Economía y Finanzas, Salud, Sociedad civil

La factura del virus

Feb 25 2020

Editorial – El País

Los mercados acusan la inquietud por la propagación del Covid-19; el cierre desordenado de fronteras no es la solución

La expansión del coronavirus por el norte de Italia, donde se ha cobrado ya siete muertos, ha causado una profunda depresión en los mercados bursátiles europeos. Todas las Bolsas registraron serias caídas, desde el 5,4% de la de Milán hasta el 4% de las de Fráncfort, París o el español Ibex 35. Los mercados reaccionan con desconfianza a las dificultades evidentes para frenar y confinar la propagación de la enfermedad, y manifiestan las pésimas expectativas inmediatas en el mercado turístico mundial, el transporte, las líneas aéreas y el consumo. La caída bursátil es la más grave desde la suscitada por el Brexit, lo cual da una idea precisa de la inquietud que se ha apoderado de los inversores. De forma súbita, la propagación de la Covid-19 constituye una amenaza económica tan peligrosa como la guerra comercial, el Brexit o la desaceleración, aunque probablemente vaya a ser menos persistente.

La ministra de Economía, Nadia Calviño, ha pedido serenidad a los inversores y tranquilidad a los mercados; asegura que el impacto económico del virus será limitado si la enfermedad puede controlarse durante el primer trimestre. La apelación a la calma es oportuna porque la entrada del virus de Wuhan en Italia invita a tomar decisiones atolondradas, guiadas por el pánico. La más nefasta sería el cierre unilateral de fronteras; una decisión así yugularía los flujos turísticos y ahondaría un poco más en la ralentización económica europea.

Como en todos los episodios de crisis, la respuesta europea tiene que coordinarse desde las instituciones europeas. No estaría de más que los organismos europeos, el Parlamento o la Comisión, establecieran un protocolo común para frenar en lo posible los riesgos sanitarios sin recurrir al cierre desordenado de las fronteras en primera instancia. Es verdad que la potencial pandemia (así la definió ayer la Organización Mundial de la Salud) se encuentra con incógnitas sanitarias evidentes, pero en estos momentos cerrar las fronteras quizá reportara pocas ventajas sanitarias y, por el contrario, causaría daños considerables a la economía europea. En cualquier caso, las decisiones no deben ser unilaterales.

La crisis sanitaria en el norte de Italia sugiere, en todo caso, que el impacto económico de la Covid-19 tiene que volver a la mesa de cálculo. El Fondo Monetario Internacional estimó recientemente su coste en el 0,2% del PIB global; probablemente será superior, dependerá de su duración y de la capacidad de las instituciones sanitarias internacionales para frenar la expansión del virus. Por el momento, la irrupción en Europa parece indicar desconcierto y contribuye a respaldar la percepción de que el riesgo de propagación no está controlado; es urgente que las autoridades europeas e italianas expliquen a la opinión pública cuál es el plan para cancelar ese riesgo. 25.02.20

—————————

Anexo:

China: el Covid-19, la peor emergencia en salud desde 1949

Afp, Ap y Europa Press

Pekín. El nuevo coronavirus, considerado por China como su emergencia sanitaria más grave desde 1949, obligó ayer a Corea del Sur a proclamar la alerta máxima, a Italia a establecer la cuarentena en varias ciudades y suspender el carnaval de Venecia y presentaciones en La Scala de Milán, mientras varios países cerraron sus fronteras con Irán por el Covid-19.

El virus, que apareció en diciembre en la ciudad china de Wuhan, ha matado a 2 mil 592 personas e infectó a unas 77 mil en China continental, y ya se ha propagado por dos docenas de países, donde ha dejado 24 muertos y mil 200 contagiados.

El presidente chino, Xi Jinping, declaró que el Covid-19 constituye la emergencia sanitaria más grave en China desde la fundación del gobierno comunista en 1949, y reconoció deficiencias en la respuesta a la epidemia.

Mientras en el gigante asiático el ritmo de expansión parece haber caído –648 nuevos contagios de sábado a domingo–, fuera del país se ha despertado gran preocupación.

En Corea del Sur, el presidente Moon Jae-in, decidió activar el nivel más alto de alerta por enfermedades infecciosas, tras confirmar siete muertos y 764 contagios por el virus en el país. La epidemia de Covid-19 está en un momento decisivo. Los próximos días serán cruciales, señaló.

El máximo nivel de alerta permitirá a las autoridades cerrar temporalmente las escuelas, reducir el transporte público y los vuelos con destino y origen en Corea del Sur.

Irán registró ocho muertos y 43 contagios por el coronavirus, convirtiéndose en el país con más víctimas por el Covid-19 fuera de China, lo que llevó a Turquía, Jordania, Pakistán, Afganistán y Armenia a cerrar sus fronteras o prohibir los viajes.

La república islámica, sometida a severas sanciones estadunidenses desde que Washington abandonó el pacto nuclear en 2018, adoptó medidas drásticas para luchar contra la epidemia, entre ellas el cierre de los establecimientos educativos en 14 provincias. La capital, Teherán que cuenta con 8 millones de habitantes será puesta en cuarentena si aumentan los casos.

El guía supremo iraní, Ali Jamenei, acusó a la prensa extranjera de servirse de la epidemia como pretexto para entorpecer las elecciones legislativas del viernes pasado, marcadas por un gran abstencionismo y que ganaron los ultraconservadores.

En Italia, 52 mil personas se despertaron ayer en zonas de cuarentena impuestas en Lombardía y Véneto, donde ni la entrada ni la salida estaba autorizada salvo excepciones particulares, como decretó el primer ministro Giuseppe Conte.

Las autoridades del norte de Italia cerraron escuelas, museos, cines y lugares emblemáticos como la catedral de Milán, el célebre Duomo y el teatro La Scala, y suspendieron el Carnaval de Venecia ante el aumentó a 152 de los casos de coronavirus, que causó tres muertes, la última, ayer, de una anciana que padecía cáncer.

Italia es el país europeo más afectado por el virus. El foco se encuentra en Codogno, cerca de Milán. Todos tenemos miedo, pero cruzamos los dedos, esperamos que todo vaya bien, declaró, una empleada de farmacia, el único tipo de establecimiento que puede permanecer abierto.

Los países vecinos de Italia, como Francia, Suiza y Austria siguen atentos la situación en la península, y se preparan para una epidemia de Covid-19. El nuevo ministro de Salud, Olivier Veran, estimó muy probable la posibilidad de nuevos casos en Francia.

Un tercer pasajero del crucero Diamond Princess, en cuarentena en el puerto japonés de Yokohama, murió tras haber contraído el coronavirus, informaron medios locales. Se trata de un hombre de unos 80 años que se enfermó a bordo y luego fue trasladado a un hospital local.

Pese al confinamiento impuesto al crucero, más de 600 personas han dado positivo por coronavirus, de las cuales varias docenas se hallan en estado grave.

La multiplicación de nuevos contagios fuera de China confirma la alarma de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el riesgo de propagación de la epidemia de Covid-19, alertaron expertos, que pidieron reforzar la vigilancia.

La epidemia ha dado un profundo giro estas últimas 48 horas. La OMS y sus estados miembros deben reflexionar y pasar de una estrategia de contención a una de paliación, es decir, reducir el impacto negativo de la propagación del virus, estimó el profesor Devi Sridhar, responsable del programa de gobernanza sanitaria en la facultad de Medicina de Edimburgo.

Para la médica Nathalie MacDermott, del King’s College de Londres, la evolución de la epidemia es muy preocupante por la dificultad para identificar a la persona que está en el origen de los últimos focos epidémicos.24.02.20

admin