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LA BECHTEL Y SU PARENTESCO CON EL AGUA

May 26 2003

Por Vandana Shiva (*)

NUEVA DELHI, May (IPS) La presencia en Iraq de Bechtel, la
compañía estadounidense que tiene una larga historia en relación a
los conflictos sobre el agua, es una fórmula segura para el
desastre. Su contrato por 680 millones de dólares para la
reconstrucción de Iraq incluye pero no está limitado a «los
sistemas municipales de agua y alcantarillado, las principales
infraestructuras de irrigación y dragado, la reparación y el
mejoramiento del puerto marítimo de Umn Qasr.»

La política de Bechtel de impulsar la privatización del agua ha
desestabilizado a comunidades locales en otras partes del mundo.
En el árido Medio Oriente, con una ya candente disputa
internacional sobre el agua, el intento de una multinacional de
controlar este recurso vital puede agravar la situación.

Los ríos Tigris y Eufrates son una tabla de salvación en Medio
Oriente. La planicie aluvial entre estos dos ríos fue la cuna de
civilizaciones milenarias incluyendo la asiria, la babilónica y la
sumeria. Hoy en día, estos ríos representan un recurso primordial
para la gente de la región, a la vez que un grave motivo de
conflicto. La construcción en gran escala de represas por parte de
Turquía ha causado la reacción de los estados ribereños de Siria e
Iraq. Con más de la mitad del caudal de ambos ríos generada en su
territorio, Turquía se ha convertido, a través de sus represas, en
el gran regulador de sus aguas. A Siria e Iraq les preocupa
que las necesidades turcas de riego y generación de electricidad
determinen cuánta agua puede llegar a sus territorios. La UNESCO
anunció recientemente que se creará un organismo de integrado por
científicos con la misión de mediar en las disputas sobre recursos
hídricos.

El antecedente más conocido sobre la codicia de la Bechtel es el
de Cochabamba, una región de Bolivia donde el agua es escasa. En
1999, el Banco Mundial recomendó la privatización de SEMAPA, la
empresa municipal de agua, por medio de una concesión a Aguas
Internacionales, subsidiaria de Bechtel. En octubre del mismo año,
una Ley sobre Agua Potable y Saneamiento fue aprobada, dando por
terminados los subsidios gubernamentales y abriendo paso a la
privatización.

En una ciudad donde el salario mínimo mensual no alcanza a 100
dólares, el costo promedio familiar del consumo hídrico llegaba a
20 dólares, equivalente al costo de alimentar a una familia de
cinco personas durante dos semanas. En enero del 2000 se formó
una alianza ciudadana, la Coordinadora de Defensa del Agua y de
la Vida, que paralizó la ciudad durante cuatro días a través de
la movilización popular. Entre enero y febrero del 2000,
multitudes de bolivianos marcharon hacia Cochabamba, proclamaron
una huelga general y detuvieron todos los medios de transporte.

El gobierno prometió bajar el precio del agua, pero nunca lo
hizo. En respuesta, la Coordinadora organizó una marcha pacífica
pidiendo la revocación de la nueva ley y de la privatización, la
terminación del contrato con la Bechtel y la participación
ciudadana en la preparación de una ley sobre el agua. Las
demandas de los manifestantes fueron reprimidas violentamente
-hubo muertos, detenciones y censura de prensa- pero continuaron.
Finalmente, el 10 de abril, el pueblo ganó y la Bechtel se fue
de Bolivia. El gobierno fue obligado a revocar la legislación
sobre la privatización hídrica y la SEMAPA fue cedida a los
trabajadores y a la población, junto con sus deudas.

En Cochabamba, la sociedad ha asumido el reto de establecer una
democracia del agua, pero la Bechtel está demandando una
indemnización al gobierno de Bolivia, que a su vez está acosando
y amenazando a los activistas de la Coordinadora.

A juzgar por su comportamiento en Bolivia, Bechtel podría tratar
de controlar los recursos ídricos de Iraq, no sólo las obras de
reconstrucción, si la comunidad internacional y los iraquíes no
permanecen vigilantes.

En India, Bechtel ha participado con Enron en el proyecto de una
central eléctrica en Dabhol. Este proyecto tuvo como
consecuencias la infracción de normas sobre el medio ambiente, la
represión de protestas locales y acuerdos secretos por miles de
millones de dólares. El caso fue un tema de debate político en la
campaña para las elecciones estatales. El partido que se oponía al
proyecto ganó los comicios, pero tras el triunfo, dio marcha atrás
y transó un nuevo contrato para la central eléctrica.

También en India, Bechtel está actualmente involucrada en la
privatización hídrica en Coimbatore/Tirrupur como integrante de un
consorcio con Mahindra y Mahindra y United International North West
Water. Este contrato, como otros contratos de privatización del
agua, no se ha hecho público. Es evidente que los negocios que se
tratan en secreto, no ayudan a promover la libertad, sino a
debilitarla junto con la democracia.

Los ejecutivos de Bechtel codician el mercado de Iraq desde hace 20
años. En 1983 Donald Rumsfeld, entonces enviado especial para el
Oriente Medio de la administración Reagan, se reunió en Bagdad con
Sadam Husein para discutir un proyecto para la construcción de un
gigantesco oleoducto propuesto por la Bechtel. Husein, que tenía la
costumbre de preferir a las compañías francesas, alemanas y rusas,
rechazó la propuesta. Ahora, desde su cargo de Secretario de Defensa
de Estados Unidos, Rumsfeld ha dirigido la guerra para remover el
obstáculo que representaba Husein y despejar el camino para el
ingreso de Bechtel a Iraq. (FIN/COPYRIGHT IPS)

(*) Vandana Shiva, escritora y promotora de campañas internacionales
a favor de las mujeres y del ambiente. En 1993 recibió el Right
Livelihood Award, una distinción alternativa al Premio Nobel.

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