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El insondable camino de Humala

Ene 18 2006

Por Ángel Páez

LIMA, ene (IPS) – Desde que el líder nacionalista peruano Ollanta Humala, Hugo Chávez y Evo Morales se reunieron este mes en Caracas, la prensa limeña los llama «la troika andina» por sus supuestas coincidencias políticas. Pero aún es difícil saber si este militar girará a la izquierda en caso de llegar al gobierno.

En la biografía del teniente coronel retirado del ejército no existen antecedentes de militancia izquierdista, quizás porque la mayor parte de los 25 años que sirvió como oficial en los cuarteles se reprimía cualquier expresión política en el marco de la lucha de los años 80 y 90 contra la insurgencia maoísta de Sendero Luminoso y la marxista del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru.

Lo que sí hizo Humala en los cuarteles fue formar «círculos de estudios» con su hermano Antauro, otro oficial del ejército, para discutir el «etnocacerismo», una forma de nacionalismo extremo de reivindicación indígena ideado por su padre, Isaac, un ex afiliado al Partido Comunista que luchó en los años 50 contra la entonces dictadura del general Manuel Odría.

Pero ahora desestima ese movimiento, que debe su nombre al mariscal Andrés Avelino Cáceres, dos veces presidente de Perú y quien durante la Guerra del Pacífico (1879-1883) resistió la invasión chilena en la cordillera de los Andes con un puñado de guerrilleros indígenas.

Igual, sigue rescatando el indigenismo y se declara nacionalista, perfil que lo acercó al también ex militar Chávez, presidente de Venezuela, y a Morales, al dirigente campesino de la etnia aymara que el 22 de este mes asumirá el gobierno de Bolivia.

A los 43 años, este militar retirado nacido en Lima se consolida como favorito para ganar la primera vuelta electoral del 9 de abril con 28 por ciento de adhesiones, según la encuesta de la firma Apoyo, desplazando a la candidata conservadora Lourdes Flores, quien recoge 25 por ciento de intención de votos, y al ex presidente Alan García (1985-1990), con sólo 15 por ciento.

Preguntado si es de derecha o de izquierda, neoliberal o socialista, este candidato nacionalista a suceder a Alejandro Toledo responde que lo más importante es forjar el cambio de las estructuras sociales y económicas, y que la diferencia radica en si uno está a favor o en contra de ese objetivo.

«Yo soy un nacionalista», señala. «Lo que pasa es que hasta ahora no se ha entendido que en el país los términos de derecha e izquierda ya pasaron. Ahora el debate es entre los que quieren cambiar el sistema y los que quieren defenderlo».

Eso explica, según analistas, el hecho de que Humala haya buscado una alianza electoral con el grupo Con Fuerza Perú, que lidera la ex parlamentaria fujimorista María Jesús Espinoza, al mismo tiempo que intentaba, sin éxito, forjar una frente con el Movimiento Nueva Izquierda, del maoísta Alberto Moreno, y el Partido Socialista, del marxista Javier Diez Canseco.

Humala siempre pensó postularse a la presidencia por el Partido Nacionalista Peruano (PNP), que fundó a mediados de 2005, pero que tuvo muchas dificultades para inscribir formalmente, algo que sólo logró el 4 de este mes.

Esa demora lo llevó a aliarse con el partido Unión por el Perú (UPP), un frente progresista que en 1995 postuló a la presidencia al ex secretario general de la Organización de las Naciones Unidas Javier Pérez de Cuéllar, quien fue derrotado por el entonces presidente Alberto Fujimori (1990-2000) al parecer mediante un fraude.

La idea era formar un frente más amplio con el Movimiento Nueva Izquierda y el Partido Socialista. Sin embargo, las diferencias ideológicas torpedearon el propósito.

«Ollanta Humala ha definido claramente que no es ni de izquierda ni socialista, porque serlo significa tener una ideología y una visión de país que él claramente no manifiesta», dijo a IPS Diez Canseco, candidato presidencial del Partido Socialista.

«Él tiene una aproximación socialista con altas dosis de improvisación, tanto es así que no puede definir cómo va a conseguir el cambio ni con quién lo va conseguir, porque está rodeado de personas que representan ese sistema que dice querer cambiar, de tal manera que hay un divorcio entre lo que dice y lo que hace», apuntó.

Empero, Humala también se ha rodeado de personajes con trayectoria socialista. Así, dejó boquiabiertos a sus competidores cuando presentó como su compañero de fórmula presidencial, a Gonzalo García Núñez, miembro del directorio del Banco Central de Reserva de Perú, quien tomó licencia para participar en las elecciones.

García Núñez, quien ahora es el presidente de la Comisión de Plan de Gobierno del PNP, fue militante de la Izquierda Unida que en los años 80 llevó a la alcaldía de Lima a Alfonso Barrantes, lo cual lo convirtió en el primer burgomaestre socialista de América del Sur.

