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LAS TRANSNACIONALES APUESTAN A ASIA

Mar 31 2006

Por Supachai Panitchpakdi (*)

GINEBRA, Mar (IPS) – En la economía global se está registrando una nueva
tendencia que podría ser considerada como una forma novedosa de inversión
extranjera directa, la internacionalización de la investigación y el
desarrollo (I&D).

Algunos países en desarrollo en Asia y economías de transición están
atrayendo ahora actividades altamente avanzadas de I&D. En muchos casos,
estas actividades están siendo integradas dentro de las principales redes de
innovación de las corporaciones transnacionales, que actualmente representan
algo así como el 70% de todos los gastos para I&D en el sector privado. Y
esta tendencia parece estar en neto ascenso. Más de la mitad de los más
importantes inversores en I&D del mundo ya conducen actividades de ese tipo
en China, India y Singapur.

Pienso que vale la pena examinar las interrogantes más amplias suscitadas
por esta tendencia. ¿Por qué se considera tan importante la I&D? ¿Por qué
debería un país tratar de atraer inversiones transnacionales en I&D?

Es a través de la investigación y el desarrollo que nosotros extendemos las
fronteras del conocimiento, generamos nuevos productos y modernizamos la
tecnología existente. Las inversiones en I&D permiten tanto a las empresas
como a los países una mejor asimilación del conocimiento y las tecnologías
desarrolladas en otras partes del mundo, así como permanecer competitivos en
una economía que actualmente se basa en el conocimiento. También estimula
una cultura de la innovación, genera la difusión del conocimiento y permite
aumentar los niveles de capacitación de la población local.

¿Y qué beneficios pueden obtener en particular los países en desarrollo
gracias a este tipo de inversiones? En primer lugar, abren las puertas a la
transferencia del actual proceso de creación de tecnología y además permiten
que las naciones en desarrollo se acerquen a importantes conocimientos
tecnológicos. Asimismo, crean nuevas oportunidades de empleo para
profesionales y científicos locales, además de mitigar el riesgo de la «fuga
de cerebros».

Las inversiones en I&D pueden también preparar el terreno para atraer otras
importantes inversiones extranjeras directas de alto valor agregado y
calidad. Esto ayuda a los países a mejorar la cadena de valores y a
fortalecer sus sistemas de innovaciones, lo que favorece a las empresas
competitivas. En síntesis, este tipo de inversiones extranjeras directas es
una contribución de la mayor importancia para el desarrollo económico.

Llama la atención el hecho de que en el pasado las inversiones extranjeras
directas se orientaran a mantener las actividades de I&D en sus propias
casas. Pero cada vez con más frecuencia estas actividades se están
realizando ahora fuera de los países de los inversores. ¿Por qué? Una serie
de factores impulsan y propician condiciones a favor esa tendencia, entre
ellos la presión competitiva para innovar, la trascendencia de los costos,
la escasez de especialistas en el país sede, la existencia de crecientes
mercados, la extensión de la reserva de talentos, las ventajas en materia de
costos al ubicar las inversiones en el extranjero y las políticas
ambientales favorables.

Me he referido a una nueva tendencia y a la internacionalización de la I&D.
Pero sólo un puñado de países en desarrollo, muchos de ellos en Asia, ha
sacado beneficios de este proceso. Países que han logrado éxitos en atraer
I&D han adaptado sus sistemas de enseñanza a las necesidades de la industria
y han estimulado la colaboración entre I&D pública y privada. Asimismo,
tienen sistemas de innovación e incentivos específicamente destinados a
fomentar actividades de I&D tales como la creación de parques científicos y
el establecimiento de un régimen favorable de propiedad intelectual. Para
atraer inversiones en I&D es esencial la colaboración con los sectores clave
en el establecimiento de las políticas en materia de investigación,
tecnología e innovación. (FIN/COPYRIGHT IPS)

(*) Supachai Panitchpakdi, Secretario General de la Conferencia de las
Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).