven, que estaba ausente al igual que su padre en el momento del tiroteo, dos empleados figuran entre las víctimas. «Es una conmoción para todo el mundo», dijo.

El jueves, una decena de personas se concentraron frente a los locales. «Conocía bien a la gente que estaba en este bar. No es normal lo que pasó, podría haber sido yo», dijo Ahmed, un vecino del barrio de 30 años. «No entiendo, no tenemos problemas con el racismo aquí», se sorprendía otra vecina. 

En un mensaje solemne, la canciller alemana Angela Merkel expresó sus condolencias y confirmó que hay numerosos indicios que apuntan a una motivación «ultraderechista, racista y de odio» sobre personas de otro origen. «El racismo es veneno. El odio es un veneno que existe en nuestra sociedad y que es culpable de muchos crímenes», se lamentó Merkel, evocando una serie de asesinatos y atentados ocurridos durante las últimas dos décadas ligados al terrorismo de extrema derecha y al fanatismo religioso.

Por su parte ,el presidente Frank-Walter Steinmeier tachó de «brutal y sinsentido» el atentado, y pidió «solidaridad y sentimiento de «comunidad para combatir al odio». Steinmeier hizo estas declaraciones en un pequeño discurso durante la vigilia organizada en Hanau, lugar donde se produjeron los ataques. El mandatario aseguró además que los crímenes dejan a los ciudadanos «consternados, desorientados y enojados» y quizá «con la sensación de estar solos». 

«Video y manifiesto»

El asesino identificado como Tobias R. tuvo una formación académica en gestión y finanzas. Antes de los ataques, dejó un video y un manifiesto de 24 páginas que alimentan la hipótesis de un crimen de odio supremacista. 

El sospechoso del ataque escribió en el manifiesto que odiaba a los extranjeros y a las personas de color, y pidió la destrucción de varios países del norte de África, Oriente Medio y Asia Central. A diferencia del documento, el video fue grabado en inglés. En menos de dos minutos, el criminal realiza declaraciones confusas y repetitivas sobre distintas teorías conspirativas. 

«Ciertas personas de mi propio país han contribuido al hecho de que ahora tenemos grupos étnicos, razas o culturas en nuestro medio que son destructivas en todos los sentidos», afirmaba. También destaca que ha sido «vigilado toda su vida por los servicios secretos», y se describe como escritor y «soltero involuntario».

Además, el presunto asesino envió un mensaje personal a los estadounidenses: «En su país existen profundas bases militares subterráneas. En algunas de ellas alaban al mismísimo diablo. Abusan, torturan y matan a niños pequeños en una cantidad increíble y esto ocurre desde hace un largo período de tiempo».

Peter Neumann, fundador del Centro Internacional para el Estudio de la Violencia Política del King’s College de Londres, que analizó el manifiesto de Tobias R., dijo que el sospechoso no señala al islam como objetivo. La justificación para matar poblaciones enteras se hizo en «términos explícitamente eugenistas», es decir, bajo la idea de superioridad racial, destacó Neumann en declaraciones al diario The Independent. (P-12, Agencias)

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