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Adiós sin lágrimas para Bush

Jun 9 2008

Por David Cronin

BRUSELAS, 9 jun (IPS) – Es posible apostar con tranquilidad que no habrá llantos masivos cuando el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, se reúna este martes con sus pares de la Unión Europea (UE), en la última cumbre de su mandato.

En sus dos períodos presidenciales, que se iniciaron en 2001 y finalizarán el 20 de enero de 2009, las relaciones transatlánticas se tensaron al punto que el ex secretario (ministro) de Defensa estadounidense, Donald Rumsfeld, habló de la existencia de una «vieja» y una «nueva» Europa.

En su definición, la «vieja» se oponía a la guerra de Iraq, mientras que la «nueva» la apoyaba.

Con todo, parece existir la determinación de ambas partes de que el canto de cisne de Bush en Eslovenia no sea oiga desafinado por los desacuerdos.

Se analizarán algunos temas conflictivos, como la veda de la Unión Europea (UE) a las importaciones de cerdo de Estados Unidos, que lleva 11 años, y el hecho de que Washington permite a ciudadanos de algunos países europeos ingresar a su territorio sin la visa que le exige a otros.

Pero los asuntos más delicados, vinculados con los derechos civiles y políticos, se evitarán.

El eurodiputado izquierdista griego Dimitros Papadimoulis urgió a la UE a presionar a Washington para que cierre su prisión en Guantánamo, Cuba, y clausure los programas secretos de detención, secuestro y tortura de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), desarrollados supuestamente con la colaboración de varios gobiernos europeos.

«El Parlamento Europeo quiere que se cierren Guantánamo y las cárceles secretas», dijo en un debate con representantes de gobiernos del bloque y de la Comisión Europea, rama ejecutiva de la organización. «¿Van a decirle algo de esto a los estadounidenses?», preguntó Papadimoulis.

Ni la Comisión Europea, ni el gobierno de Eslovenia, actualmente a cargo de la presidencia rotativa del bloque, ofrecieron una respuesta.

Emilou MacLean, abogado del no gubernamental Centro para los Derechos Constitucionales (CCR, por sus siglas en inglés), con sede en Nueva York, señaló que la inminente partida de Bush de la Casa Blanca no es pretexto para que la UE mantenga su reticencia a discutir la cuestión de Guantánamo.

Un informe del CCR destaca que interrogadores de varios países recibieron permiso para acceder a la prisión, donde amenazaron a detenidos. Entre esas naciones figuraban China, Jordania, Libia, Tayikistán, Túnez y Uzbekistán. El Departamento de Estado (cancillería) estadounidense criticó a todas ellas por violar los derechos humanos.

Se cree que la seguridad personal de alrededor de 50 detenidos en Guantánamo se vería en serio peligro en caso de que sean enviados de vuelta a sus países de origen. Activistas de derechos humanos han reclamado a gobiernos europeos que les otorguen refugio a algunos. Varios ya están en condiciones de ser liberados, aunque permanecen bajo custodia.

«Es fundamental que la comunidad internacional se pronuncie claramente», dijo MacLean.

«Además de palabras, se requieren acciones para cerrar Guantánamo. Nos encontramos en un punto crítico, en la finalización de un ciclo político, y existe la oportunidad de corregir los males que se han creado. Pero sólo ocurrirá si se toman medidas activas», agregó.

El cambio climático, una fuente de conflictos entre la UE y Washington, también estará en la agenda de la cumbre.

Estados Unidos se ha negado a ratificar el Protocolo de Kyoto, que impone a los países ricos metas de reducción obligatorias en las emisiones de gases invernadero, a los que la mayoría de los científicos atribuyen el actual ciclo de recalentamiento global.

Los europeos esperan convencer a Washington para que adopte una actitud más constructiva en los esfuerzos para redactar un texto que lo reemplace, que deberían culminar con un acuerdo el año próximo.

Para ese momento, el próximo presidente estadounidense, que asumirá el 20 de enero de 2009, habrá tenido tiempo para definir sus políticas.

Los dos principales candidatos, John McCain, del oficialista Partido Republicano, y Barack Obama, del opositor Partido Demócrata, han señalado que consideran el cambio climático como un problema urgente, a diferencia de Bush, estrechamente vinculado a la industria petrolera.

Stephan Singer, del no gubernamental Fondo Mundial para la Naturaleza, no espera ningún resultado concreto de las discusiones ambientales de la cumbre.

«La UE harían bien en no invertir demasiados recursos en negociaciones con un gobierno que está llegando a su fin. El debate real será con el nuevo presidente estadounidense», afirmó.

Singer cree que la UE ha sido «afortunada» por la falta de voluntad de Bush para afrontar los asuntos ambientales, ya que esto le permitió convertirse en «líder autoproclamada» de los esfuerzos para combatir el cambio climático.

«Estaría feliz si Estados Unidos muestra un real liderazgo y fuerza a la UE a adoptar una posición más firme. Sería grandioso», agregó.

Sin duda, buena parte de las conversaciones en los corrillos de la cumbre se referirán a las elecciones de noviembre en Estados Unidos.

Timothy Garton Ash, profesor de estudios europeos de la Universidad de Oxford, dijo que la presunción generalizada es que tanto McCain como Obama serán «más multilateralistas» que el frecuentemente aislacionista Bush.

Esa tendencia sería mucho más marcada en el caso de Obama, agregó, cuya elección sería «extraordinariamente bienvenida» en Europa.(FIN/2008)