Este economista e ingeniero dio a conocer las vigas maestras de lo que sería la administración de Humala, que incluye «un nuevo modo de desarrollo, la democratización de la vida económica y social, una sociedad de ciudadanos saludables, seguros y solidarios; calidad de educación, reafirmación de la identidad nacional, la integración latinoamericana y una gestión adecuada de los recursos naturales».

Humala ha declarado que no es enemigo de la inversión extranjera ni de los capitales privados, pero anunció que las reglas de juego, en caso de llegar al gobierno, se harán en función del interés de las mayorías. Incluso «soy capaz de hablar hasta con el diablo» si se trata de contribuir con el país, desafió.

Precisamente, respecto de los capitales chilenos radicados en el país y que rondan los 1.000 millones de dólares, aclaró que no es xenófobo ni antichileno, por lo cual «no tienen nada que temer». Pero luego agregó que prefería que invirtieran «en negocios de comidas rápidas».

Sin embargo, García Núñez ha asegurado que ya no habrá más privatizaciones, «porque es un sistema caduco».

El candidato presidencial del Movimiento Nueva Izquierda, Alberto Moreno, quien más cerca estuvo de aliarse con Humala, cuestionó los planteamientos de éste porque carecen, a su juicio, de sustento ideológico.

«Ollanta se ha definido como nacionalista. No hay ni marxismo ni socialismo en su planteamiento», sostuvo su competidor por izquierda.

«El nacionalismo se plantea progresista en países como el nuestro, y es en ese espectro que está Ollanta Humala. Pero no siempre se condice con su planteamiento, pues también se acerca a sectores que nada tienen que ver con el nacionalismo», puntualizó Moreno en entrevista con IPS.

La referencia es a las reuniones que Humala ha sostenido con asociaciones empresariales para expresarles que no debían temer si ganaba las elecciones. Les garantizó que nada haría de modo unilateral.

«Cuando convoca a los sectores populares, sí tenemos coincidencia con su planteamiento ideológico. Pero cuando se acerca a sectores como la derecha económica, es incongruente», arguyó Moreno.

«La alianza con Ollanta no se produjo porque ha involucionado y ahora considera que un acuerdo con la izquierda no le ayuda en sus proyectos electorales. Por eso hemos tomado caminos separados», explicó.

De hecho, en su programa político no hay nada que se parezca a los postulados de la izquierda.

No obstante, Sinesio López, su profesor de un postgrado de la Universidad Católica de Perú, opina de otra manera. «Ollanta puede ser considerado un hombre de izquierda porque es evidente que busca el cambio y la justicia, pero no es marxista, es más bien progresista», dijo a IPS.

López recordó que el líder nacionalista deseaba escribir una tesis para obtener una maestría sobre el «Ejército y la globalización», con el fin de «analizar cómo afectaba ese proceso de mundialización a la soberanía nacional y sobretodo a las instituciones encargadas de protegerla».

Humala finalizó sus estudios de Ciencias Políticas con mención en Política Comparada, pero no llegó a presentar su trabajo para obtener la maestría.

«Cuando era mi alumno, nunca postuló las ideas de su padre Isaac o su hermano Antauro. Siempre estuvo distanciado de esa ideología, el etnocacerismo», apuntó…

Tanto Isaac Humala como Antauro cuestionan la candidatura de Ollanta y afirman que le ha dado las espaldas al proyecto político de la familia. En cambio, apoyan a Ulises, un hermano mayor que también aspira a la presidencia pero por el partido Avanza País.

Antauro Humala está preso a la espera de condena por haber encabezado una rebelión en la empobrecida localidad andina de Andahuaylas, que le costó la vida a cuatro policías. Éste abrigaba la esperanza de que su hermano, una vez que pasó a retiro en enero de 2005, lideraría su Partido Etnocacerista del Perú, cuyo periódico se llama precisamente Ollanta.

El sociólogo Francisco Loayza, que asesoró a Fujimori cuando aún era un desconocido candidato, también estuvo al lado de Humala en el tiempo en que empezó a germinar el PNP.

«Ollanta Humala se ubica en el espectro de la centroizquierda, al lado de APRA (Alianza Popular Revolucionaria Americana) por ejemplo. Aunque es una especulación ubicarlo en una posición determinada, porque no tiene ideología ni doctrina», dijo Loayza a IPS.

«No se define por un cálculo político. Sabe que la izquierda no genera mucha simpatía y que el centro no coincide con muchos de sus planteamientos, por eso prefiere mantener esa indefinición», anotó.

Por eso, Humala prefiere la definición de nacionalista a secas, más allá de reconocer que sus referentes son José Carlos Mariátegui, fundador del Partido Socialista que luego pasaría a ser Comunista, y el creador de APRA, Víctor Raúl Haya de la Torre. Con ello, hoy encabeza las preferencias electorales.