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EL FORO SOCIAL MUNDIAL Y LA CONSTRUCCION DE UN NUEVO ORDEN DEMOCRATICO INTERNACIONAL

Ene 27 2005

Por Josep Xercavins i Valls (*)

MADRID, Ene (IPS) – La nueva edición del Foro Social Mundial en Porto Alegre será uno de aquellos momentos singulares en el que todas las personas, organizaciones, movimientos que quieran y puedan participar en él podrán intentarán encontrar nuevas energías, nuevas propuestas, para recorrer los seguramente también difíciles días del próximo año.

Las dinámicas de este foro, celebrado por primera vez en el 2001, con ediciones sucesivas y multitudinarias en el 2002 y el 2003 siempre en Porto Alegre, y con un salto arriesgado, pero con ello aún más exitoso, a Mumbai (India) en el 2004, vuelve este enero del 2005 a Porto Alegre y recupera la coincidencia de fechas con el Foro Económico de Davos para seguir proclamando que «otro mundo es posible». ¿Quién puede negarlo? ¿Pero qué y cómo construirlo?

La primera novedad de la quinta edición es que girará en torno a 11 espacios temáticos que, por primera vez, han sido fijados, no por la decisión de un órgano creado para ello, sino como resultado de una consulta previa, a través de Internet, a todas las personas y organizaciones que habían participado en las ediciones anteriores. Un éxito de una innovadora experiencia de democracia participativa a nivel mundial que nos vuelve a cuestionar, además, algunos anquilosamientos de nuestras propias estructuras y metodologías democráticas más clásicas.

Pues bien, de estos 11 espacios, aparte de algunos obvios y tan imprescindibles en estos precisos momentos como los de «Paz, desmilitarización y lucha contra la guerra», «Economías por y para los pueblos», o «Afirmando y defendiendo los bienes comunes de la tierra y de los pueblos», el FSM tendrá un espacio temático que trabajará «Hacia la construcción de un orden democrático internacional».

Creo que, definitivamente, el Foro empezará a dar el paso que tanto se le ha demandado: que no solo se lamente, que no solo proteste, sino que proponga qué otro mundo quiere construir y cómo hacerlo.

En este sentido, y en la medida que como Foro Mundial de Redes de la Sociedad Civil -UBUNTU- venimos promoviendo una «Campaña Mundial para la profunda Reforma del Sistema de Instituciones Internacionales», creo que en Porto Alegre 2005 va a ser posible ampliar notablemente la conciencia y las alianzas ciudadanas mundiales en torno a algunos puntos programáticos que, con la difícil realidad que estamos viviendo, deben sacarse del espacio de las utopías para entrarlos en el terreno de las propuestas políticas concretas y transformadoras que se quieren y con el acuerdo de cada vez más actores internacionales se deben conseguir implementar.

Para mí estos puntos del programa de construcción de un orden democrático internacional se pueden enunciar de la siguiente forma (se pueden más desarrollados en los documentos clave de la campaña citada:
http://www.reformcampaign.net):

1) Un fortalecimiento, que solo puede basarse en una democratización profunda, de Naciones Unidas. Democratización que pasa por, planteando un objetivo a largo plazo de sistema bicameral -la Asamblea General de los Estados como cámara territorial y un Parlamento Mundial elegido directamente por los ciudadanos y ciudadanas del mundo-, dé, a corto plazo, una mayor legitimidad democrática y, por lo tanto, una mucha mayor fuerza y aplicabilidad, a las votaciones y resoluciones de la Asamblea General de los estados. La sociedad civil organizada, las autoridades locales, las grandes corporaciones , los nuevos actores de la arena internacional deben participar directamente en todos los procesos deliberativos de Naciones Unidas.

2) Una reforma del Consejo de (Paz y) Seguridad que se base en una presencia real y efectiva en el mismo de la realidad regional mundial (?frica, Asia, Europa, Latinoamérica, mundo ?rabe, Norteamérica), con una involucración preceptiva y real de estas respectivas realidades en la resolución de cualquier conflicto en su interior. Las decisiones en este consejo reformado deben tomarse por muy amplias mayorías pero eliminando el «derecho de veto».

3) Una refundación de las instituciones financieras, económicas y comerciales mundiales en el seno de Naciones Unidas, retornando, en el caso de las primeras y las segundas -Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial- a sus mandatos iniciales y encargándoles de nuevos (garantizar la estabilidad monetaria y macroeconómica en el mundo, construir desarrollo allí donde es necesario hacerlo con la contribución, como fondos de cohesión y nunca más como prestamos usureros, de un heraldo público mundial construido a partir de una política fiscal de ámbito global sobre, en primer lugar, los capitales financieros más volátiles), y acabando, en el caso de las terceras Organización Mundial del Comercio- con las dinámicas comerciales con fines puramente especulativos o de maximización de beneficios económicos a cualquier coste social o ambiental.

Solo estos tres grandes pasos que, por orden inverso al expuesto: a) permitirán evolucionar hacia mundo más justo, equitativo y equilibrado que minorice las raíces del odio y del enfrentamiento entre humanos; b) devolverán a la política internacional su papel de prevención del conflicto y de construcción de una cultura de paz y de un clima de confianza y respeto a las diversidades de todo tipo; c) y pondrán la democracia y los derechos humanos individuales y colectivos como máximos valores también a la escala planetaria; solo estos tres grandes pasos, resultados solo esperables de un orden realmente democrático internacional, permitirán vivir pronto en este otro mundo posible tan necesario. (IPS)

(*) Josep Xercavins i Valls, miembro del Consejo Internacional del Foro Social Mundial en representación del secretariado del Foro UBUNTU