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Países pobres deben costear tratamiento

Nov 23 2006

Por Mattias Creffier

BRUSELAS, nov (IPS) – Los países en desarrollo deben pagar su parte para llenar la inmensa brecha entre los haberes y las necesidades financieras de la campaña mundial contra el VIH/sida, dijo este miércoles el director de Onusida, Peter Piot.

Pero, agregó Piot, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) no deberían imponer condiciones que inhiban a los países pobres de gastar lo que insume la lucha contra el VIH/sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida).

Onusida (Programa de las Naciones Unidas sobre VIH/sida) advirtió que para 2008 serán necesarios 22.100 millones de dólares para garantizar tratamiento universal con medicamentos antirretrovirales a todos los portadores del virus que causa la enfermedad, afrontar campañas de prevención y brindar cuidado a los huérfanos por el sida.

En 2005 Onusida tuvo un presupuesto de 8,3 millones de dólares, dos tercios de los cuales procedieron de donantes. El resto correspondió a aportes de países en desarrollo.

«Se necesita un esfuerzo adicional, pero no todo el dinero debería proceder del Norte. América Latina y Asia tienen medios suficientes para pagar su parte. Los países más pobres son los únicos que no pueden prescindir del apoyo de la comunidad internacional», dijo Piot a IPS.

Durante la visita de Piot a la capital de Bélgica, Geert Bourgeois, ministro de Desarrollo de la autónoma región belga de Flandes, comprometió un aporte de 3,9 millones de dólares para un proyecto de Onusida (Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre VIH/Sida).

El dinero se dirigirá especialmente a la prevención de esta enfermedad entre las mujeres y las adolescentes de África austral.

A este respecto, el director de Onusida aplaudió la decisión para los flamencos de invertir 1,3 millones de dólares en Malawi, el más pobre de los seis países menos desarrollados de África austral. Entre 15 y 17 por ciento de los habitantes de esa nación viven con VIH.

«En Botswana, la prevalencia del VIH es de alrededor de 30 por ciento, pero éste es un país de medianos ingresos. Existe el riesgo de que retroceda en la escala del desarrollo, pero la minería de diamantes lo vuelve financieramente más independiente», señaló Piot a IPS.

Malawi, por otro lado, se ubica al final de la tabla de países según el Índice de Desarrollo Humano. Cuarenta por ciento del presupuesto nacional y 80 por ciento del presupuesto de desarrollo es financiado por donantes extranjeros.

Más de la mitad de los habitantes sobreviven con menos de un dólar por día. La expectativa de vida al nacer era de 40 años en 2003.

«Este proyecto ayudará a fortalecer los esfuerzos de Malawi para abordar la creciente carga de VIH/sida en mujeres y niñas», dijo Piot.

«La desigualdad de género profundamente arraigada, las limitaciones del poder y las oportunidades económicas de las mujeres, así como las normas sociales ubican a las mujeres en un mayor riesgo de infección con VIH», agregó.

«El VIH/sida en Malawi tiene cada vez más rostro de mujer», según el funcionario. Las mujeres de entre 15 y 24 años son cuatro veces más propensas a ser VIH positivas que los hombres.

Citando a Kenia y Uganda como ejemplos, Piot criticó políticas impuestas por el FMI y el Banco Mundial a diversos países que impiden a sus gobiernos invertir lo que se requiere para combatir al VIH/sida.

Tras haber recibido una gran donación del Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria, Uganda no pudo gastarla de inmediato a causa de un marco de gasto de mediano plazo impuesto por el FMI.

En Kenia, 4.000 enfermeros quedaron desocupados porque el gobierno siguió instrucciones para reducir la cantidad de empleados públicos. «Estas opciones políticas son inaceptables», dijo Piot a IPS.

El director de Onusida no espera que una vacuna contra el VIH/sida esté disponible en el futuro cercano. Dijo que esa vacuna se anunció por primera vez hace más de 20 años y se mantuvo cautamente optimista.

«La buena noticia es que grandes compañías farmacéuticas comienzan a financiar experimentos clínicos. Los resultados se conocerán en, tal vez, 10 años», dijo Piot, quien pidió a la prensa no crear falsas expectativas. «El éxito dependerá mucho del dinero y un poco de la suerte.» ***** +Emergencia sida – Cobertura especial de IPS Noticias (http://www.ipsnoticias.net/_focus/sida/index.asp)