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SANEAMIENTO – EL MEJOR ANTÍDOTO CONTRA LA MORTALIDAD INFANTIL

Dic 14 2007

Por Therese Dooley (*)

NUEVA YORK, Dec (IPS) La Asamblea General de las Naciones Unidas ha
declarado al 2008 como Año Internacional del Saneamiento. La razón es obvia:
más del 40% de la población mundial vive sin tener acceso a servicios
higiénicos adecuados. Actualmente, 2.600 millones de personas carecen en sus
hogares de instalaciones básicas de saneamiento.

Hassina, una niña de 10 años que vive en Gewane, una aldea en el nordeste de
Etiopía, ilustra la importancia del saneamiento para los niños: «los
retretes en nuestra escuela y en mi casa han hecho una gran diferencia en mi
vida. Antes yo odiaba usar el viejo baño de la escuela o ir a hacer mis
necesidades al campo y prefería esperar hasta el anochecer, incluso aunque
tuviera urgencia», nos contó Hassina. «Al principio la gente no quiere
hablar sobre retretes e higiene. Dicen que es embarazoso y que yo no debería
hablar de sobre ello. Pero para mí es muy importante porque yo quiero
proteger a mi familia y por eso seguí hablando y mis padres me escucharon y
ahora tengo un retrete en casa.»

Hassina es miembro del club escolar de saneamiento e higiene y se ha
convertido en un agente de cambio en su comunidad. «Yo quiero ser médico
cuando sea grande explicó-, pero a través de lo que he aprendido en el club
puedo desde ya ayudar a que la gente viva más sanamente, no sólo los otros
escolares sino también la gente que no va a la escuela.»

Al contrario de Hassina, casi mil millones de niños a lo largo y ancho del
mundo todavía carecen de acceso a servicios sin riesgos sanitarios, por lo
cual es especialmente significativo lo que el Año Internacional proporciona
a la comunidad global, o sea la oportunidad de acelerar acciones para
alcanzar el Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM) sobre saneamiento.

Los niños de menos de cinco años son los más vulnerables: cada año la
diarrea resultante de condiciones inadecuadas del saneamiento mata a más de
1.500.000 menores de cinco años, o sea uno cada 20 segundos.

La diarrea está también estrechamente vinculada a la mala nutrición, una
condición que está asociada en más de la mitad de todas las muertes de
menores de cinco años, ya que la desnutrición compromete a los sistemas
inmunitarios y representa un alto riesgo de desarrollo de neumonías, que
mata a más niños que cualquier otra enfermedad.

Además, el mejoramiento del saneamiento puede reducir el surgimiento de
enfermedades debidas a la diarrea en un 35% y evitar anualmente más de 190
millones de casos. El lavado de las manos con jabón puede disminuir los
casos de diarrea en más del 43%. Un saneamiento apropiado puede tener
también un impacto importante en la reducción de los
casos de cólera, disentería, tenia y tracoma. La infección con lombrices es
otro de los grandes problemas y los niños en los países con saneamiento
deficiente habitualmente tienen en sus cuerpos más de mil anquilostomas,
lombrices intestinales y triquinas al mismo tiempo, lo que puede causar
anemia y otros males.

Las mujeres y las muchachas soportan el mayor peso cuando el saneamiento
apropiado no está a disposición de las personas. Las instalaciones
sanitarias mejoran la privacidad, la dignidad y el estatus de las mujeres.
La presencia de instalaciones apropiadas en las escuelas incrementa la
asistencia de las niñas, especialmente después de la pubertad, mejora el
rendimiento escolar y favorece el reclutamiento, concurrencia y permanencia
de las maestras.

En regiones donde una amplia proporción de la población carece de
saneamiento adecuado, las aguas cloacales fluyen directamente hacia arroyos,
ríos y lagos, lo que afecta al ambiente. Actualmente, cerca del 90% de las
aguas residuales en los países en desarrollo son descargadas sin depurar en
cursos de agua y a menudo contaminan las únicas reservas de agua potable. Un
gramo de materias fecales puede contener más de 10 millones de virus, 1
millón de bacterias, 1.000 quistes de parásitos y 100 huevos de parásitos.
Con más de 200 millones de toneladas de desechos humanos que andan
libremente y sin depurar por todo el mundo cada año, la salud de todos, pero
especialmente la de los niños, está en peligro cada día.

El costo económico de no tener un saneamiento adecuado es significativo: se
pierde en productividad y tiempo, en evitables costos sanitarios, en
matrículas escolares y en costos a largo plazo de impactos ambientales, todo
lo que puede afectar seriamente el desarrollo económico de un país. Se
estima que cada dólar gastado en saneamiento rinde aproximadamente nueve
dólares de beneficios.

El saneamiento es fundamental para la salud de los niños, el desarrollo
social y económico y la sostenibilidad ambiental. Si trabajamos
conjuntamente en sociedad con los gobiernos, la sociedad civil, las
organizaciones basadas en la fe, las comunidades y los niños, podemos hacer
la diferencia.

El Año Internacional del Saneamiento proporciona una oportunidad única de
aumentar la conciencia política acerca de la importancia del saneamiento
adecuado y eleva su perfil en la agenda del desarrollo. (COPYRIGHT IPS)

(*) Therese Dooley, asesora de Higiene y Saneamiento de UNICEF.