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La política de la ignorancia

Nov 27 2006

Por William Fisher

NUEVA YORK, nov (IPS) – Cuando la ciencia no respalda la ideología ni las políticas del presidente estadounidense George W. Bush, su gobierno logra hacerlos coincidir con un abracadabra.

La mayoría de los programas educativos que fomentan la abstinencia antes del matrimonio no pasan por un análisis de fiabilidad científica, según un informe de la Contraloría General de Estados Unidos (GAO).

Esos programas reciben del Departamento (Ministerio) de Salud y Servicios Humanos un aporte de 158 millones de dólares anuales, según la GAO dependencia que opera de manera independiente en la órbita del Congreso legislativo.

«Los esfuerzos del Departamento de Salud y Servicios Humanos y de los estados para evaluar la fiabilidad científica de los materiales utilizados en los programas de educación que promueven la abstinencia hasta el matrimonio fueron limitados», señala el informe.

«Eso obedece a que la Administración para la Infancia y la Familia, que depende de la secretaría y otorga fondos para dos de los programas que representan el mayor gasto federal en ese tipo de iniciativas, no revisa los materiales ni exige la realización de esa tarea», agrega.

Tras analizar el caso de 10 estados que reciben financiación de esa dependencia, los auditores de la GAO descubrieron que sólo la mitad revisan sus programas para verificar su contenido científico en materia de anticoncepción y enfermedades de transmisión sexual, entre otros aspectos.

Según el informe, la mayoría de los esfuerzos federales y estatales que evalúan la eficacia de este tipo de programas «no cumplen con los estándares científicos mínimos» considerados necesarios por los expertos para asignarles validez.

Ese estudio de GAO es el último de una serie que evalúa cómo el gobierno de Bush manipula sistemáticamente la ciencia para ajustarla a su ideología.

El gobierno modificó iniciativas de educación sexual para simular una justificación científica detrás de los programas que promueven la abstinencia, a la que considera el mejor mecanismo para frenar las enfermedades de transmisión sexual y los embarazos no deseados.

Bush respaldó siempre la idea de que por medio de la educación sexual se promueva la abstinencia como la única alternativa.

Hasta hace poco, una iniciativa del Centro para el Control de Enfermedades llamada «Programas que funcionan» identificó propuestas de educación sexual de probada eficacia, que suministraban a los adolescentes interesados información a través de su sitio en Internet.

Los cinco «Programas que funcionan» brindaban información completa y consideraban la abstinencia como la única opción.

Pero poco después, ese Centro borró esa información de sus páginas en Internet y también reemplazó el material sobre la eficacia del uso del preservativo por datos que fundamentan las supuestas fallas de este dispositivo y la efectividad de la abstinencia.

Cuando Bush prohibió la financiación de investigaciones con células madre, declaró que había «más de 60 series genéticamente diversas» de células para futuras investigaciones.

Luego, el entonces secretario (ministro) de Salud Mike Leavitt Thompson reconoció que la cifra exacta estaba entre 24 y 25.

Pero después, el director del Instituto Nacional de Salud, Elias Zerhouni, dijo al Congreso legislativo que los investigadores sólo disponían de 11 de esas series de células madre.

Los informes sobre recalentamiento planetario de la Agencia para la Protección del Ambiente también fueron suprimidos del sitio del organismo en Internet.

La Casa Blanca agregó tantas salvaguardas a esos materiales que su entonces administradora, Christie Todd Whitman, decidió borrarlos para no tener que publicar algo que desde el punto de vista científico era falso.

Funcionarios del Departamento (Ministerio) de Defensa también presentaron información engañosa acerca de la posibilidad de un rápido despliegue del Sistema de Defensa de Misiles.

A ese respecto, un subsecretario de Defensa dijo a un panel del Senado que, a fines de 2004, el sistema alcanzaría 90 por ciento de efectividad para interceptar misiles lanzados desde la península coreana.

Pero un año antes, en abril de 2003, la GAO consideró que el Sistema de Defensa de Misiles promovido desde la presidencia no era viable y que, incluso, era peligroso.

Esa dependencia señaló entonces que el porcentaje de efectividad dado por el Pentágono «no se sustenta en ninguna prueba disponible y no parece obedecer a ninguna de las estimaciones clasificadas de la propia secretaría».

También se ocultaron los comentarios de científicos del Servicio de Pesca y Naturaleza acerca del impacto destructivo de los cambios de normativa propuestos para los pantanos.

Los especialistas de esa dependencia del Departamento (Ministerio) del Interior prepararon un análisis que mostraba que una nueva propuesta del Cuerpo de Ingenieros del Ejército «fomentaría la destrucción de los cauces fluviales y llevaría a una mayor pérdida de las funciones acuáticas».

Pero la entonces secretaria del Interior, Gail Norton, no envió los comentarios de los científicos al Cuerpo de Ingenieros, por lo que éstos dispusieron normas que debilitaron la protección de pantanos clave.

Como consecuencia de una campaña de los conservadores para «informar» a las mujeres de la supuesta incidencia de los abortos en el cáncer de mama, el Instituto Nacional de Cáncer revisó su sitio de Internet y propuso investigaciones contradictorias al respecto.

De hecho, los científicos coinciden en que no existe vinculación alguna.

Un informe encargado por el representante del opositor Partido Demócrata, Henry Waxman, sostiene que el gobierno de Bush manipula a los comités de Asesoramiento Científico para promover su agenda política e ideológica.

Entre otros ejemplos, el estudio menciona la designación de personas no calificadas y con vínculos empresariales, en lugar de expertos, para mantener un control sobre esos comités.

El gobierno arguye que esos ejemplos son coincidencias aisladas. Pero la mayoría de los científicos sostienen lo contrario.

El director de Biología de la Federación de Científicos Estadounidenses, Michael Stebbins, se mostró optimista y dijo a IPS que «las cosas mejorarán ahora que los demócratas obtuvieron la mayoría» en las dos cámaras del Congreso legislativo.

Según Stebbins, la normativa que establece la necesidad de políticas con sustento científico, propuesta al actual Congreso y bloqueada por los republicanos, volvería a presentarse luego de que asuma la nueva legislatura en enero.

Stebbins dijo a IPS que espera que «los comités científicos mantengan muchas discusiones sobre la política científica de Bush, que eso llame la atención de la prensa y que entonces el gobierno, con vistas a los comicios presidenciales de 2008, se vea obligado a escuchar y a cambiar de rumbo».