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El Sur procura incidir en sucesión de Annan

May 19 2006

Por Thalif Deen

NACIONES UNIDAS, 19 may (IPS) – La tradición indica que los cinco poderosos miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU determinan la elección del secretario general del foro mundial. Pero los países del Sur creen que ciertas tradiciones deben romperse.

A lo largo de la historia de la ONU (Organización de las Naciones Unidas), China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Rusia han ejercido o amenazado con ejercer su facultad de veto sobre las decisiones del Consejo de Seguridad a la hora de elegir al conductor de la institución.

Según la carta de la ONU, el Consejo de Seguridad, compuesto por 15 miembros –los cinco permanentes y 10 rotativos cuyo papel es marginal–, recomienda un candidato y la Asamblea General, integrada por los 191 países del foro– lo designa formalmente.

Pero esta vez, India propone quebrar la tradición y privar a las cinco potencias de la última palabra en la elección del próximo jefe administrativo del foro mundial, que debería asumir en 2007, cuando cese en el cargo Kofi Annan.

El borrador de un proyecto de resolución que India ha distribuido a todos los miembros solicita que el Consejo de Seguridad entregue una lista con «dos o más candidatos calificados y la someta a consideración de la Asamblea General».

«Tanto la nominación como la designación debe discutirse a puertas cerradas, y la votación en el Consejo de Seguridad o la Asamblea General debe hacerse por voto secreto», indica la iniciativa.

La propuesta se distribuyó en un almuerzo organizado por India al que concurrieron embajadores de los 114 países en desarrollo integrantes del Movimiento de No Alineados (Noal), la coalición política más grande de la ONU.

La idea central de la iniciativa es traspasar el poder de designar al próximo secretario general del Consejo de Seguridad a la Asamblea General. India presionando al Noal, presidido por Malasia, para que aliente su propuesta.

De hecho, se acordó en una reunión realizada el miércoles en la sede de la misión de ese país, a la cual concurrieron varios representantes del Noal y de China, que el movimiento conformaría un grupo de trabajo para estudiar y mejorar el texto de la propuesta de India.

«El próximo paso sería invitar a los otros países que integran la Asamblea General a que se nos unan», dijo a IPS un representante del Sur, quien advirtió, sin embargo, que lo más importante en la campaña era saber si el Consejo de Seguridad estaba dispuesto a ceder sus poderes.

Annan, natrual de Ghana, completará su segundo periodo de cinco años en diciembre. Los países de Asia reclaman que, según el criterio de rotación geográfica, la potestad de nominar candidatos a sucederlo.

Los tres candidatos postulados hasta el momento son, el embajador Jayantha Dhanapala de Sri Lanka, el viceprimer ministro de Tailandia Surakiart Sathirathai y el canciller de Corea del Sur, Ban Ki-moon.

El borrador de resolución también «reafirma que en el proceso de identificación y designación del candidato más calificado para el cargo de secretario general, se debe seguir considerando, como se debe, la rotación regional y la igualdad de género».

El documento que circula en los despachos es un paso positivo en la dirección correcta, dijo a IPS el vicepresidente ejecutivo de la organización Citizen for Global Solutions con sede en Washington, Don Kraus.

«El proceso de designación del nuevo secretario general debe ser transparente y abierto y no el resultado de negociaciones secretas en una habitación llena de humo», ironizó.

Cualquier lista de candidatos que entregue la Asamblea General debe tener presente la representación regional y geográfica, el género y, sobre todo, capacidad para desempeñar la tarea, sostuvo Kraus.

Además de tener mayor incidencia en la elección del secretario general, la Asamblea General debe darle al jefe ejecutivo de la ONU la autoridad necesaria para realizar su trabajo correctamente, añadió.

«La propuesta india es superflua, a menos que su objetivo real sea hacer algún tipo de declaración política», consideró el director ejecutivo de la organización U.N. Watch, con sede en Ginebra, Hillel Neuer.

«El hecho es que el artículo 97 de la Carta de la ONU estipula expresamente que la Asamblea General tiene el poder formal de designar al secretario general, y se ha servido de él a lo largo de los años para aceptar o rechazar a los candidatos del Consejo de Seguridad», dijo a IPS Neuer.

Aunque en la práctica este poder se maneje como un sello de goma de decisiones del Consejo de Seguridad, en 1997 la Asamblea General adoptó una resolución que reafirma su rol en esta materia, añadió.

Específicamente, la resolución asigna al presidente de la Asamblea General un rol consultivo para identificar posibles candidatos con respaldo de los estados miembros y comunicárselo al Consejo de Seguridad.

En otras palabras, la Asamblea General ya tiene autoridad para desempeñar un rol destacado sin necesidad de una nueva resolución.

«Debemos recordar que la resolución de la Asamblea General de 1997 expresamente establece que en la designación del secretario general se debe dar la debida atención a la equidad de género. Después de 60 años, ¿no habrá llegado el momento de elegir a una mujer?», se preguntó Neuer.

Si es el turno de Asia, nombrar a una heroína de los derechos humanos como Aung San Su Kyi de Birmania o a la pakistaní Asma Jahangir sería un punto de inflexión consideró Neuer.

De esta forma, la ONU estaría enviando un fuerte señal y un pedido de reforma a las muchas sociedades que siguen tratando a sus mujeres como propiedad. Más aun, mejoraría la situación de los activistas por derechos humanos en varias partes del mundo, y por último, restablecería su dañada credibilidad, añadió.

El Consejo de Seguridad debe buscar activamente mujeres calificadas para ocupar el cargo de secretaria general, indicó Jessica Neuwirth de la organización Equality Now con sede en Nueva York.

«Nunca una mujer ocupó este cargo a pesar de que se ha expresado reiteradas veces el importante compromiso de incluir mujeres en los más altos procesos de decisión, específicamente en la secretaría de la ONU», dijo a IPS.

«Nos gustaría que cualquier resolución que le pida al Consejo de Seguridad que le entregue a la Asamblea General una lista de candidatos también le pidiera que tome en cuenta los compromisos asumidos en los más altos niveles de la ONU para respetar el equilibrio de género y la lamentable incapacidad de la secretaría de lograr acercarse a una representación equitativa, un objetivo que debía cumplirse para 2000», añadió.

«Con o sin lista de candidatos, esperamos que el Consejo de Seguridad aproveche esta oportunidad para buscar candidatas calificadas para el cargo de secretaria general», sostuvo Neuwirth.

(FIN/2006)