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Tratado mundial divide a las potencias

Oct 19 2006

Por Thalif Deen

NACIONES UNIDAS, 19 oct (IPS) – Gana apoyo en la ONU la propuesta de organizaciones pacifistas y de derechos humanos de adoptar un nuevo tratado internacional que regule el creciente comercio mundial de armas, que asciende a unos 1,1 billones de dólares anuales. Pero las potencias están divididas.

Los activistas propusieron una resolución que establezca la creación de un grupo de expertos gubernamentales destinado a explorar la posibilidad de iniciar los debates sobre un acuerdo que controle el tráfico de armamentos.

Hasta la semana pasada, «más de 80 gobiernos (de los 192 miembros del foro mundial) copatrocinaron la resolución y muchos más nos prometieron su respaldo», dijo a IPS la responsable de la campaña Armas bajo Control, de la organización humanitaria Oxfam Internacional, Anna MacDonald.

La cruzada por el tratado es liderada por Oxfam, la organización de derechos humanos Amnistía Internacional y la Red Internacional de Acción sobre Armas Pequeñas (Iansa, en inglés).

Los promotores, con el apoyo de 20 ganadores del premio Nobel, trabajan desde hace tres años para que se vote la resolución.

Los principales fabricantes de armas — descritos por los activistas como los «peores culpables»– son los países más poderosos y también los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (Organización de las Naciones Unidas): China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Rusia.

«Los cinco permanentes están divididos respecto del tratado» propuesto, dijo MacDonald a IPS.

Francia y Gran Bretaña respaldan totalmente el convenio. Este último, el segundo mayor exportador de armas detrás de Estados Unidos, es además copatrocinador de la resolución, indicó la activista.

«Pero China, Estados Unidos y Rusia están entre los más escépticos», añadió.

Además, MacDonald señaló que Bulgaria, Serbia y Rumania, tres países emergentes en la exportación de armas, respaldan el tratado por primera vez.

Dentro de las naciones que dan su apoyo por primera vez se incluyen algunas devastadas por guerras, como Colombia, Haití, Liberia, Ruanda y Timor Oriental, añadió.

La resolución será votada la próxima semana en el Comité sobre Desarme y Seguridad Internacional, y podría ser ratificada por la Asamblea General entre noviembre y principios de diciembre.

«Queda claro que aún hay otra semana de discusiones», dijo MacDonald a IPS. «Pero como están las cosas, el respaldo la resolución crece día a día».

«Desde que comenzamos la campaña Armas bajo Control, hace tres años, más de un millón de personas habrían muerto por revólveres u otras armas pequeñas. Los gobiernos deben alinearse detrás del Tratado Internacional sobre el Control de Armas», declaró el lunes el representante ante la ONU de la Iansa, Mark Marge.

El Instituto Internacional de Investigaciones Estocolmo para la Paz (Sipri, por sus siglas en inglés) reveló en junio que el presupuesto militar de Estados Unidos en Afganistán y en Iraq llevará el gasto mundial a un nuevo hito este año, bastante por encima de los 1,1 billones de dólares anuales actuales.

El presupuesto de Washington representó 48 por ciento del gasto mundial en 2005, según Sipri.

Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, los tres más poderosos de la ONU, mantienen costosas operaciones militares en el extranjero y modernizan sus fuerzas armadas, al igual que China.

«Ante esas circunstancias, hay una fuerte posibilidad de que la actual tendencia ascendente del gasto militar mundial se mantenga en 2006», indicó Sipri.

Por su parte, Amnistía Internacional, con sede en Londres, publicó un informe el lunes alertando que el laxo control de la venta de armas aviva los conflictos y el sufrimiento en todo el mundo.

«Los embargos de la ONU sobre las armas son como represas contra las oleadas: por sí solas no pueden frenar la inundación (de armamento). Sólo un duro Tratado sobre el Comercio de Armas puede contener su flujo hacia las zonas de combate», dijo el director de Oxfam, Jeremy Hobbs.

El estudio señala que se encontraron balas chinas, estadounidenses, griegas y rusas en poder de insurgentes de la República Democrática del Congo (RDC).

«Se considera que ésta es la primera vez que se recuperan balas estadounidenses y griegas en manos de rebeldes de la RDC, destacándose así las procedencias de las armas que alimentan los combates en la región», sostuvo Amnistía.

Esa investigación realizada el mes pasado también reveló los orígenes de una muestra de armas y municiones recuperadas de grupos rebeldes desde la imposición del embargo de la ONU en 2003.

También se encontraron armas pequeñas fabricadas en China, Rusia, Serbia y Sudáfrica.

El estudio además indicó que casi cuatro millones de personas habrían muerto desde 1998 a causa del conflicto en la RDC. Los combates prosiguen en la región oriental de ese país a pesar de un acuerdo de paz firmado en 2002, avivados por armas y municiones procedentes del mundo entero.

La secretaria general de Amnistía, Irene Khan, indicó que los combatientes en la región oriental de la RDC tienen el «espantoso antecedente de violaciones, torturas y asesinatos de civiles, así como una tradición de emplear a niños y niñas como soldados».

El hecho de «que balas de varios países hayan alimentado esos abusos es otro indicio de que debe implementarse un Tratado sobre el Comercio de Armas», concluyó.